El hijo de Nicolás Maduro advirtió que la ex primera dama venezolana necesita una intervención y cuestionó que pueda recuperarse adecuadamente dentro de la prisión federal de Brooklyn. Su defensa sostiene que padece problemas cardíacos que se agravaron durante su detención.
Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro, atraviesa una situación de salud que su familia calificó como delicada mientras permanece detenida en una prisión federal de Brooklyn, Estados Unidos. La advertencia fue realizada por Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario venezolano, quien aseguró que Flores tiene “un tema en el corazón muy delicado” y que necesita recibir atención médica especializada.
Según explicó Maduro Guerra, su madrastra, de 69 años, permanece alojada junto a otras detenidas y las condiciones del establecimiento penitenciario no serían, a su criterio, adecuadas para afrontar una eventual intervención cardíaca y el posterior período de recuperación. El diputado venezolano sostuvo que después del procedimiento que los médicos consideran necesario sería difícil garantizar una recuperación plena dentro de la cárcel.
La situación médica de Flores ya había sido planteada ante la Justicia estadounidense por sus abogados, quienes solicitaron que pudiera cumplir la detención bajo un régimen domiciliario para acceder al tratamiento correspondiente. Sin embargo, ese pedido fue rechazado y la esposa de Maduro continúa detenida en una prisión federal de Nueva York. La Fiscalía estadounidense se opuso al beneficio y argumentó, entre otros puntos, que existe un riesgo elevado de fuga.
La defensa sostiene que Flores presenta problemas cardíacos que requieren estudios y una posible intervención. De acuerdo con documentos judiciales citados por distintos medios, sus abogados también señalaron que la detenida recibe medicación y que su estado de salud se habría deteriorado desde su arresto. En septiembre, la defensa había pedido que pudiera esperar el juicio fuera de prisión bajo estrictas condiciones de vigilancia.
Uno de los diagnósticos mencionados por Maduro Guerra es un prolapso cardíaco, una afección que puede requerir seguimiento médico y, dependiendo de su gravedad, tratamientos específicos. El hijo del exmandatario también afirmó que Flores comenzó a sufrir problemas de presión arterial después del 3 de enero, fecha en la que, según el relato difundido por Noticias Argentinas, se produjo la captura de la pareja.
La situación se suma a otros episodios de salud denunciados por la defensa. Según información publicada anteriormente, los abogados de Flores señalaron episodios de taquicardia, opresión torácica, pérdida importante de peso y otros problemas que, aseguran, se agravaron durante su permanencia en prisión. También indicaron que los médicos recomendaron estudios cardíacos que podrían derivar en una intervención.
Maduro Guerra también recordó que su madrastra sufrió un episodio respiratorio luego de que los agentes penitenciarios utilizaran gas pimienta para controlar una pelea entre dos mujeres dentro del establecimiento. Según sus declaraciones, Flores es asmática y la exposición al gas habría provocado complicaciones respiratorias. “Esperamos que pueda pasar algo bueno esta semana”, expresó el diputado venezolano al referirse al estado de salud de la mujer.
El cuadro médico de Cilia Flores se desarrolla en paralelo a una disputa judicial y política de enorme repercusión. Ella y Nicolás Maduro permanecen detenidos en Estados Unidos y enfrentan acusaciones vinculadas al narcotráfico, cargos que ambos niegan. Mientras la defensa insiste en que las condiciones de detención pueden afectar la salud de Flores y reclama una alternativa a la prisión, la Fiscalía sostiene que existen razones para mantenerla bajo custodia. El juicio está previsto para 2027, por lo que la situación médica de la ex primera dama podría convertirse en uno de los principales puntos de discusión durante el proceso.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas


