Maracanazo de Boca: el Xeneize conquistó Río, eliminó a Vasco y va por otra copa internacional

Boca Juniors
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Copete: Boca Juniors escribió una nueva página de su historia internacional al vencer 3-1 a Vasco da Gama en el mítico Maracaná y clasificarse a la final de la Copa Sudamericana 2026. Lautaro Di Lollo y Miguel Merentiel adelantaron al equipo argentino, José Luis Rodríguez igualó transitoriamente la serie y Leandro Paredes apareció con un golazo sobre el cierre para desatar la locura azul y oro. Tras perder 1-0 en la Bombonera, el conjunto de Rodolfo Arruabarrena consiguió una remontada de enorme valor y volverá a disputar una final continental.

Ocho párrafos para entender la hazaña xeneize

Boca Juniors protagonizó una noche inolvidable en Río de Janeiro y consiguió una clasificación que parecía reservada para las grandes historias del fútbol sudamericano. En el estadio Maracaná, el Xeneize derrotó 3-1 a Vasco da Gama en la revancha de las semifinales de la Copa Sudamericana y revirtió la derrota por 1-0 sufrida en el partido de ida. El resultado global de 3-2 selló el pasaporte a la definición del torneo y confirmó la capacidad del equipo argentino para responder bajo presión en un escenario de máxima exigencia. Con carácter, contundencia y una aparición decisiva de su capitán, Boca transformó una serie complicada en una celebración que recorrió al mundo futbolero.

El comienzo fue exactamente el que necesitaba el conjunto argentino. Apenas transcurridos cuatro minutos, Lautaro Di Lollo conectó de cabeza un preciso centro de Lautaro Blanco desde un tiro de esquina y marcó el 1-0. El gol igualó rápidamente la eliminatoria y alteró los planes del equipo brasileño, que había llegado con la ventaja obtenida en la Bombonera. Boca salió a jugar con decisión, presionó cuando tuvo oportunidad y buscó aprovechar cada espacio que dejaba su rival. El tanto temprano no solo cambió el resultado, sino que reforzó la confianza de un equipo que necesitaba demostrar que podía imponerse en territorio brasileño y manejar la presión de una semifinal continental.

Con Vasco obligado a adelantar sus líneas, Boca encontró espacios para lastimar de contraataque. A los 34 minutos, Sebastián Villa aprovechó una falla defensiva y lanzó una asistencia profunda para Miguel Merentiel, que quedó mano a mano con el arquero Léo Jardim y definió con precisión para establecer el 2-0. La diferencia le permitió al Xeneize pasar al frente en el resultado global y quedar muy cerca de la clasificación. Merentiel volvió a demostrar su importancia en el ataque, mientras Villa aportó velocidad y desequilibrio para castigar los errores del conjunto carioca. Boca se fue al descanso con una ventaja decisiva, aunque todavía debía afrontar un segundo tiempo que prometía ser mucho más exigente.

El segundo tiempo presentó un escenario completamente distinto. Vasco da Gama salió con mayor agresividad, movió el banco de suplentes y comenzó a empujar a Boca contra su propio campo. Los ingresos de Marino Hinestroza y Brenner buscaron darle más velocidad y profundidad al ataque brasileño, que necesitaba descontar para recuperar sus posibilidades. El equipo de Río de Janeiro encontró espacios y obligó al Xeneize a replegarse, mientras el desgaste físico empezaba a hacerse sentir. Boca perdió parte del control que había mostrado en la primera etapa y debió apelar al esfuerzo defensivo para sostener una ventaja que todavía no garantizaba el pasaje a la final.

La insistencia de Vasco tuvo su recompensa a los 66 minutos, cuando José Luis Rodríguez, conocido como el Puma, sacó un potente remate que venció al arquero Álvaro Montero y estableció el 1-2. Con ese gol, la serie volvió a quedar igualada 2-2 en el resultado global y la incertidumbre se apoderó del Maracaná. El conjunto brasileño encontró el impulso que necesitaba para lanzarse en busca de la remontada, mientras Boca quedó obligado a resistir los ataques y evitar un nuevo golpe. Durante varios pasajes, los locales dominaron el desarrollo y generaron preocupación en el equipo argentino. La clasificación parecía encaminarse hacia una definición por penales, pero todavía quedaba espacio para una aparición que cambiaría por completo la historia de la noche.

