Boca se ilusiona con Tomás Aranda: cuándo volverá a entrenar y en qué fecha podría regresar a las canchas

Tomas Aranda
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El juvenil de 19 años evoluciona favorablemente tras la fractura de peroné que sufrió durante un entrenamiento. En Boca proyectan que pueda reincorporarse progresivamente al grupo antes de fin de año, aunque el objetivo es que llegue en plenitud física y futbolística a la pretemporada de enero de 2027.

La recuperación de Tomás Aranda comienza a generar optimismo en Boca Juniors. A un mes y medio de la grave lesión que sufrió durante una práctica en el predio de Ezeiza, el mediocampista ofensivo avanza favorablemente en su rehabilitación y empieza a transitar una nueva etapa del proceso. El juvenil, que se había convertido en una de las apariciones destacadas del equipo durante 2026, continúa con trabajos específicos mientras el cuerpo médico supervisa su evolución. La prioridad es que pueda volver a competir en buenas condiciones, sin correr riesgos innecesarios por acelerar los tiempos de recuperación.

La lesión se produjo a fines de agosto, durante un entrenamiento, cuando Aranda realizó un cambio de dirección y su botín derecho quedó trabado en el césped. Los estudios médicos confirmaron una fractura del peroné derecho, una dolencia que requirió intervención quirúrgica. La operación se realizó el 27 de agosto y, posteriormente, el futbolista comenzó un proceso de rehabilitación que lo dejó fuera de la competencia durante el resto de la temporada. La noticia significó una baja importante para Boca, que había encontrado en el juvenil una alternativa ofensiva con capacidad para generar juego y desequilibrio

Actualmente, el enganche combina trabajos de gimnasio con ejercicios específicos en el campo, siempre de manera diferenciada. La progresión de las tareas busca recuperar paulatinamente la movilidad, la fuerza y las condiciones necesarias para volver a realizar esfuerzos propios de la actividad profesional. Aunque las señales son alentadoras, cada etapa depende de la respuesta física del jugador y de la evaluación del equipo médico. Por ese motivo, la evolución favorable no implica todavía una fecha confirmada para su regreso a los partidos oficiales.

Según publicó Minuto Uno, el plan contempla que Aranda pueda empezar a entrenarse progresivamente junto a sus compañeros durante los últimos meses de 2026. Ese paso sería importante para recuperar ritmo y volver a integrarse a la dinámica del plantel, aunque no significa que vaya a estar disponible inmediatamente para jugar. El cuerpo técnico pretende respetar los plazos previstos y evitar una vuelta apresurada después de una lesión que demandó cirugía y varios meses de rehabilitación.

El objetivo principal está puesto en la pretemporada de enero de 2027. La planificación de Boca apunta a que el futbolista llegue a ese período en condiciones físicas y futbolísticas adecuadas para comenzar una nueva etapa con el plantel. Si la recuperación continúa según lo previsto, podrá trabajar en la preparación de la próxima temporada con la expectativa de volver a tener continuidad. De todos modos, la fecha efectiva de su regreso a la competencia dependerá de los controles médicos y de cómo responda a las cargas de entrenamiento.

La ausencia de Aranda se explica también por el lugar que había empezado a ocupar en el equipo. El juvenil se destacó durante la temporada por su técnica, su capacidad para asociarse con sus compañeros y su participación en la construcción ofensiva. Su crecimiento lo había convertido en una alternativa relevante para el cuerpo técnico, por lo que la lesión interrumpió un proceso de consolidación en Primera División. Su recuperación será seguida de cerca tanto por el club como por los hinchas, que esperan volver a verlo en el campo de juego

Boca también aseguró la continuidad contractual del futbolista, una señal de la apuesta institucional por su proyección. De acuerdo con la información publicada por Minuto Uno, Aranda tiene vínculo con el club hasta diciembre de 2029 y una cláusula de rescisión de 20 millones de dólares, que puede elevarse a 25 millones bajo determinadas condiciones vinculadas con una eventual transferencia al exterior. Estos datos reflejan la importancia que el club le asigna a su futuro, aunque en el corto plazo la prioridad pasa por completar la rehabilitación y recuperar su mejor nivel.

Por ahora, el panorama invita al optimismo, pero Boca mantendrá la cautela. La posibilidad de que Aranda vuelva a entrenarse con el grupo antes de terminar el año representa un avance en su recuperación, mientras que enero de 2027 aparece como el horizonte de preparación para su regreso deportivo. El objetivo será que el juvenil pueda dejar atrás la lesión y retomar su desarrollo sin apurar los tiempos. Para el equipo, recuperar a una de sus jóvenes promesas será una noticia importante de cara a la próxima temporada, siempre que la evolución médica confirme las expectativas actuales

Fuente: Minuto Uno

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