Una textil que trabajaba para grandes marcas entró en concurso preventivo en medio de la crisis del sector

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Jutex SRL, fabricante para marcas como Portsaid, Rapsodia, Le Utthe, Jazmín Chebar y Desiderata, ingresó en concurso preventivo tras acumular deudas financieras por más de $710 millones y cheques rechazados por otros $173,6 millones. El caso se conoce mientras la cadena textil, indumentaria, cuero y calzado registra una fuerte reducción de empresas y puestos de trabajo.

La empresa textil Jutex SRL, dedicada a la fabricación de indumentaria para reconocidas marcas argentinas, ingresó en concurso preventivo de acreedores en medio de las dificultades que atraviesa el sector. La compañía, fundada en 2009, acumuló obligaciones financieras por $710,3 millones y mantiene además cheques rechazados por $173,6 millones, de acuerdo con reportes crediticios elaborados sobre información de la Central de Deudores del Banco Central. Entre sus principales acreedores figuran el Banco Galicia, el Banco Nación y el Banco Provincia.

El caso de Jutex expone las dificultades que enfrenta una parte de la industria textil para sostener el circuito productivo en un contexto de menor financiamiento y cambios en las condiciones del mercado. La empresa trabajaba para terceros y se encargaba de desarrollar integralmente prendas que luego eran comercializadas bajo marcas reconocidas. Entre las firmas para las que produjo se encuentran Portsaid, Rapsodia, Le Utthe, Jazmín Chebar, Desiderata, Penguin, Paula, La Martina, Roxy y Quiksilver.

La situación financiera de la compañía también quedó reflejada en la evolución de sus cheques. Entre febrero y julio se registraron 53 documentos rechazados por un monto total de $191,4 millones. De ese conjunto, la empresa consiguió cancelar solamente ocho, mientras que otros 45 permanecían impagos por un total de $173,6 millones. El deterioro de la cadena de pagos se sumó así a las dificultades para acceder al financiamiento necesario para sostener las operaciones habituales de la firma.

La particularidad de la industria de la indumentaria hace que el acceso al crédito tenga un peso importante en la continuidad de las empresas. La producción requiere adelantar dinero para adquirir telas e insumos, organizar la confección, afrontar costos laborales y completar la logística antes de que las prendas lleguen a los comercios y sean cobradas. Cuando se corta el financiamiento, las empresas pueden encontrar dificultades para completar ese circuito, aun cuando cuenten con clientes y pedidos. En el caso de Jutex, la interrupción del crédito aparece como uno de los factores señalados en el deterioro de su situación financiera.

La trayectoria previa de la empresa muestra además que el escenario actual contrasta con proyectos de expansión desarrollados pocos años atrás. A comienzos de 2023, Jutex había presentado el proyecto denominado La Rioja Textil, que contemplaba una inversión de $60 millones y una capacidad proyectada de hasta 30.000 prendas mensuales. La iniciativa formaba parte de una estrategia de crecimiento vinculada con la fabricación de indumentaria para terceros y permite observar el cambio producido en la situación de la firma en un período relativamente corto.

El problema excede a una compañía en particular. Según datos de la Fundación ProTejer citados en el informe, entre diciembre de 2023 y mayo de 2026 desaparecieron 1.013 empresas de la cadena textil, indumentaria, cuero y calzado. Esa reducción representa una contracción del 16,5% del entramado empresarial del sector. Durante el mismo período, en el conjunto de la industria manufacturera se registró la desaparición de 4.162 empresas, por lo que la cadena textil explicó aproximadamente el 24% del total de cierres industriales relevados.

El deterioro también tuvo un impacto significativo sobre el empleo registrado. Fundación ProTejer contabilizó una pérdida de 26.851 puestos de trabajo registrados en la cadena textil, indumentaria y calzado entre diciembre de 2023 y mayo de 2026. De acuerdo con ese relevamiento, la caída del empleo alcanzó el 22,2%, una de las mayores reducciones entre los sectores económicos analizados. En el conjunto de la industria manufacturera se perdieron 83.761 empleos durante el mismo período, por lo que el sector textil, indumentaria y calzado explicó alrededor del 32% de esa destrucción de puestos registrados.

El escenario plantea una discusión sobre el impacto que tienen las condiciones de financiamiento, los costos productivos, la demanda interna y la competencia de productos importados sobre las empresas que integran la cadena nacional de indumentaria. El concurso preventivo de Jutex no implica por sí mismo el cierre inmediato de la empresa: se trata de un procedimiento destinado a ordenar sus obligaciones frente a los acreedores y procurar la continuidad de la actividad. Sin embargo, el caso se suma a un proceso sectorial que, según los datos de ProTejer, viene acompañado por una reducción significativa de empresas y puestos de trabajo.

El caso de Jutex vuelve a poner en primer plano las dificultades que atraviesa la industria textil argentina. Una empresa que durante años abasteció a algunas de las principales marcas de indumentaria del país llegó a una instancia judicial de reestructuración de sus deudas, mientras el entramado productivo registra una reducción de empresas y empleo. Los datos disponibles permiten dimensionar el alcance del fenómeno y muestran que la situación no se limita a una compañía aislada, sino que forma parte de una transformación que está afectando a distintos eslabones de la cadena textil y de confección.

Fuente: Motor Económico

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