La coalición conformada entre Juntos Somos Río Negro y el intendente Walter Cortés se impuso holgadamente en las elecciones a convencionales constituyentes de San Carlos de Bariloche. El resultado no solo le otorga mayoría propia al oficialismo local para encarar la reforma de la Carta Orgánica municipal, sino que asesta un duro golpe a las aspiraciones territoriales de La Libertad Avanza y el peronismo en el principal distrito de la provincia de cara al escenario político de 2027.
La escena política de Río Negro registró una jornada de alta trascendencia institucional y electoral con el desarrollo de los comicios locales en San Carlos de Bariloche, considerados el primer gran test de representatividad territorial hacia los futuros turnos electorales. La lista de la alianza «Estamos Haciendo Bariloche» —integrada por la fuerza provincial Juntos Somos Río Negro (JSRN), liderada por el gobernador Alberto Weretilneck, y el Partido Unión y Libertad (PUL), comandado por el intendente Walter Cortés— obtuvo una victoria contundente con el 34% de los sufragios. Esta performance le aseguró ocho de las 15 bancas en juego, garantizando la mayoría absoluta en la Convención Constituyente que revisará la Carta Orgánica de la ciudad cordillerana.
La confluencia entre el aparato provincial y la gestión municipal fue el motor determinante para consolidar un triunfo que superó las previsiones de la previa comicial. Encabezada por la abogada Yanina Sánchez, asesora letrada del municipio, la nómina oficialista centró su discurso de campaña en la necesidad de dotar a la administración local de herramientas ejecutivas modernas, dinámicas y ágiles. Desde el plano político, el resultado revalida de forma directa la gestión del intendente Cortés y ratifica la vigencia del modelo de construcción transversal que promueve el gobernador Weretilneck como barrera de contención frente a las estructuras de los partidos de alcance nacional.
En la vereda opuesta, la jornada electoral arrojó un saldo ampliamente negativo para las pretensiones de La Libertad Avanza (LLA), fuerza que buscaba hacer pie de manera decisiva en el distrito más poblado de la provincia. Pese a haber articulado una amplia alianza junto a sectores del PRO y Creo Río Negro para potenciar su caudal electoral, el espacio libertario cosechó un modesto 12,2% de las preferencias, quedando relegado al tercer puesto y a casi 22 puntos porcentuales de distancia de la lista ganadora. Este flojo desempeño —que solo le permitió asegurar dos bancas dentro de la convención— enciende alertas en la conducción nacional del espacio de cara a sus planes de expansión en la Patagonia.
El segundo lugar de la contienda fue para la fuerza peronista «Fuerza Bariloche», que alcanzó el 16% de los votos y se adjudicó tres convencionales, mientras que el resto del cuerpo legislativo municipal se completó con la incorporación de representantes de la lista vecinal «Seamos Futuro» (7,1%) y del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (6,1%). Los festejos de la noche electoral congregaron a los principales referentes del oficialismo en el centro de cómputos local, donde el gobernador Weretilneck felicitó personalmente al intendente Cortés y enfatizó que el contundente respaldo popular evidencia el triunfo de la política territorial e inclusiva por sobre las consignas impuestas desde los despachos centralistas de la Ciudad de Buenos Aires.
La victoria de la alianza gubernamental abre paso a una intensa agenda de debates institucionales dentro de la Convención Constituyente. Entre los ejes centrales a abordar se destacan el rediseño y composición del Concejo Deliberante, la discusión sobre la eventual creación de una figura de viceintendencia, la actualización de los mecanismos de participación ciudadana y la definición de las reglas del sistema de elección del ejecutivo local. En este punto, la conducción de «Estamos Haciendo Bariloche» adelantó una posición firme en contra de la incorporación de la segunda vuelta electoral o ballotage, abogando por mantener un esquema que garantice certezas y previsibilidad para la inversión privada e infraestructura en la ciudad.
El impacto de las urnas en Bariloche excede los límites municipales e influye directamente en las proyecciones políticas provinciales y nacionales. Para el gobernador Weretilneck, la ratificación de su predominio en el polo andino representa una inyección de volumen político que le permite fortalecer la autonomía de Río Negro ante los embates de la Casa Rosada y la presión de las transferencias fiscales. En paralelo, el mandatario aprovechó el triunfo para respaldar la discusión sobre la eliminación de las PASO y confirmar la estrategia de fijar un calendario electoral desacoplado para los comicios provinciales del año próximo.
Analistas políticos regionales señalan que la elección de este domingo dejó expuestas las severas dificultades que enfrentan las fuerzas nacionales para traducir la popularidad de sus liderazgos centrales en construcciones de poder territorial sólidas y competitivas. La ciudadanía barilochense optó mayoritariamente por priorizar las agendas locales de obra pública, servicios urbanos e infraestructura básica frente a la polarización ideológica abstracta, marcando un precedente que será seguido con extrema atención por otros mandatarios patagónicos que buscan blindar sus distritos ante el escenario político de 2027.
En conclusión, el holgado triunfo de la alianza entre Alberto Weretilneck y Walter Cortés en Bariloche funcionó como una demostración de músculo político del oficialismo provincial y municipal frente a la oferta electoral de La Libertad Avanza y el peronismo. Al asegurar la mayoría propia para la reforma constituyente municipal, el frente provincial consolida un pilar clave en su estrategia de poder y envía un mensaje contundente sobre la vigencia y efectividad de los esquemas de gestión locales frente a las mareas electorales nacionales.
Fuente: Ambito Financiero



