El encuentro encabezado por Mauricio Macri en Jujuy volvió a exhibir las diferencias dentro del PRO. Mientras un sector busca avanzar hacia un acuerdo electoral con La Libertad Avanza, Hernán Lacunza plantea competir con una identidad propia y María Eugenia Vidal respaldó la posibilidad de una candidatura del partido. En el medio, Fernando De Andreis quedó bajo cuestionamientos por la organización del acto.
La discusión sobre el futuro del PRO de cara a las elecciones de 2027 volvió a quedar expuesta después del encuentro que Mauricio Macri encabezó en Jujuy. Lo que pretendía ser una nueva escala de la recorrida federal del partido terminó convirtiéndose, según el análisis publicado por Página/12, en una muestra de las diferencias que atraviesan al espacio respecto de su relación con Javier Milei. La disputa tiene un eje central: mientras algunos dirigentes consideran inevitable o conveniente avanzar hacia un acuerdo electoral con La Libertad Avanza, otros buscan preservar una identidad propia y competir con candidatos del PRO.
El acto de Jujuy estuvo encabezado por Macri y contó con la participación de Fernando De Andreis, secretario general del PRO y uno de los dirigentes más cercanos al expresidente. La actividad formó parte del ciclo “Próximo Paso”, mediante el cual el partido viene recorriendo distintas provincias para fortalecer su estructura territorial. Sin embargo, la convocatoria terminó generando cuestionamientos internos por su alcance. Página/12 recogió críticas de dirigentes que consideraron que la asistencia había sido reducida, mientras que desde el sector organizador remarcaron que se trataba de un encuentro dirigido principalmente a referentes partidarios del NOA y no de un acto masivo.
Más allá de la cantidad de asistentes, el verdadero problema para el PRO está en la definición política que deberá tomar frente a Milei. Macri volvió a expresar apoyo al Gobierno nacional, aunque introdujo críticas al rumbo de la gestión. Durante su discurso sostuvo que el oficialismo consiguió rápidamente el equilibrio fiscal, pero cuestionó la calidad de ese superávit y reclamó mayores inversiones en infraestructura. También afirmó que el PRO apoyó al Gobierno “como nunca nadie lo hizo sin ser gobierno” y planteó la necesidad de trabajar en conjunto.
Ese posicionamiento intermedio es precisamente uno de los factores que alimentan las discusiones internas. Macri mantiene canales de negociación con La Libertad Avanza, pero al mismo tiempo intenta preservar al PRO como una estructura política con identidad propia. La tensión quedó reflejada en las distintas posiciones que comenzaron a expresar sus dirigentes. Mientras sectores del partido trabajan sobre la posibilidad de un acuerdo, otros consideran que una integración demasiado amplia con el oficialismo podría terminar diluyendo la identidad del PRO y subordinando sus candidaturas a la estrategia libertaria.
En ese escenario aparece Hernán Lacunza como uno de los referentes que plantea una alternativa propia. El exministro de Hacienda y precandidato presidencial del PRO manifestó públicamente sus dudas respecto de que las negociaciones con La Libertad Avanza lleguen a buen puerto. Según sus declaraciones, existen diferencias que considera relevantes en materia institucional y económica, y cuestionó que las conversaciones se concentren fundamentalmente en territorios, cargos y listas. Cristian Ritondo, uno de los negociadores del PRO, también reconoció recientemente que ambas fuerzas todavía estaban “muy lejos” de un acuerdo electoral.
La postura de Lacunza encontró además un respaldo significativo en María Eugenia Vidal. La exgobernadora bonaerense sostuvo que sería conveniente que los argentinos pudieran elegir entre una propuesta de La Libertad Avanza y otra del PRO, en lugar de que el partido termine formando parte de una única oferta electoral. Vidal también cuestionó algunos aspectos de la gestión de Milei, entre ellos las formas de comunicación del Gobierno, la política de obra pública y distintos casos de corrupción que se encuentran bajo investigación judicial. Al mismo tiempo, aclaró que las decisiones definitivas sobre eventuales alianzas se tomarán más adelante.
La interna también se traslada a la Ciudad de Buenos Aires. Allí aparece otra disputa alrededor de la eventual candidatura de Jorge Macri para buscar la reelección. Mientras Cristian Ritondo considera que el jefe de Gobierno porteño debería ser respaldado como candidato natural del PRO, desde el entorno de Mauricio Macri —con De Andreis como uno de los principales operadores— dejaron abierta la discusión sobre quién debería encabezar la boleta porteña. Esta diferencia expone una paradoja dentro del partido: dirigentes que favorecen un acuerdo con Milei pueden sostener a Jorge Macri, mientras que sectores vinculados al propio Mauricio Macri ponen en discusión su continuidad como candidato.
La cuestión de fondo es qué lugar ocupará el PRO en el escenario político que se está construyendo para 2027. El partido todavía conserva estructura territorial, dirigentes con experiencia de gestión y una identidad propia, pero enfrenta el desafío de definir cómo relacionarse con un Gobierno que busca ampliar su espacio político. Macri parece intentar mantener abiertas ambas posibilidades: negociación con Milei y preservación de una estructura propia. El problema es que esa estrategia convive con dirigentes que ya reclaman una definición más clara sobre si el PRO será socio de La Libertad Avanza, competidor electoral o una fuerza con capacidad para negociar desde una posición autónoma.
El episodio de Jujuy, entonces, funciona como una fotografía de una discusión que todavía está lejos de resolverse. El PRO no tiene definida una alianza nacional con La Libertad Avanza y sus principales dirigentes continúan expresando posiciones diferentes. Mientras Macri sostiene el diálogo y reivindica el respaldo brindado al Gobierno, Lacunza avanza con una candidatura propia y Vidal también defiende una oferta electoral diferenciada. En paralelo, De Andreis quedó en el centro de los cuestionamientos por la organización del encuentro jujeño. Con las definiciones electorales todavía por delante, la interna del PRO promete continuar y tendrá como pregunta central si el partido llegará a 2027 aliado con Milei o intentará disputar el escenario electoral con una identidad propia.
Fuente: Página 12



