El descubrimiento ocurrió durante trabajos de remodelación en Sierra Grande. Los restos tenían la cabeza cubierta con una bolsa y las manos y los pies atados. La Justicia realiza estudios forenses para establecer la identidad de la persona y las circunstancias de su muerte.
La aparición de restos óseos humanos debajo del piso de una antigua estación de servicio abandonada en Sierra Grande, provincia de Río Negro, puso en marcha una investigación judicial para determinar quién era la persona y qué ocurrió. El hallazgo se produjo el sábado 31 de octubre, cuando albañiles que realizaban tareas de remodelación levantaron parte del piso de cemento y encontraron un esqueleto enterrado en el lugar.
De acuerdo con la información difundida por el Ministerio Público Fiscal de Río Negro, los restos fueron encontrados con características que llamaron la atención de los investigadores: la cabeza estaba cubierta por una bolsa y las manos y los pies se encontraban atados. En el mismo sector también aparecieron prendas de vestir, entre ellas una campera y borcegos de seguridad. La escena fue preservada para permitir el trabajo de los equipos especializados.
Desde el fin de semana, los gabinetes de Criminalística de Sierra Grande y San Antonio Oeste realizaron tareas de relevamiento, recuperación y preservación de elementos que podrían aportar información a la causa. Según comunicaron las autoridades, se logró recuperar la totalidad de los restos óseos, lo que permitirá avanzar con una evaluación más completa. El predio continúa bajo resguardo mientras se desarrollan las distintas medidas periciales.
Los restos fueron trasladados el domingo a Viedma y el lunes comenzó la autopsia en la morgue del hospital local. Debido a la complejidad del procedimiento, los estudios fueron planificados para extenderse durante cuatro jornadas. En el trabajo intervienen profesionales forenses de distintas especialidades, entre ellos un odontólogo, cuya participación puede aportar elementos relevantes para establecer la identidad de la persona.
En paralelo, el Ministerio Público Fiscal prevé incorporar nuevas herramientas tecnológicas para profundizar el análisis del lugar donde se produjo el hallazgo. Una vez finalizadas las tareas iniciales de Criminalística, las Unidades Operativas de Investigación realizarán un relevamiento con un escáner tridimensional FARO 3D y nuevas pericias mediante un sistema de luces forenses. Estos procedimientos permiten documentar con precisión el escenario y detectar posibles indicios que no hayan sido advertidos durante las primeras inspecciones.
Otra de las líneas de trabajo está orientada a identificar a la persona a través del análisis de registros de desapariciones. La investigación incluye entrevistas y la revisión de denuncias correspondientes a Sierra Grande y otras localidades de Río Negro, además de la provincia de Chubut. El objetivo es establecer si las características de los restos y los elementos encontrados pueden coincidir con alguna persona cuyo paradero se desconozca.
Por el momento, las autoridades estimaron de manera preliminar que los restos podrían ser de muy vieja data, aunque esa hipótesis deberá ser evaluada a partir de los estudios científicos. Tampoco se informó oficialmente la identidad de la persona ni se comunicaron conclusiones sobre las circunstancias de su muerte. Las características del hallazgo forman parte de la investigación, pero todavía no permiten establecer por sí solas cómo ocurrió el hecho ni quiénes podrían estar involucrados.
El Ministerio Público Fiscal espera reunir las conclusiones de los estudios en un informe preliminar hacia fines de esta semana. Ese documento será importante para orientar las próximas medidas judiciales y determinar qué nuevas pericias podrían resultar necesarias. Mientras tanto, la investigación continúa abierta y busca responder tres interrogantes centrales: quién era la persona cuyos restos fueron encontrados, cuánto tiempo llevaban enterrados y en qué circunstancias se produjo su muerte.
Fuente: Noticias Argentinas



