La histórica empresa metalúrgica de Burzaco, con 70 años de trayectoria y fuerte perfil exportador, recurrió a la Justicia para reestructurar sus deudas. La compañía atribuyó el deterioro a la caída de pedidos, las importaciones, la apreciación del peso y el costo del financiamiento.
Fundición San Cayetano, considerada una de las principales fundiciones de Argentina, ingresó en concurso preventivo luego de atravesar meses de deterioro financiero. La empresa, radicada en Burzaco y con unos 260 trabajadores, declaró ante la Justicia un pasivo de $34.187 millones y busca reestructurar sus obligaciones para sostener su actividad.
La presentación judicial fue realizada el 9 de junio y el concurso quedó abierto el 24 de junio ante el Juzgado Civil y Comercial N°3 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora. La compañía estableció como fecha de inicio de la cesación de pagos el 18 de diciembre de 2025, cuando comenzó a registrar atrasos en distintas obligaciones vinculadas con su funcionamiento, entre ellas compromisos relacionados con el suministro energético.
El caso adquiere especial relevancia por las características de la firma. Fundición San Cayetano cuenta con siete décadas de trayectoria y fabrica piezas de gran porte destinadas a sectores como la siderurgia, la industria petrolera, la minería y la energía. Además, aproximadamente el 80% de su producción se exporta, con presencia en mercados internacionales y clientes de peso en distintas ramas industriales.
En la documentación presentada ante la Justicia, la empresa explicó que su situación comenzó a deteriorarse a partir de 2024. Según su propio planteo, la apertura de las importaciones y la apreciación del peso generaron una pérdida de competitividad que se combinó con una reducción de los pedidos y una presión sobre los precios. La compañía sostuvo que el problema no se originó en el funcionamiento de la planta, sino en el cambio de las condiciones económicas en las que desarrolla su actividad.
Uno de los principales factores señalados por la firma es la competencia internacional. Fundición San Cayetano aseguró que los productores chinos comenzaron a ofrecer precios significativamente inferiores en los mercados donde participa, mientras que la empresa argentina trabaja con márgenes reducidos. A esto se sumó, según la presentación concursal, el fuerte costo del financiamiento: las tasas bancarias llegaron a ubicarse entre 80% y 90% anual, frente a márgenes de rentabilidad cercanos al 5%.
El deterioro financiero también quedó reflejado en la situación con sus acreedores. La compañía registra 185 cheques rechazados por más de $1.000 millones y recibió reclamos vinculados con servicios esenciales, entidades bancarias y proveedores. Entre las obligaciones mencionadas aparecen deudas con Metrogas y Edesur, además de reclamos del Banco Nación, Banco Provincia y proveedores del exterior.
Del pasivo total declarado, $18.512 millones corresponden a acreedores comerciales por compras locales, $5.539 millones a compras del exterior y $7.791 millones a financiamiento, además de otras obligaciones fiscales, sociales y laborales. La información financiera citada en el expediente también muestra una exposición de aproximadamente $22.355 millones con distintas entidades bancarias.
El concurso preventivo abre ahora una etapa de negociación y reestructuración de las obligaciones de la empresa, mientras crece la preocupación por el futuro de sus 260 trabajadores. La situación de Fundición San Cayetano se suma así a las dificultades que atraviesan distintos sectores de la industria argentina y pone bajo la lupa el impacto de las importaciones, los costos financieros y la pérdida de competitividad sobre empresas que, pese a contar con una fuerte presencia exportadora, enfrentan serias dificultades para sostener su estructura productiva.
Fuente: InfoGremiales



