Javier Milei incorporó a la reunión de Gabinete al economista Alberto Ades, doctor en Economía por Harvard y con trayectoria en Wall Street, quien expuso sobre el escenario económico internacional y las perspectivas de la Argentina. La presencia de Ades coincidió con la ausencia de Luis “Toto” Caputo, quien informó que no asistiría por motivos de salud. La situación generó especulaciones políticas y económicas en torno al rumbo del programa oficial.
El presidente Javier Milei volvió a reunir a su Gabinete en la Casa Rosada luego de varias semanas sin encuentros de este tipo y, en una jornada atravesada por el análisis de la situación económica nacional e internacional, sumó como invitado al economista Alberto Ades. La incorporación del especialista llamó particularmente la atención debido a que se produjo en simultáneo con la ausencia del ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo. Según la información oficial, Ades participó para presentar ante los funcionarios su último libro y desarrollar un análisis sobre los cambios registrados en la economía mundial desde 2022.
Ades es abogado egresado de la Universidad de Buenos Aires y doctor en Economía por la Universidad de Harvard. Además, cuenta con una extensa trayectoria vinculada al análisis de mercados internacionales y pasó por Goldman Sachs antes de incorporarse a Vector Alpha. Su perfil combina la formación académica con una experiencia prolongada en el ámbito financiero internacional, lo que explica el interés del Gobierno en incorporar su mirada a una reunión en la que se analizaron las transformaciones de la economía mundial y las oportunidades que podrían abrirse para la Argentina.
Durante el encuentro, el economista presentó su libro “El mundo que ya llegó. Geopolítica, deuda y mercados: el cambio de régimen ya se puede medir”. De acuerdo con la Presidencia, su exposición estuvo centrada en la situación económica global y en los desafíos que enfrenta el mundo desde 2022, año que Ades identifica como un punto de quiebre en el escenario internacional. También analizó la posición de la Argentina y sus posibilidades de consolidarse como proveedor estratégico de alimentos, energía y minerales para los países occidentales.
La presencia de Ades adquirió una lectura política adicional debido a sus anteriores cuestionamientos a determinados aspectos del programa económico implementado por Caputo. Distintas publicaciones señalaron que el economista ha planteado críticas vinculadas con la evolución de la inflación y con algunas decisiones de política económica. En declaraciones recientes, además, analizó el comportamiento de los inversores y señaló que existe preocupación en los mercados, particularmente frente al escenario político y económico que atraviesa la Argentina.
En paralelo, Caputo no participó de la reunión de Gabinete. Según las fuentes oficiales y periodísticas consultadas, el ministro había informado que se encontraba enfermo y por ese motivo no concurrió a la Casa Rosada. La ausencia llamó la atención porque se produjo mientras el Presidente incorporaba a la reunión a un economista con una mirada crítica sobre determinados aspectos del programa económico. Sin embargo, no existe confirmación oficial de que la presencia de Ades haya sido planteada como una sustitución o desplazamiento del ministro.
La reunión también permitió al Gobierno repasar otros temas de la agenda nacional e internacional. Milei analizó los resultados de la primera vuelta electoral en Brasil, destacó el desempeño de Flávio Bolsonaro y volvió a cuestionar las políticas económicas impulsadas por el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva durante la campaña. El Presidente también confirmó un viaje a España para el 19 de octubre, mientras que el canciller Pablo Quirno presentó un informe sobre las últimas acciones diplomáticas vinculadas con el reclamo argentino por la soberanía sobre las Islas Malvinas.
En materia económica, el Gobierno sostiene públicamente que la Argentina atraviesa un proceso de transformación estructural y que la reducción de la inflación y el equilibrio fiscal constituyen pilares de su programa. Días antes de la reunión, Caputo había participado de la Argentina Week en París, donde afirmó ante inversores que el país se encontraba ante un punto de inflexión y destacó la reducción de la inflación y el resultado fiscal. La incorporación de Ades al encuentro de Gabinete se produjo, por lo tanto, en un contexto en el que la administración de Milei busca reforzar su diagnóstico sobre las oportunidades de la economía argentina dentro del nuevo escenario internacional.
El episodio abrió interrogantes sobre la relación entre el Presidente y su ministro de Economía, aunque hasta el momento no existe información oficial que permita afirmar que haya un cambio en la conducción del área económica. La coincidencia entre la ausencia de Caputo y la participación de Ades sí fue destacada por distintos medios debido a las diferencias conocidas entre ambos respecto de algunos aspectos del programa. La propia reunión, sin embargo, tuvo una agenda más amplia y contó con la participación de numerosos integrantes del Gobierno, entre ellos la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el canciller Pablo Quirno; el ministro de Defensa, Carlos Presti; el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques; la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; Federico Sturzenegger y el titular del Banco Central, Santiago Bausili.
La aparición de Alberto Ades en la Casa Rosada, en definitiva, se produjo en un momento de fuerte discusión sobre la evolución de la economía argentina y sobre el rumbo que tomará el Gobierno durante la segunda mitad de su mandato. Mientras Milei busca sostener su programa económico y proyectar a la Argentina como un proveedor estratégico de energía, alimentos y minerales, las diferencias sobre la velocidad de la recuperación, la inflación y el comportamiento de los mercados continúan formando parte del debate económico. La ausencia de Caputo y la presencia de Ades agregaron un nuevo elemento a esa discusión, aunque cualquier modificación formal en la conducción económica requeriría una definición explícita del Poder Ejecutivo.
Fuente: La Política Online



