Leopoldo Luque y Agustina Cosachov cerraron la ronda de declaraciones ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro. Con 45 audiencias y 103 testimonios incorporados, el proceso que investiga la atención médica recibida por Diego Maradona durante su internación domiciliaria avanza hacia la etapa de alegatos, prevista para octubre.
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona ingresó en una etapa central luego de que el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro cerrara la recepción de pruebas con las últimas declaraciones de los profesionales de la salud acusados. Las exposiciones del neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov marcaron el cierre de la ronda testimonial y dejaron al proceso a las puertas de los alegatos. Hasta este momento se desarrollaron 45 audiencias y fueron escuchados 103 testimonios relacionados con los últimos días de vida del exfutbolista y con la atención que recibió durante su internación domiciliaria en Benavídez.
El debate judicial tiene como acusados a siete profesionales de la salud, investigados por el delito de homicidio simple con dolo eventual. La discusión durante las audiencias estuvo concentrada en las decisiones médicas adoptadas, los controles realizados y la organización del dispositivo sanitario montado en torno a la internación domiciliaria de Maradona. Con el cierre de la etapa de pruebas, todas esas declaraciones y elementos incorporados al expediente pasarán ahora a ser analizados por las partes durante los alegatos, donde Fiscalía, querellas y defensas expondrán sus respectivas interpretaciones ante el tribunal.
Durante su declaración final, Luque cuestionó particularmente la utilización de mensajes privados que mantuvo durante el período en el que estuvo vinculado a la atención de Maradona. El neurocirujano sostuvo que se seleccionaron determinados intercambios de una cantidad mucho mayor de conversaciones y rechazó que esos mensajes permitan concluir que tenía desprecio o sentimientos negativos hacia el exfutbolista. En su exposición también intentó precisar el alcance de su participación durante la internación domiciliaria y diferenciar su función de la que había desempeñado anteriormente como uno de los médicos de confianza de Maradona.
Luque afirmó además que durante la internación domiciliaria no ocupó el mismo lugar que había tenido anteriormente en la Clínica Olivos. Según su declaración, allí había tenido un rol más cercano a la coordinación y acompañamiento médico de Maradona, mientras que posteriormente no habría asumido esa función de manera exclusiva. Respecto de las circunstancias del fallecimiento, sostuvo que no responsabiliza a ninguno de los profesionales involucrados y respaldó la interpretación de los peritos Pablo Ferrari, José Antonio Maya y el cardiólogo Ricardo Iglesias, quienes, según manifestó, consideraron que Maradona murió como consecuencia de un evento súbito, agudo e impredecible.
Por su parte, Cosachov centró buena parte de su declaración en explicar por qué se descartó una derivación de Maradona a una institución especializada. La psiquiatra sostuvo que una clínica psiquiátrica podía ser una alternativa, pero señaló que el ingreso era voluntario y que, de acuerdo con su evaluación, el paciente no cumplía con los criterios vinculados con peligrosidad para sí mismo o para terceros. En ese contexto, afirmó que consideraba posible una internación domiciliaria que contara con una estructura médica adecuada. También aseguró que había recomendado la intervención de un médico clínico y un neurólogo.
Durante su exposición, Cosachov también reconoció que no había leído el acta de externación antes de firmarla. Según explicó, lo hizo convencida de que se cumplirían las pautas que habían sido conversadas previamente. Su declaración se sumó así al conjunto de testimonios que deberán ser considerados por el tribunal para reconstruir cómo se organizó la atención de Maradona durante los últimos días de su vida. La psiquiatra expresó además su pesar por el desenlace y sostuvo que procuró actuar de acuerdo con lo que consideraba mejor para el paciente.
Las últimas jornadas de declaraciones también incluyeron las posiciones del médico clínico Pedro Di Spagna y de la coordinadora Nancy Forlini. Sus testimonios estuvieron atravesados por diferencias respecto de los controles médicos cotidianos y del ingreso de profesionales al domicilio donde permanecía Maradona. Esos puntos forman parte del conjunto de elementos que serán retomados durante los alegatos, cuando las distintas partes del proceso deberán establecer qué valor le asignan a las pruebas, testimonios y declaraciones incorporadas durante las audiencias.
Con el cierre de la etapa de recepción de pruebas, el tribunal integrado por los jueces Gaig, Ortolani y Rolón fijó el cronograma para los alegatos. La Fiscalía y las querellas tendrán sus jornadas de exposición los días 8, 13 y 14 de octubre, mientras que las defensas alegarán el 20, 21 y 22 del mismo mes. De esta manera, el juicio entra en una fase decisiva en la que las partes presentarán sus conclusiones sobre el material reunido durante el debate y formularán sus respectivos planteos ante el tribunal, que deberá posteriormente avanzar hacia la resolución del proceso.
Fuente: Filo.news



