Panaderos van al choque por una paritaria de emergencia: “El básico de $600 mil no alcanza para nada”

Sindicato de Panaderos de Córdoba
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El secretario de Actas de la Sociedad Obrera de Panaderos de la República Argentina denunció el fracaso de las instancias administrativas para conseguir una recomposición salarial y anunció una movilización para el miércoles 16 de septiembre en Maipú 250. “Al panadero no lo para nadie”, afirmó, en medio de fuertes cuestionamientos a la conducción sindical y a la representación empresaria.

La pelea salarial de los trabajadores panaderos entró en una etapa de máxima tensión. En una entrevista con Enfoque SUTE, programa que se emite los sábados a las 11 por Mordisquito TV, el secretario de Actas de la Sociedad Obrera de Panaderos de la República Argentina sostuvo que se agotaron las distintas instancias administrativas para intentar abrir una negociación paritaria y que, ante la falta de respuestas, los trabajadores decidieron pasar a la movilización. El reclamo apunta a conseguir una paritaria de emergencia frente a un escenario que, según denunció, dejó a los salarios del sector completamente rezagados.

El dirigente explicó que durante las últimas semanas se presentaron notas y realizaron gestiones ante organismos laborales y ante la representación empresaria con el objetivo de alcanzar un acuerdo. Sin embargo, aseguró que esas gestiones no tuvieron el resultado esperado. “Vamos a dar la cara y a mostrar todo con hechos, con papeles”, planteó durante la entrevista, al remarcar que el reclamo sindical no se limita a declaraciones públicas sino que, según su relato, estuvo acompañado por presentaciones formales ante las autoridades correspondientes.

El punto que encendió la alarma es el salario básico denunciado por el dirigente: alrededor de $600.000 para un trabajador panadero. Desde la organización sostienen que ese ingreso resulta insuficiente frente al costo de vida y que se necesita una actualización salarial urgente. La discusión vuelve a colocar en el centro una problemática que atraviesa a buena parte del movimiento obrero: salarios que pierden capacidad de compra mientras las necesidades cotidianas de los trabajadores continúan aumentando.

Frente a lo que calificó como un “punto de quiebre”, el sindicato decidió convocar a una movilización para el miércoles 16 de septiembre, en Maipú 250. La intención, según explicó, es concentrar a los trabajadores panaderos y llevar el reclamo por la reapertura de la negociación salarial a la calle. “Esto no da para más”, fue una de las expresiones utilizadas durante la entrevista para graficar el nivel de malestar existente entre los trabajadores del sector.

La protesta, además, aparece atravesada por una fuerte disputa interna dentro de la organización sindical. El secretario de Actas apuntó directamente contra integrantes de la comisión directiva a quienes acusó de intentar obstaculizar el movimiento. En particular, mencionó a Lidia Osler y Luis Paz, junto con otros integrantes de ese sector. Se trata de acusaciones realizadas por el dirigente durante la entrevista y que forman parte de una interna sindical que se suma al conflicto salarial. El mensaje fue contundente: aseguró que esas diferencias no impedirán que los trabajadores participen de la movilización.

La pelea por la paritaria también pone bajo cuestionamiento el rol de las instituciones y de la representación empresaria. El dirigente sostuvo que no encontró respuestas satisfactorias en las gestiones realizadas ante el Ministerio de Trabajo ni ante la cámara empresaria mencionada durante la entrevista. Desde su perspectiva, la falta de acuerdo evidencia una ausencia de voluntad para discutir una mejora salarial que permita recuperar las condiciones de vida de los trabajadores. Por eso, el conflicto abandona el terreno exclusivamente administrativo y comienza a trasladarse al espacio público.

En este escenario, la movilización del 16 de septiembre se presenta como una prueba de fuerza para el sindicato y para los propios trabajadores panaderos. La convocatoria busca reunir a los compañeros del sector alrededor de un reclamo concreto: una paritaria de emergencia que permita discutir un salario acorde a la realidad económica. La consigna que dejó el dirigente durante la entrevista resume el tono de la jornada que preparan: “El panadero no lo para nadie”. La disputa salarial, así, deja de ser solamente una negociación pendiente y se convierte en un conflicto político dentro del mundo del trabajo.

El salario como límite y la calle como respuesta

Lo que está en discusión no es solamente un porcentaje de aumento. Cuando un trabajador plantea que un básico de $600.000 resulta insuficiente para sostener una vida digna, el conflicto salarial se transforma inevitablemente en una discusión política sobre qué lugar ocupa el trabajo en la Argentina actual. Y cuando las vías administrativas no ofrecen respuestas, la movilización aparece como una herramienta histórica del movimiento obrero para hacer visible aquello que las oficinas y los expedientes no pudieron resolver.

Los panaderos ya marcaron una fecha y una dirección: miércoles 16 de septiembre, Maipú 250. Ahora resta saber cuántos trabajadores responderán a la convocatoria y si la presión en la calle consigue abrir finalmente una negociación salarial. Mientras tanto, el mensaje desde el sindicato es claro: el básico no alcanza, las respuestas no llegan y la paciencia se terminó.

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