Juristas, veteranos de guerra, especialistas y estudiantes participaron de una jornada en la Facultad de Derecho de la UNC dedicada a analizar la cuestión Malvinas desde el derecho internacional, la historia, la geopolítica, los recursos estratégicos y la memoria de quienes participaron de la guerra.
La cuestión Malvinas volvió a ocupar el centro de una jornada de debate en Córdoba, donde juristas, especialistas, veteranos de guerra, profesionales y estudiantes se reunieron para abordar el reclamo argentino desde distintas perspectivas. La actividad se desarrolló en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba y estuvo atravesada por una idea común: la reivindicación de la soberanía sobre las islas no constituye solamente una discusión diplomática, sino también una cuestión histórica, jurídica, política, económica y profundamente vinculada con la memoria colectiva.

Memoria y testimonio
Owen Crippa, veterano de la Guerra de Malvinas y condecorado con la Cruz al Heroico Valor en Combate.
El encuentro tuvo además una referencia histórica particular: se cumplen seis décadas del inicio de las negociaciones impulsadas en el ámbito de las Naciones Unidas en torno a la disputa de soberanía. En ese marco, Eduardo Bittar, presidente del Colegio de Abogados de Córdoba, sostuvo que Argentina debe mantener vigente su reclamo. La jornada buscó recuperar argumentos jurídicos e históricos, pero también abrir una discusión sobre las condiciones concretas que necesita el país para sostener una política de Estado alrededor del Atlántico Sur.
Uno de los ejes estuvo puesto en los fundamentos históricos y jurídicos de la posición argentina. Guillermo Villalba repasó elementos como el principio de uti possidetis iuris, la continuidad territorial, la administración española de las islas, la cartografía histórica y los distintos actos de soberanía desarrollados posteriormente por las Provincias Unidas. Desde esta perspectiva, el reclamo argentino fue presentado como un proceso histórico que excede ampliamente el conflicto bélico de 1982 y que tiene antecedentes muy anteriores a la guerra.
La discusión también incorporó la dimensión internacional. Diego García Montaño tomó como referencia el caso de Chagos y una opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia para analizar las relaciones entre integridad territorial y situaciones coloniales. Daniel Marcionni, por su parte, abordó el proceso previo a la Resolución 2065 de Naciones Unidas y recordó la intervención de José María Ruda y el episodio protagonizado por Miguel Fitzgerald, cuya acción individual terminó inscribiéndose en un clima social más amplio de reivindicación de la soberanía argentina.

Una causa entre generaciones
Estudiantes y jóvenes profesionales participaron de una jornada que reunió distintas generaciones alrededor de la historia, la memoria y la defensa de la soberanía argentina.
Los veteranos aportaron otra dimensión al debate: la experiencia concreta de quienes vivieron la guerra. Carlos Toselli recordó su participación en la Defensa Civil en Río Gallegos durante 1982, las noches de apagón, los vuelos de los aviones y el final de las operaciones militares el 14 de junio. Carlos Cobos Porta, abogado y veterano, también reivindicó el papel de los combatientes y cuestionó las demoras que durante años existieron en el reconocimiento de derechos vinculados con quienes participaron de la guerra. Para quienes estuvieron allí, Malvinas no puede reducirse a una disputa territorial: también representa una experiencia humana que permanece en la memoria de varias generaciones.
Otro de los aspectos centrales fue la relación entre soberanía y desarrollo nacional. Carlos Biangardi Delgado planteó que la política exterior no puede separarse de las capacidades económicas, científicas, tecnológicas y productivas del país. En esa mirada aparecen proyectos vinculados con el desarrollo tecnológico, la industria aeroespacial, la investigación científica y la economía del Atlántico Sur. La defensa de la soberanía, entonces, no quedaría limitada a la vía diplomática: también requeriría conocimiento, infraestructura, producción y presencia efectiva en un espacio considerado estratégico para el futuro argentino.
La dimensión económica y geopolítica también tuvo un lugar destacado. Omar Ruiz puso el foco en los recursos naturales, las rutas marítimas, la presencia militar británica en Mount Pleasant y la proyección hacia la Antártida. También se analizaron los intereses vinculados con la pesca y los hidrocarburos, incluyendo el proyecto petrolero Sea Lion. El planteo expuesto durante la jornada fue que la discusión sobre Malvinas también implica discutir quién controla los recursos y las rutas estratégicas del Atlántico Sur y qué capacidades tiene Argentina para defender sus propios intereses.
La jornada cerró con una mirada hacia el futuro a partir de la experiencia del veterano Owen Crippa, quien relató la misión realizada el 21 de mayo de 1982 a bordo de un Aermacchi MB-339A, cuando detectó la flota británica en la zona de San Carlos y atacó al HMS Argonaut. Actualmente, una asociación civil trabaja en la recuperación y preservación de aquella aeronave, que fue trasladada a Sunchales y proyectada como parte de un espacio educativo y de memoria. La iniciativa busca que las nuevas generaciones conozcan aquella experiencia y comprendan la cuestión Malvinas desde una perspectiva vinculada con la soberanía y la paz.
Una causa que no termina en un acto
La discusión desarrollada en Córdoba deja una conclusión que trasciende la actividad académica: hablar de Malvinas implica hablar del país que Argentina quiere construir. La soberanía no puede pensarse solamente como una consigna diplomática repetida periódicamente, sino también como una política sostenida en el tiempo, con memoria histórica, desarrollo científico y tecnológico, defensa de los recursos naturales, presencia territorial y una diplomacia capaz de sostener el reclamo argentino en todos los ámbitos.
En ese sentido, la jornada buscó recuperar una idea particularmente significativa: la causa Malvinas no pertenece exclusivamente a quienes combatieron en 1982 ni exclusivamente a los especialistas en derecho internacional. Forma parte de una discusión colectiva sobre territorio, recursos, identidad, memoria y proyecto nacional. El próximo 27 de septiembre, esa reivindicación tendrá además una expresión pública en Córdoba con una maratón organizada a partir del acuerdo entre el Colegio de Abogados y la Agrupación Atlética Islas Malvinas, bajo la consigna de correr llevando la bandera de que las Malvinas son argentinas.
Fuente: Colegio de Abogados de Córdoba / material de la jornada sobre Malvinas.



