Caputo, bajo presión: el Gobierno enfrenta cuestionamientos por su programa económico

Caputo
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El ministro de Economía volvió a defender el rumbo económico de Javier Milei y apuntó contra Axel Kicillof y quienes reclaman una devaluación. Al mismo tiempo, Página/12 señala crecientes interrogantes entre inversores y empresarios sobre la sustentabilidad del programa cambiario, el nivel de reservas y la evolución de la actividad económica.

El ministro de Economía, Luis Caputo, quedó nuevamente en el centro de la discusión económica luego de sus intervenciones ante empresarios y financistas, en un escenario marcado por las dudas sobre la continuidad del programa económico del Gobierno de Javier Milei. En una presentación ante el sector financiero, Caputo buscó transmitir tranquilidad respecto del frente cambiario y descartó que existan razones para anticipar una crisis con el dólar. Sin embargo, el artículo publicado por Página/12 plantea que las explicaciones oficiales conviven con interrogantes planteados por inversores y consultores sobre la sustentabilidad del esquema económico.

Uno de los aspectos que generó mayor repercusión fueron las fuertes declaraciones políticas del funcionario. Caputo calificó a Axel Kicillof como el “Anticristo” y definió al kirchnerismo como el “infierno”, al tiempo que cuestionó a quienes plantean la necesidad de una devaluación. Según el artículo de Leandro Renou, el ministro vinculó las dificultades de la economía con el accionar de sectores opositores y sostuvo que existen actores interesados en un escenario de mayor deterioro. Se trata de afirmaciones políticas realizadas por el propio funcionario en el marco de su defensa del rumbo económico oficial.

Caputo también apuntó contra quienes reclaman modificaciones en la política cambiaria. En su exposición, calificó de “momias” o “miserables” a quienes, según su interpretación, buscan una devaluación para obtener ventajas económicas. El ministro sostuvo que una Argentina con salarios bajos y una economía más cerrada terminaría beneficiando a determinados sectores empresarios. De esta manera, la discusión cambiaria volvió a quedar asociada a una disputa más amplia sobre el modelo económico y sobre el papel que deben ocupar el Estado, la industria y el mercado interno.

Uno de los principales interrogantes señalados por Página/12 está relacionado con la disponibilidad de dólares para afrontar los compromisos futuros. El artículo menciona que entidades financieras, consultoras y organismos internacionales siguen con atención la evolución de las reservas y las necesidades de divisas de la Argentina. Entre las cuestiones observadas aparecen los vencimientos previstos para 2027 y el incremento de la demanda de dólares por parte de particulares. El Gobierno, por su parte, sostiene que cuenta con herramientas suficientes para afrontar eventuales episodios de presión cambiaria.

En ese marco, Caputo defendió la situación monetaria y sostuvo que la cantidad de pesos existente en la economía limita la posibilidad de una fuerte presión sobre el mercado cambiario. Durante el encuentro con financistas afirmó que la base monetaria se encuentra en niveles históricamente bajos y que, por ese motivo, no habría una masa suficiente de pesos capaz de generar una corrida cambiaria de las características que plantean algunos analistas. El argumento forma parte de la explicación oficial sobre por qué el esquema vigente podría sostenerse aun frente a una eventual mayor demanda de dólares.

Sin embargo, el artículo también pone el foco sobre la evolución de algunas variables que generan preocupación entre los actores económicos. Página/12 señala que el dólar habría aumentado alrededor de un 5 por ciento durante el año, mientras la inflación acumulada se ubicó por encima de ese ritmo. A su vez, menciona que las compras de dólares para ahorro alcanzaron, según datos citados del Banco Central, unos 3.600 millones de dólares mensuales. Para el análisis publicado por el medio, ese comportamiento constituye una señal de dolarización de carteras que merece atención.

Otro elemento destacado es el vínculo entre la situación económica y el clima social. La nota plantea que el deterioro de determinados indicadores y la persistencia de dificultades en el consumo y los ingresos pueden convertirse también en un problema político para el Gobierno. En paralelo, Página/12 sostiene que las mediciones de opinión que maneja la Casa Rosada mostrarían un escenario menos favorable que el reflejado por algunas encuestas difundidas públicamente. Estas afirmaciones corresponden al análisis periodístico de la publicación y no constituyen, por sí mismas, una medición independiente del clima social.

La discusión sobre el rumbo económico queda así atravesada por dos diagnósticos contrapuestos. Mientras Caputo sostiene que el programa mantiene sus fundamentos y que no existen razones para anticipar una crisis cambiaria, distintos actores del mercado y análisis periodísticos plantean interrogantes sobre el crecimiento, el nivel de actividad, las reservas y la capacidad del esquema para sostenerse hacia 2027. El debate, en definitiva, excede la cotización del dólar y alcanza a la sustentabilidad general de la política económica, en un contexto en el que el Gobierno insiste en profundizar su programa.

Fuente: Página 12

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