El tradicional encuentro “Mil Guitarras y Mil Voces para Víctor Jara” reunió a una multitud frente al Cementerio General de Santiago. El homenaje recordó al músico chileno, asesinado en los primeros días de la dictadura de Augusto Pinochet, y volvió a poner en el centro su legado artístico y su compromiso social.
Una multitud de todas las edades se reunió el sábado 26 de septiembre frente al Cementerio General de Santiago para homenajear a Víctor Jara, uno de los artistas más reconocidos de la música popular chilena. El encuentro, denominado “Mil Guitarras y Mil Voces para Víctor Jara”, se realizó a 53 años de su asesinato y apenas dos días antes de la fecha en la que el cantautor habría cumplido 94 años.
La actividad reunió a más de dos mil personas con guitarras y a alrededor de un millar de voces que interpretaron algunas de las canciones más conocidas del artista. Entre ellas estuvieron “Deja la vida volar”, “Te recuerdo Amanda”, “A desalambrar”, “Cuando voy al trabajo”, “El alma llena de banderas” y “El derecho a vivir en paz”, piezas que forman parte de la memoria musical y cultural de Chile.
El homenaje se realizó en las inmediaciones del cementerio donde descansan los restos de Jara junto a los de su esposa, Joan Turner. La convocatoria es impulsada desde hace 14 años por la Municipalidad de Recoleta y busca mantener vigente la obra del músico a través de una jornada que combina música, participación ciudadana y memoria histórica.
Víctor Jara fue detenido por integrantes del Ejército chileno el 12 de septiembre de 1973, un día después del golpe de Estado que derrocó al presidente Salvador Allende. Fue trasladado junto con miles de personas al entonces Estadio Chile, donde fue interrogado y torturado. El recinto actualmente lleva su nombre y funciona también como sitio de memoria dedicado a preservar los testimonios y las historias vinculadas con la represión ocurrida durante la dictadura.
El músico fue asesinado pocos días después de su detención. Su cuerpo fue encontrado el 16 de septiembre de 1973 con múltiples impactos de bala en las cercanías del Cementerio Metropolitano. Décadas más tarde, sus restos fueron exhumados en el marco de una investigación judicial y posteriormente sepultados nuevamente junto a los de Joan Turner.
Jara había desarrollado una trayectoria que combinó música, teatro y poesía con una fuerte participación en la vida social y política de Chile. Desde comienzos de la década de 1970 participó activamente en las campañas de la Unidad Popular y fue cercano al gobierno de Salvador Allende. Su obra quedó vinculada a canciones sobre el trabajo, el amor, las desigualdades sociales y la búsqueda de justicia.
Durante el homenaje, el alcalde de Recoleta, Fares Jadue, destacó la vigencia de las canciones del artista y sostuvo que forman parte de una memoria que continúa presente entre las nuevas generaciones. La jornada también estuvo atravesada por la presencia de familiares de detenidos desaparecidos y referencias a las víctimas de la dictadura, en un espacio ubicado junto a uno de los sectores del cementerio utilizados para sepulturas clandestinas durante los primeros años del régimen.
A 53 años de su asesinato, la convocatoria volvió a mostrar la permanencia de la obra de Víctor Jara en la cultura chilena. Cientos de guitarras y voces se unieron para interpretar sus canciones frente al lugar donde descansan sus restos, en una jornada que convirtió nuevamente a la música en vehículo de memoria y homenaje.
Fuente: Bamba Cooperativa



