La provincia concretó la emisión de un bono a nueve años bajo legislación de Nueva York. Recibió ofertas por US$1.037 millones de 67 fondos e inversores y finalmente colocó US$600 millones, con un cupón del 9,55%. Los recursos serán destinados a obras de infraestructura y proyectos de inversión pública.
San Juan concretó su regreso al mercado internacional de capitales después de 27 años con la colocación de un bono por US$600 millones, operación realizada bajo legislación del estado de Nueva York y con un plazo de nueve años. La emisión representa el regreso de la provincia al financiamiento externo desde 1999 y se produce en un contexto financiero internacional marcado por tasas elevadas y una mayor selectividad de los inversores frente a los títulos argentinos.
La operación tuvo una demanda superior al monto finalmente colocado. Según los datos difundidos tras el cierre, se recibieron órdenes por US$1.037 millones, provenientes de 67 fondos e inversores. La respuesta permitió a la provincia concretar el monto máximo que había autorizado para la operación y establecer las condiciones definitivas del título. Además, inversores del mercado local participaron por alrededor de US$360 millones.
Uno de los principales datos de la emisión fue la tasa obtenida. El bono tendrá un cupón del 9,55%, mientras que el rendimiento efectivo de la operación se ubicó en torno al 9,875%, debido al precio al que fueron colocados los títulos. El resultado quedó por debajo del 10% que había aparecido como referencia durante los días previos, cuando el aumento del riesgo argentino generaba dudas sobre el costo final del financiamiento.
El instrumento tendrá vencimiento en 2035 y contempla el pago semestral de intereses. La estructura de amortización establece que el capital será cancelado en tres etapas: un 33% en 2033, otro 33% en 2034 y el 34% restante en 2035. La emisión está regida por la legislación de Nueva York, una condición habitual en este tipo de operaciones internacionales y que había sido establecida desde la etapa de preparación del bono.
El Gobierno de San Juan había definido que los recursos obtenidos no serían destinados a financiar gastos corrientes, sino a obras de infraestructura y bienes de capital. Entre los proyectos contemplados aparecen trabajos vinculados con rutas y caminos, infraestructura hídrica y energética, además de obras relacionadas con las necesidades que genera la expansión de la actividad productiva y minera en la provincia.
La minería aparece como uno de los elementos centrales del escenario económico que acompañó la salida de San Juan al mercado internacional. La provincia cuenta con importantes proyectos de cobre, oro y plata, entre ellos iniciativas vinculadas al proyecto Vicuña. Las autoridades provinciales presentaron ante inversores las perspectivas de crecimiento de la actividad y su potencial para generar nuevas inversiones, regalías y demanda de infraestructura.
La colocación también estuvo precedida por una presentación de la situación fiscal provincial ante potenciales inversores. Desde San Juan se destacó el equilibrio de las cuentas públicas y el nivel de endeudamiento en relación con sus ingresos. En los datos correspondientes al segundo trimestre de 2026, análisis difundidos sobre la provincia señalaron un superávit primario acumulado equivalente al 0,9% de los ingresos y un resultado financiero positivo del 0,3%.
Con la operación ya cerrada, San Juan espera ahora la acreditación de los US$600 millones para avanzar con el programa de inversiones previsto. La colocación se inscribe además en un período en el que distintas provincias argentinas volvieron a acceder al financiamiento externo. El caso sanjuanino agrega así una nueva operación de deuda provincial en dólares, con fondos destinados a infraestructura y con un mercado internacional que evaluó la capacidad financiera de la jurisdicción y sus perspectivas vinculadas a la actividad minera.
Fuente: Minuto Uno



