Kicillof prepara a la Provincia para la visita de León XIV y reclama un feriado nacional

kicillof y Milei
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El gobernador bonaerense reunió a ministros, intendentes y representantes de la Iglesia para organizar el operativo ante la llegada del papa León XIV a la Argentina. Kicillof pidió además que Javier Milei declare feriado el día de la misa prevista en Buenos Aires, ante la expectativa de una movilización multitudinaria.

El Gobierno de la provincia de Buenos Aires comenzó a preparar un amplio operativo para la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre, y el gobernador Axel Kicillof convocó a parte de su gabinete, intendentes y representantes de la Iglesia para coordinar las distintas acciones. El encuentro tuvo lugar en La Plata y estuvo orientado a anticipar las necesidades que podría generar el desplazamiento de una multitud hacia los lugares donde se desarrollen las actividades del pontífice. Según informó Página/12, las autoridades bonaerenses estiman que la visita podría generar movimientos de millones de personas.

La reunión tuvo como eje central la planificación de la logística y la seguridad para una jornada que podría convertirse en uno de los acontecimientos de mayor convocatoria de los últimos años. La llegada de León XIV tendrá particular impacto sobre el Área Metropolitana de Buenos Aires debido a la concentración de población y a la expectativa que genera la primera visita del actual pontífice al país. En ese contexto, la administración bonaerense comenzó a trabajar con anticipación para evitar inconvenientes en materia de transporte, circulación, seguridad y atención sanitaria.

Kicillof planteó además la necesidad de que el Gobierno nacional declare feriado el día en que se realice la misa del Papa en Buenos Aires. El pedido tiene como fundamento principal la posibilidad de que una enorme cantidad de personas se movilice desde distintos puntos del país para participar de la actividad religiosa. Para la Provincia, establecer un día no laborable permitiría reducir la circulación habitual y facilitar el operativo de tránsito, además de favorecer que quienes quieran asistir puedan hacerlo sin las restricciones propias de una jornada laboral.

El reclamo también abre una discusión política con la administración de Javier Milei. La decisión de declarar un feriado nacional depende del Gobierno central, por lo que Kicillof busca que la Casa Rosada tome una definición con anticipación. La solicitud se produce además en un contexto de fuertes diferencias políticas entre el gobernador bonaerense y el Presidente, aunque en este caso la Provincia presenta el pedido como una cuestión vinculada con la organización de un acontecimiento de alcance nacional y con la necesidad de garantizar condiciones adecuadas para la movilidad de la población.

Durante la reunión participaron funcionarios provinciales, intendentes y representantes de la Iglesia, que comenzaron a delinear las características del operativo. El objetivo es establecer una coordinación que permita anticipar los movimientos de personas y organizar los recursos necesarios. La magnitud prevista obliga a contemplar distintos escenarios, especialmente en los corredores de acceso a la Ciudad de Buenos Aires y en los municipios bonaerenses que podrían recibir una importante cantidad de visitantes durante las actividades vinculadas con la presencia de León XIV.

La visita del Papa tendrá además una fuerte dimensión política y social. Más allá de la agenda estrictamente religiosa, la presencia del pontífice puede convertirse en un acontecimiento de enorme impacto público, especialmente por tratarse de su primer viaje a la Argentina desde que asumió el liderazgo de la Iglesia Católica. Por ese motivo, el Gobierno bonaerense busca que la planificación no quede limitada a los espacios donde se desarrollen las ceremonias, sino que abarque también las rutas, estaciones, hospitales y distintos puntos de concentración de personas.

El operativo también requerirá coordinación entre distintos niveles del Estado. La Provincia deberá trabajar con los municipios, mientras que determinadas cuestiones de seguridad, transporte y organización general dependerán de organismos nacionales y de la Ciudad de Buenos Aires. La propuesta de declarar feriado apunta precisamente a reducir la presión sobre esos sistemas durante una jornada que podría tener una circulación extraordinaria y generar importantes dificultades si coincide con la actividad habitual de un día laborable.

La iniciativa de Kicillof se encuadra, además, en una estrategia de mostrar a la administración bonaerense activa frente a acontecimientos de alcance nacional. El gobernador viene desarrollando una agenda política y territorial que excede los límites de la provincia y que incluye contactos con dirigentes de otras jurisdicciones, recorridas federales y una creciente actividad política de cara a 2027. En este caso, la visita de León XIV le permite instalar una discusión sobre la capacidad de coordinación estatal y, al mismo tiempo, plantear una demanda concreta al Gobierno nacional.

La llegada de León XIV aparece así como un acontecimiento que excederá ampliamente el ámbito religioso. La expectativa por una convocatoria multitudinaria obliga a preparar con anticipación cuestiones relacionadas con transporte, seguridad, salud y circulación, mientras el pedido de feriado nacional coloca nuevamente a Kicillof frente al Gobierno de Milei. La decisión final estará en manos de la Casa Rosada, pero la Provincia ya comenzó a organizarse ante un escenario que podría movilizar a millones de personas y convertirse en uno de los eventos públicos más importantes del año.

Fuente: Página12

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