El Verdao perdió 1-0 en San Pablo, igualó el resultado global y terminó sellando su clasificación con un 5-3 en la tanda desde los doce pasos. Con Carlos Miguel como héroe, el equipo de Abel Ferreira jugará la final de la Copa Libertadores por segundo año consecutivo y espera por Estudiantes o Flamengo.
Palmeiras tuvo que sufrir más de la cuenta, pero consiguió el objetivo: será finalista de la Copa Libertadores 2026. El conjunto paulista perdió 1-0 frente a Fluminense en el partido de vuelta de las semifinales, pero se impuso por 5-3 en la definición por penales y aseguró su lugar en la pelea por el título continental. Después de ganar 2-1 en el encuentro de ida, disputado en el estadio Maracaná, el Verdao no logró sostener la ventaja durante los 90 minutos en su casa y debió resolver la serie desde los doce pasos.
El partido en el Allianz Parque fue intenso en la tensión, aunque escaso en situaciones claras de gol. Palmeiras intentó administrar la ventaja conseguida en Río de Janeiro, mientras Fluminense buscó encontrar los espacios necesarios para emparejar la eliminatoria. Durante buena parte del encuentro, los dos equipos tuvieron dificultades para transformar la posesión en ocasiones concretas. La presión de una semifinal de Libertadores se hizo sentir y el desarrollo estuvo marcado por errores, interrupciones y una lucha constante en el mediocampo. El conjunto visitante, sin embargo, nunca dejó de insistir y encontró su recompensa en el tramo final.
El momento decisivo llegó en el segundo tiempo, cuando Hércules apareció para marcar el 1-0 que igualó el resultado global. El mediocampista de Fluminense encontró el espacio para sacar un remate desde afuera del área y venció al arquero Carlos Miguel. El gol cambió por completo el escenario: Palmeiras perdió la tranquilidad que le daba la ventaja de la ida y el equipo carioca quedó a un paso de completar la remontada. Con el empate en el global, la serie quedó condenada a los penales, en una definición que terminó poniendo a prueba los nervios de ambos planteles.
Desde los doce pasos, Palmeiras mostró mayor eficacia y convirtió sus cinco ejecuciones. Maurício, Gustavo Gómez, Ramón Sosa, Joaquín Piquerez y Marlon Freitas se hicieron cargo de los remates que terminaron dándole la clasificación al conjunto paulista. Fluminense también convirtió sus primeros disparos, pero la tanda tuvo un quiebre cuando Nonato se encontró con la respuesta de Carlos Miguel. El arquero de Palmeiras adivinó la dirección del remate y realizó una atajada determinante para inclinar la balanza. La intervención fue decisiva en una serie que se resolvió por detalles y que mantuvo la incertidumbre hasta los últimos disparos.
La clasificación representa una nueva oportunidad para el equipo dirigido por Abel Ferreira, que alcanzó su segunda final consecutiva en el máximo torneo de clubes de Sudamérica. El Verdao había llegado a la definición de 2025, pero cayó ante Flamengo, por lo que ahora tendrá la posibilidad de volver a disputar el título y buscar revancha. La regularidad internacional del conjunto paulista vuelve a colocarlo entre los grandes protagonistas del continente, aunque el desarrollo de esta semifinal también dejó en evidencia que no siempre consigue resolver sus partidos con comodidad. Esta vez, su capacidad para mantener la eficacia en los penales terminó siendo tan importante como el resultado obtenido en la ida.
En el plantel de Palmeiras también tuvieron protagonismo los argentinos José Manuel “Flaco” López y Agustín Giay, quienes fueron titulares en el encuentro de vuelta. Ambos participaron de una semifinal que exigió concentración y esfuerzo, aunque fueron reemplazados antes de la definición por penales. La presencia de futbolistas argentinos en el equipo paulista suma otro atractivo para el público de la región, especialmente en un torneo donde los clubes brasileños volvieron a consolidar su peso competitivo. Palmeiras consiguió avanzar, pero deberá mejorar su producción ofensiva si pretende llegar con mayor autoridad al partido decisivo.
Ahora, el Verdao deberá esperar por su rival en la final, que saldrá de la serie entre Estudiantes de La Plata y Flamengo. El partido de ida terminó 0-0, por lo que la revancha en el Maracaná definirá quién enfrentará a Palmeiras por el trofeo. La posibilidad de una nueva final entre equipos brasileños está abierta, pero el conjunto platense buscará romper esa expectativa y meterse en la definición continental. La final de la Copa Libertadores 2026 está prevista para el sábado 28 de noviembre en el estadio Centenario de Montevideo, Uruguay, escenario de una nueva noche decisiva para el fútbol sudamericano.
Palmeiras ya tiene su lugar asegurado, aunque la clasificación dejó una advertencia: en una Libertadores tan exigente, la jerarquía no alcanza si no se traduce en goles y control del partido. El equipo paulista estuvo cerca de complicarse una serie que parecía favorable, pero respondió en el momento de máxima presión y encontró en Carlos Miguel una pieza clave para sobrevivir. Fluminense se despidió después de llevar la definición hasta el límite; Palmeiras, en cambio, sigue en carrera y tendrá una nueva oportunidad de conquistar América. La pregunta ahora es si podrá transformar este sufrido pasaje en el impulso necesario para levantar la copa.
Fuente: CBA24N



