La Libertad Avanza busca avanzar durante septiembre con proyectos considerados estratégicos para el Gobierno, antes de que el Congreso quede concentrado en el Presupuesto 2027. La reforma del Banco Central y la llamada Inocencia Fiscal II serán los principales objetivos, mientras también se intentará destrabar una modificación a la Ley de Salud Mental.
El Senado se prepara para una semana cargada de actividad legislativa y con una agenda que vuelve a poner en primer plano las reformas impulsadas por Javier Milei. El oficialismo pretende acelerar el tratamiento de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y de la denominada Inocencia Fiscal II, dos proyectos que ya obtuvieron media sanción en Diputados y que La Libertad Avanza considera centrales para su programa económico. La intención es conseguir los dictámenes necesarios y llevarlos al recinto durante septiembre.
El calendario explica buena parte de la urgencia oficialista. El Gobierno busca avanzar con estas iniciativas antes de que la discusión del Presupuesto 2027 monopolice la actividad parlamentaria en Diputados. El proyecto de Presupuesto será enviado al Congreso el próximo 15 de septiembre y, frente a ese escenario, la bancada libertaria en el Senado, encabezada por Patricia Bullrich, intenta aprovechar las próximas semanas para cerrar acuerdos y convertir en ley algunas de las reformas que considera prioritarias.
Uno de los platos fuertes será la reforma del Banco Central de la República Argentina. El proyecto comenzará a ser analizado en un plenario de las comisiones de Economía e Inversión y de Presupuesto. La iniciativa fue aprobada en Diputados con 144 votos a favor, 102 en contra y nueve abstenciones y propone modificar de manera sustancial las funciones de la autoridad monetaria, colocando como objetivo central la preservación del valor de la moneda.
El cambio más sensible pasa por las restricciones al financiamiento del Estado. El proyecto busca limitar la posibilidad de que el BCRA asista financieramente al Tesoro nacional, a las provincias y a otros niveles de gobierno. El oficialismo sostiene que de esta manera pretende impedir que la emisión monetaria sea utilizada para financiar déficits y reducir una de las fuentes que, según su diagnóstico, contribuyeron durante décadas a la pérdida de valor de la moneda. También plantea eliminar funciones vinculadas con el direccionamiento del crédito y políticas crediticias diferenciadas.
La segunda iniciativa económica que concentra la atención es Inocencia Fiscal II. El proyecto apunta a ampliar el Régimen Simplificado del Impuesto a las Ganancias y, según la explicación oficial, busca generar incentivos para que recursos que permanecen fuera del circuito formal puedan incorporarse a la economía. Entre las modificaciones previstas aparece la eliminación de los topes para acceder al régimen simplificado y cambios en los criterios utilizados por ARCA para determinar cuándo una declaración presenta una discrepancia significativa.
En ese punto aparece una de las modificaciones técnicas más importantes: la propuesta establece que una diferencia será considerada significativa cuando implique un aumento del impuesto determinado o una reducción de quebrantos de al menos el 15% respecto de lo declarado por el contribuyente. El Gobierno presenta la iniciativa como una herramienta para simplificar el cumplimiento tributario y estimular la formalización de capitales, mientras el debate legislativo deberá determinar el alcance concreto de los cambios y sus efectos sobre el sistema fiscal.
La agenda no termina en la economía. El Senado también buscará avanzar esta semana con la reforma de la Ley de Salud Mental, a partir de un plenario conjunto de las comisiones de Salud y Legislación General. El oficialismo espera conseguir dictamen después de introducir modificaciones surgidas de las conversaciones con ministros provinciales y senadores de bloques dialoguistas. A la agenda también podrían sumarse proyectos impulsados por aliados sobre biocombustibles y Mercado Voluntario de Carbono, con una eventual sesión prevista para el 10 o el 17 de septiembre.
Así, septiembre aparece como un mes clave para el Gobierno en el Congreso: Milei quiere aprovechar la ventana política antes de que el Presupuesto 2027 se lleve todos los reflectores y busca transformar sus principales banderas económicas en leyes. La apuesta dependerá de la capacidad de La Libertad Avanza para sostener acuerdos con sectores aliados y bloques dialoguistas en un Senado donde todavía necesita construir mayorías. El desafío no es solamente conseguir dictámenes: es demostrar que el oficialismo puede convertir su programa económico en legislación concreta.
Fuente: Filo News