Pablo Moyano cuestionó al poder real y reclamó una reconstrucción del peronismo

Pablo Moyano
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El dirigente de Camioneros analizó el impacto del ajuste del Gobierno de Javier Milei, cuestionó a la dirigencia política y sindical y pidió una discusión profunda dentro del peronismo. También reivindicó el protagonismo de los sectores trabajadores y populares y sostuvo que el movimiento debe recuperar la capacidad de movilización.

Pablo Moyano volvió a plantear la necesidad de una profunda discusión dentro del peronismo y apuntó contra los sectores de poder que, según su mirada, buscan limitar la capacidad de organización y movilización de los trabajadores. En una entrevista con Página/12 realizada desde la sede central del Sindicato de Camioneros, el dirigente sindical analizó el escenario político y social generado por el ajuste del Gobierno de Javier Milei y reclamó una revisión de las estrategias utilizadas por la oposición. Su planteo estuvo atravesado por una reivindicación del protagonismo popular y por la necesidad de construir una alternativa política capaz de recuperar el vínculo con los sectores que históricamente sostuvieron al movimiento peronista.

Uno de los conceptos centrales de la entrevista fue la caracterización que Moyano hizo sobre el llamado “poder real”. El dirigente sostuvo que determinados sectores económicos y sociales no toleran que un trabajador tenga capacidad efectiva de organización y presión política. En ese sentido, utilizó una frase de fuerte contenido político para describir esa disputa: “El poder real no acepta que un negro le pare el país o le llene un estadio de River”. Con esa definición buscó remarcar que la capacidad de movilización de los sectores populares constituye, a su entender, una herramienta de poder que las estructuras dominantes intentan debilitar.

Moyano también puso el foco en el impacto del ajuste económico y en el deterioro de las condiciones de vida de amplios sectores de la población. Su lectura parte de la idea de que el modelo impulsado por Milei modificó las condiciones sociales y laborales y obliga al movimiento peronista a discutir cómo responder frente a ese escenario. Para el dirigente sindical, la oposición no puede limitarse a esperar el desgaste del oficialismo, sino que debe construir una alternativa concreta y recuperar presencia en los barrios, en los lugares de trabajo y en las calles. Esa reconstrucción, según planteó, requiere abandonar las disputas internas que alejan a la dirigencia de las demandas cotidianas de la sociedad.

La autocrítica ocupa un lugar importante en el planteo del dirigente camionero. Moyano sostuvo que el peronismo debe asumir los errores cometidos y revisar aquellas prácticas que contribuyeron al desencanto de parte de su electorado. La discusión no debería concentrarse únicamente en quién conduce el espacio, sino también en qué proyecto político se pretende ofrecer y qué sectores sociales tendrán capacidad real de protagonismo. En ese sentido, cuestionó el “egocentrismo dirigencial” y reclamó una construcción que permita recuperar la confianza de quienes dejaron de sentirse representados por las estructuras tradicionales.

Otro de los ejes de su análisis fue la necesidad de recuperar la movilización popular. Para Moyano, las organizaciones sindicales, sociales y políticas deben volver a ocupar un papel central en la construcción de una alternativa al actual Gobierno. La movilización no aparece solamente como una herramienta de protesta, sino como parte de una estrategia para reconstruir identidad y organización. En su visión, los sectores trabajadores y populares no deberían ser convocados únicamente para acompañar decisiones tomadas por las cúpulas partidarias, sino que deben tener participación efectiva en la definición del rumbo político del movimiento.

La referencia al estadio de River utilizada por Moyano funciona precisamente como una imagen de esa capacidad de convocatoria. El dirigente sindical contrapuso la posibilidad de que una organización popular pueda movilizar a miles de personas con la resistencia que, según considera, existe desde determinados sectores de poder frente a esa capacidad. La cuestión de fondo, detrás de la frase, es quién tiene la posibilidad de ocupar el espacio público y expresar una fuerza social organizada. Para el dirigente, recuperar esa capacidad resulta fundamental para cualquier proyecto político que pretenda representar nuevamente a los trabajadores.

En paralelo, Moyano planteó que el peronismo necesita discutir una nueva etapa sin quedar atrapado exclusivamente en las disputas entre dirigentes. El desafío, según su mirada, consiste en construir una alternativa que tenga una base social amplia y que pueda recuperar la representación de los sectores populares. Esa discusión adquiere particular importancia frente a un escenario político en el que el Gobierno de Milei mantiene una agenda económica que afecta especialmente al empleo, los salarios y las organizaciones sindicales. Para Moyano, responder a ese proceso requiere una oposición con mayor presencia territorial y una estrategia política capaz de volver a conectar con las demandas sociales.

El dirigente de Camioneros también reivindicó la necesidad de que los sectores populares dejen de ocupar un lugar secundario dentro de las estructuras políticas. La construcción que propone debería permitir que trabajadores, sectores populares y comunidades históricamente relegadas tengan capacidad de conducción y no sean considerados solamente como una base electoral o una fuerza de movilización. Esta definición forma parte de una discusión más amplia sobre la renovación del peronismo y sobre qué actores deben ocupar espacios de decisión dentro del movimiento.

La entrevista deja así planteado un mensaje dirigido tanto al Gobierno de Milei como a la propia dirigencia opositora. Hacia afuera, Moyano cuestiona las consecuencias sociales del modelo económico y reivindica la capacidad de resistencia de los trabajadores. Hacia adentro, reclama una revisión profunda de las prácticas políticas y una reconstrucción que vuelva a colocar a los sectores populares en el centro de la escena. Su planteo combina crítica al ajuste, autocrítica peronista y reivindicación de la organización sindical como herramienta de poder.

En definitiva, Pablo Moyano busca instalar una discusión sobre el futuro del peronismo que no quede reducida a nombres propios ni a las disputas por cargos. Su propuesta apunta a recuperar la calle, fortalecer la organización de los trabajadores y construir una alternativa política que pueda responder al nuevo escenario generado por el Gobierno nacional. La frase sobre el “poder real” resume esa mirada: para Moyano, la disputa política también pasa por quién tiene capacidad de movilizar, organizar y representar a los sectores populares. Y esa capacidad, sostiene, debe volver a ser uno de los pilares de cualquier reconstrucción del movimiento peronista.

Fuente: Página12

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