La Justicia brasileña confirmó que Flávio Bolsonaro, candidato presidencial del Partido Liberal (PL), está siendo investigado por presunta corrupción, lavado de dinero y evasión de divisas en una causa vinculada al financiamiento de una película sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. La investigación se conoce a pocas semanas de las elecciones del 4 de octubre, en las que Flávio disputa la Presidencia con Luiz Inácio Lula da Silva.
La apertura de la investigación había sido autorizada el 22 de julio por el juez André Mendonça, del Supremo Tribunal Federal (STF), a partir de un pedido de la Policía Federal y con el aval de la Procuraduría General de la República. Sin embargo, la existencia de la causa recién tomó estado público ahora, después de que se levantara parcialmente el secreto sobre expedientes relacionados con el escándalo del Banco Master.
Según la información difundida por la Agência Brasil, los investigadores buscan determinar si Flávio Bolsonaro pudo haber cometido delitos de lavado de dinero, evasión de divisas, corrupción y otros ilícitos relacionados con el financiamiento de “Dark Horse”, una superproducción que reconstruye la trayectoria política de Jair Bolsonaro. La investigación se encuentra en etapa inicial y, por el momento, no implica una condena ni determina la responsabilidad penal del candidato.
En el centro del expediente aparece Daniel Vorcaro, antiguo propietario del Banco Master y protagonista de uno de los mayores escándalos financieros recientes de Brasil. De acuerdo con los documentos judiciales divulgados, los investigadores analizan un aporte de aproximadamente 61 millones de reales realizado por Vorcaro para financiar la película, operación que habría sido gestionada a pedido de Flávio Bolsonaro.
La relación entre el candidato y el empresario ya había quedado expuesta meses atrás, cuando The Intercept Brasil difundió grabaciones en las que Flávio hablaba directamente con Vorcaro para conseguir financiamiento para el proyecto cinematográfico. Tras conocerse los aportes, el senador defendió públicamente la operación al sostener que se trataba de dinero privado destinado a una producción privada. Precisamente el origen, las condiciones y el recorrido de esos fondos forman parte de los aspectos que ahora analiza la Justicia.
La Procuraduría también pidió determinar si Flávio Bolsonaro pudo haber impulsado o respaldado desde su banca en el Congreso iniciativas que beneficiaran al Banco Master, a empresas relacionadas con la entidad o al propio Vorcaro. Ese punto agrega una dimensión política a la investigación, ya que los investigadores buscan establecer si existió algún vínculo entre las gestiones del senador y los millonarios aportes destinados a la película.
El impacto político de la causa puede ser considerable debido al momento en que se conoció. La última encuesta de Datafolha citada por Política Argentina ubicó a Lula con 39% y a Flávio Bolsonaro con 35% en la primera vuelta, dentro del margen de error de dos puntos. En una elección tan ajustada, una investigación por presunta corrupción que involucra directamente a uno de los principales candidatos puede convertirse en un elemento central de la campaña.
Por ahora, Flávio Bolsonaro continúa habilitado para competir por la Presidencia, ya que la apertura de una investigación penal no impide por sí misma una candidatura. El expediente todavía se encuentra en etapa de investigación y difícilmente tenga una resolución definitiva antes de los comicios. El principal efecto inmediato, por lo tanto, será político: el candidato del bolsonarismo deberá enfrentar durante la campaña preguntas sobre su relación con Vorcaro, el financiamiento de “Dark Horse” y las sospechas que llevaron a la Policía Federal a pedir que se lo investigue.
Con ayuda de Politica Argentina