En medio de ese momento de máxima presión apareció Leandro Paredes. El capitán, que había llegado al encuentro después de realizar un esfuerzo para recuperarse de una lesión muscular, ingresó durante el segundo tiempo para aportar claridad y experiencia en el mediocampo. Su presencia le permitió a Boca encontrar algo más de equilibrio en una etapa en la que el equipo sufría los ataques brasileños. Cuando el reloj avanzaba y la posibilidad de los penales parecía cada vez más cercana, el volante decidió asumir el protagonismo. A los 88 minutos recibió la pelota, se perfiló hacia el centro y sacó un remate desde fuera del área que sorprendió a Jardim. El 3-1 desató la celebración xeneize y terminó de inclinar la eliminatoria a favor del conjunto argentino.

El gol de Paredes tuvo un valor especial por el contexto en el que se produjo. Boca había perdido el encuentro de ida en su propio estadio y necesitaba ganar en Brasil para seguir con vida en la competencia. Después de conseguir una ventaja de dos goles, el equipo sufrió la reacción de Vasco y estuvo cerca de quedar atrapado en una definición desde los doce pasos. Sin embargo, la jerarquía individual del capitán apareció en el instante indicado para resolver una semifinal que exigió concentración, resistencia y capacidad de respuesta. El triunfo también reforzó el peso de la experiencia en partidos internacionales, donde los detalles pueden definir una temporada. Para Boca, conquistar el Maracaná no fue solamente una cuestión de resultado: significó superar un escenario adverso y recuperar la posibilidad de pelear por un título continental.

La clasificación también tiene un lugar destacado en la historia del club. Boca se convirtió en el primer equipo argentino en alcanzar tres finales de la Copa Sudamericana, después de conquistar las ediciones de 2004 y 2005. La nueva oportunidad internacional llega tres años después de la derrota ante Fluminense en la final de la Copa Libertadores de 2023, un antecedente que todavía permanece en la memoria de los hinchas. El Xeneize volverá a disputar un partido por un título continental y tendrá la posibilidad de ampliar su palmarés en una competencia que ya supo ganar en dos oportunidades. La remontada frente a Vasco, además, ratificó una tendencia favorable en las series eliminatorias como visitante dentro de este torneo.

El rival de Boca en la definición será Atlético Mineiro, que consiguió su clasificación pese a perder 2-0 ante Montevideo City Torque en Uruguay, ya que había ganado 3-0 en el encuentro de ida. El equipo brasileño se impuso por 3-2 en el resultado global y buscará conquistar la Sudamericana después de haber perdido la final de 2025 frente a Lanús por penales. De esta manera, la definición enfrentará a dos clubes de enorme trayectoria y con una fuerte tradición internacional. Boca llegará impulsado por la remontada en el Maracaná, mientras que Mineiro tendrá el desafío de recuperar solidez después de una semifinal en la que estuvo cerca de desperdiciar una ventaja considerable. La final se disputará el 21 de noviembre en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia.

Boca ya hizo su parte y ahora tendrá varias semanas para preparar el partido más importante de su recorrido continental. La victoria en Río dejó una imagen de personalidad y contundencia, pero también mostró aspectos que el cuerpo técnico deberá revisar, especialmente durante los momentos en los que Vasco consiguió instalarse cerca del área argentina. La final exigirá concentración durante los 90 minutos y una capacidad de adaptación similar a la que permitió superar la semifinal. Para los hinchas, el triunfo en el Maracaná representa mucho más que una clasificación: es la confirmación de que el equipo sigue en carrera por volver a levantar un trofeo internacional. El 21 de noviembre, frente a Atlético Mineiro, Boca tendrá la oportunidad de transformar la hazaña de Río en una nueva vuelta olímpica y sumar otra página dorada a su historia.

Fuente: CBA24N

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