El INDEC informó que durante el tercer trimestre de 2026 los precios de los productos argentinos vendidos al exterior aumentaron muy por encima de los valores de importación. La mejora de los términos del intercambio fue del 4,2%, aunque el período también estuvo marcado por una fuerte caída en las cantidades de bienes comprados en el exterior.
Durante el tercer trimestre de 2026, los precios de las exportaciones argentinas registraron un incremento interanual del 15,2%, de acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). La suba superó ampliamente el aumento del 10,5% registrado en los precios de las importaciones y permitió mejorar la relación entre los valores de los productos que el país vende y aquellos que necesita adquirir en el mercado internacional.
Como consecuencia de esta evolución, los términos del intercambio mostraron una mejora del 4,2% frente al mismo período de 2025. Este indicador permite medir el poder de compra de las exportaciones en relación con los precios de las importaciones. En términos económicos, una mejora significa que el país puede obtener una mayor capacidad de compra externa por los bienes que vende, aunque su impacto concreto depende también de los volúmenes comercializados y de la composición de las operaciones.
El comportamiento de las cantidades exportadas también mostró una evolución positiva, aunque mucho más moderada que la de los precios. Entre julio y septiembre, el volumen de bienes vendidos al exterior creció un 1,3% interanual. La combinación de mejores cotizaciones internacionales y un leve incremento de las cantidades permitió que el valor total de las exportaciones aumentara un 16,7% respecto del tercer trimestre del año pasado.
La dinámica de las importaciones fue diferente. Mientras los precios de los productos comprados en el exterior subieron un 10,5%, las cantidades importadas retrocedieron un 9,5% interanual. Esta contracción del volumen fue compensada por el encarecimiento de los bienes adquiridos, por lo que el valor total de las importaciones terminó mostrando una variación positiva de apenas el 0,1%.
La diferencia entre ambas dinámicas constituye uno de los datos centrales del informe. Por un lado, las exportaciones crecieron tanto en precios como en cantidades; por otro, las importaciones mantuvieron prácticamente estable su valor, pero registraron una reducción significativa en el volumen de bienes que ingresaron al país. La mejora del intercambio comercial, por lo tanto, no responde únicamente a una expansión de las ventas externas, sino también a un menor flujo físico de compras al exterior.
La caída de las cantidades importadas merece especial atención por su posible impacto sobre la actividad productiva. Las importaciones incluyen no solo bienes destinados al consumo, sino también maquinaria, equipos, piezas, componentes e insumos utilizados por empresas industriales y distintos sectores de la economía. Por eso, una reducción de los volúmenes puede responder a diferentes factores, entre ellos el nivel de actividad, la demanda interna y las condiciones de acceso a bienes provenientes del exterior.
El escenario deja así dos señales económicas que conviven en el mismo período. La mejora de los precios internacionales de los productos exportados representa una oportunidad para fortalecer el ingreso de divisas y mejorar la posición comercial argentina. Sin embargo, el retroceso de las importaciones plantea interrogantes sobre la disponibilidad de insumos y bienes necesarios para sostener la producción, la inversión y el funcionamiento de distintas actividades económicas.
Los datos difundidos por el INDEC muestran que el sector externo tuvo un resultado favorable en términos de precios durante el tercer trimestre de 2026, pero también exponen una diferencia importante entre el crecimiento del valor exportado y la evolución de las compras externas. El desafío será determinar si la mejora de los términos del intercambio puede sostenerse y traducirse en mayor capacidad productiva, generación de empleo y fortalecimiento de la economía, en lugar de depender exclusivamente de mejores cotizaciones internacionales y de una contracción de las importaciones.
Fuente: Noticias Argentinas.



