El proyecto de Presupuesto 2027 presentado por el Gobierno contempla un crecimiento del PBI del 4% y una inflación del 18% para el próximo año. Sin embargo, las proyecciones privadas relevadas por el Banco Central anticipan una expansión menor de la economía y una inflación superior a la prevista oficialmente.
El Gobierno nacional presentó el proyecto de Presupuesto 2027 con una serie de proyecciones macroeconómicas que establecen las principales variables sobre las que se construirá el cálculo de ingresos y gastos del Estado. El equipo económico encabezado por Luis Caputo prevé que la economía argentina crezca un 4% durante el próximo año, mientras que la inflación anual se ubicaría en torno al 18%. La iniciativa ya fue enviada al Congreso y comenzará ahora el proceso de debate legislativo.
Uno de los principales puntos de discusión aparece en la estimación de crecimiento. Mientras el Presupuesto calcula una expansión del Producto Bruto Interno del 4% en 2027, la mediana de las expectativas relevadas por el Banco Central a través del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) ubica el crecimiento esperado en el 2,9%. La diferencia de 1,1 puntos porcentuales marca una de las principales brechas entre el escenario planteado por el Gobierno y el que proyectan los analistas privados consultados por la autoridad monetaria.
La distancia también aparece en las estimaciones sobre inflación. El proyecto oficial contempla una inflación del 18% para diciembre de 2027, mientras que el REM proyecta una variación de precios del 20,5% para ese mismo período. Para 2026, el Gobierno calcula una inflación del 29%, frente al 30% previsto por los especialistas. En este aspecto, las diferencias son menores que las observadas en la estimación de actividad económica, aunque igualmente reflejan escenarios diferentes sobre la evolución de los precios.
Otro de los números centrales del Presupuesto es el tipo de cambio. El Gobierno proyecta un dólar de $1.847,6 para diciembre de 2027, mientras que la mediana del REM ubica esa cotización en $2.015,7. Para diciembre de 2026, las estimaciones también muestran una diferencia: el proyecto presupuestario contempla un dólar de $1.600, frente a los $1.629,6 previstos por los analistas consultados por el Banco Central. Estas diferencias forman parte del escenario que deberá analizar el Congreso al discutir las estimaciones oficiales.
El Gobierno también apuesta a que la mejora de la actividad esté acompañada por una recuperación de los ingresos. Según las variables difundidas sobre el proyecto, el salario promedio aumentaría un 25,4% durante 2027, por encima de la inflación promedio estimada oficialmente, que se ubicaría en el 21,1%. La diferencia entre ambas cifras plantea un escenario de recuperación del poder adquisitivo dentro de las previsiones oficiales, aunque su evolución efectiva dependerá de cómo se comporten los precios y las remuneraciones durante el año.
En materia fiscal, el Presupuesto mantiene como uno de sus ejes el resultado positivo de las cuentas públicas. El Gobierno proyecta sostener el superávit y plantea un resultado primario equivalente al 1,3% del PBI para 2027, mientras que el resultado financiero previsto alcanzaría el 0,2% del producto. El esquema mantiene así la prioridad que la administración de Javier Milei le asigna al equilibrio fiscal dentro de su programa económico.
El frente externo también ocupa un lugar importante en las proyecciones. El Gobierno calcula exportaciones por más de 130.000 millones de dólares durante 2027 y espera mantener un saldo positivo en el comercio exterior. La estimación oficial contempla un superávit comercial de bienes y servicios de aproximadamente 15.000 millones de dólares, mientras que otras cifras difundidas sobre el proyecto ubican el saldo comercial de bienes en torno a los 15.560 millones. La estrategia oficial apunta a que las ventas externas tengan un papel relevante en el crecimiento económico previsto.
La discusión sobre el Presupuesto 2027 quedará ahora concentrada en el Congreso, donde los distintos bloques deberán analizar las variables proyectadas y las partidas de gastos e ingresos. En particular, el debate económico estará atravesado por la diferencia entre el escenario oficial y las previsiones privadas en materia de crecimiento, inflación y tipo de cambio. El Gobierno apuesta a una economía que avance 4%, con una inflación que se reduzca hasta el 18% y con equilibrio fiscal, mientras que las estimaciones del REM plantean un crecimiento más moderado y una inflación algo mayor. La distancia entre ambos escenarios será uno de los principales puntos de análisis durante el tratamiento del proyecto.
Fuente: Ámbito



