La mora en los créditos a las familias llegó al 18% y acumula 21 meses de suba

Deuda
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

La morosidad en los créditos destinados a las familias volvió a aumentar en julio y alcanzó el 18% del total, según un informe de Eco Go y la Universidad Austral. El dato marca el vigésimo primer incremento mensual consecutivo y refleja una sostenida suba de las dificultades de los hogares para cumplir con sus obligaciones financieras.

El dato surge del Monitor Mensual de Crédito a las Familias, que registró un incremento de 10,3 puntos porcentuales en el nivel de irregularidad respecto de julio de 2025. De esta manera, la mora acumula casi dos años de aumentos mensuales consecutivos, en una tendencia que muestra el deterioro de la capacidad de pago de una parte de los hogares.

La situación resulta todavía más significativa cuando se mide por cantidad de personas y no solamente por el monto de dinero involucrado. En julio, el 26,6% de los titulares de créditos se encontraba en situación de mora, una proporción que aumentó 0,3 puntos porcentuales durante el mes y 8,3 puntos en comparación con julio del año anterior.

Al mismo tiempo, el stock total de deuda informada de las familias alcanzó los $99,4 billones a precios de julio de 2026. En términos reales, el crédito registró una contracción del 0,7% frente a junio, aunque todavía mantiene una expansión del 4,7% cuando se lo compara con julio de 2025.

El informe también muestra diferencias importantes según el origen de los préstamos. El sistema financiero tradicional concentra el 85,4% del crédito total a las familias, equivalente a unos $84,9 billones, y registra una morosidad del 15,8% medida por monto.

En cambio, los proveedores no financieros de crédito, entre ellos las fintech y las emisoras de tarjetas no bancarias, concentran el 14,6% del mercado, unos $14,5 billones, pero presentan un nivel de mora significativamente superior. En este segmento, la irregularidad alcanza el 31,3%, el porcentaje más elevado dentro del sistema analizado.

La combinación de estos datos muestra una situación compleja para las finanzas de los hogares: mientras el crédito mantiene un nivel elevado de utilización, una proporción cada vez mayor de quienes tienen préstamos enfrenta dificultades para mantener sus pagos al día. La diferencia entre el crecimiento del crédito y el aumento de la mora aparece así como uno de los principales indicadores de la situación financiera de las familias.

Con 21 meses consecutivos de aumento, una mora equivalente al 18% del crédito y más de uno de cada cuatro titulares en situación irregular, el endeudamiento familiar se consolida como uno de los datos centrales para seguir la evolución de la economía doméstica. El escenario adquiere especial relevancia en los sectores que recurren con mayor frecuencia a alternativas de financiamiento no bancario, donde la morosidad ya supera el 30%.

Con ayuda de La Nueva Mañana

Scroll al inicio