Los hijos de Nancy Godoy reclamaron justicia y denunciaron destrato del Poder Judicial: “El poder acá manda más que cualquiera”

Nancy Godoy mujer desaparecida
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Los tres hijos de la docente rural asesinada en Corrientes participaron de una movilización frente al juzgado de Esquina y cuestionaron la actuación de las autoridades durante la búsqueda de su madre. La familia reclama que se esclarezca el femicidio y que todos los responsables sean juzgados. El crimen también motivó un paro nacional docente.

La muerte de Nancy Estela Godoy, la docente rural de 52 años cuyo cuerpo fue encontrado después de más de 20 días de búsqueda en Corrientes, provocó una profunda conmoción en la localidad de Esquina. Durante una movilización frente al juzgado local, sus tres hijos tomaron la palabra para exigir justicia y expresar el dolor de la familia. En sus intervenciones, cuestionaron el accionar de las autoridades judiciales y denunciaron que recibieron un trato inadecuado y poca información desde el comienzo de la investigación.

Adán, uno de los hijos de la docente, fue quien abrió los discursos frente a familiares, amigos, compañeros de trabajo y vecinos que se acercaron para acompañar el reclamo. “Hace más de 20 días nos arrebataron al amor de nuestras vidas: a mí, a mis hermanos y a su marido. Hoy nos falta nuestra madre, falta una docente, una compañera, una colega, una vecina, una amiga”, expresó. Luego lanzó una frase que sintetizó el reclamo y la indignación de la familia: “¿Se dan cuenta de en qué se ha convertido nuestra ciudad? El poder acá manda más que cualquiera”.

Sebastián, otro de los hijos, apuntó directamente contra el Poder Judicial de Esquina y denunció el destrato que, según afirmó, sufrieron durante los días en los que buscaban a su madre. “Desde el primer día fuimos destratados por el Poder Judicial de acá. Fue una vergüenza la manera en que se comportaron, la poca información que nos dieron”, sostuvo. También cuestionó a quienes tienen responsabilidades institucionales y reclamó que se investigue el crimen con transparencia.

José, el tercer hijo, también tomó la palabra y reclamó que los responsables sean identificados y reciban las penas correspondientes. “Los que le hicieron mal a mi mamá van a tener que pagar, merecen cadena perpetua”, manifestó. Hacia el cierre de su intervención, resumió el pedido de la familia con una exigencia concreta: “Solo pido justicia y que paguen los que tengan que pagar. Y que caigan los que tengan que caer”. Los testimonios fueron acompañados por aplausos y muestras de solidaridad de los presentes.

La familia también cuestionó la manera en que recibió la noticia del hallazgo del cuerpo. Según relataron, se enteraron a través de las redes sociales y los medios de comunicación, antes de recibir una comunicación oficial que les informara lo sucedido. El cuerpo de Godoy fue encontrado el miércoles 28 de octubre en una zona de monte del paraje El Malezal, dentro de la estancia El Curupí, donde funcionaba la Escuela Rural N.º 626 en la que trabajaba. La docente había desaparecido el 7 de octubre y su búsqueda se extendió durante más de tres semanas.

Nancy tenía 52 años y se desempeñaba como docente y directora suplente de la escuela rural. Su trabajo se desarrollaba en condiciones de aislamiento y precariedad: debía recorrer largos trayectos para llegar al establecimiento y permanecía varios días en la zona. Antes de desaparecer, había presentado reclamos por las condiciones edilicias y sanitarias de la institución, donde había señalado problemas vinculados con la falta de agua potable, el estado de los baños y la presencia de roedores. Esas denuncias también comenzaron a formar parte de los cuestionamientos públicos sobre las condiciones en las que desarrollaba su tarea.

La investigación judicial tiene cinco personas detenidas, aunque las imputaciones no son iguales para todos. Entre los acusados hay personas vinculadas laboralmente con la estancia El Curupí y la zona donde funcionaba la escuela. La Fiscalía busca reconstruir las circunstancias del crimen y determinar el grado de responsabilidad de cada uno. La causa se encuentra en una etapa de recolección de pruebas y peritajes, por lo que las responsabilidades penales deberán establecerse en el proceso judicial.

El femicidio también generó una respuesta nacional del movimiento docente. La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) convocó para el jueves 29 de octubre a una jornada nacional de duelo, con paro y movilizaciones bajo la consigna “Justicia por Nancy. Nos falta una maestra”. La medida contó con adhesiones de sindicatos de distintas provincias, entre ellos la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC). Las organizaciones reclamaron el esclarecimiento del crimen y denunciaron las condiciones de precariedad, aislamiento y desprotección que atraviesan numerosas trabajadoras de la educación en ámbitos rurales.

El caso de Nancy Godoy excedió el ámbito de una investigación penal y abrió un debate sobre la protección de las docentes rurales, las condiciones de trabajo y la respuesta de las instituciones ante las denuncias de violencia o situaciones de vulnerabilidad. Mientras la Justicia avanza con las pericias y las declaraciones, sus hijos, familiares, colegas y vecinos mantienen el reclamo para que el femicidio no quede impune. La exigencia de la familia es que se conozca toda la verdad, se determinen las responsabilidades y se garantice una investigación transparente.

Fuente: Filo.News

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