El ministro de Economía defendió el rumbo del Gobierno de Javier Milei durante un encuentro empresarial y aseguró que la Argentina está atravesando una etapa de mejora. Sin embargo, pidió paciencia y reconoció que incluso dentro de dos años habrá personas que continuarán con dificultades para llegar a fin de mes. Además, utilizó la expresión “nos deslomamos”, en una frase que rápidamente fue vinculada con los dichos de Manuel Adorni que habían generado polémica meses atrás.
El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, defendió nuevamente el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei y pidió paciencia a la sociedad para esperar los resultados del programa oficial. Durante su participación en el encuentro “Vientos de Cambio”, organizado por la Fundación Libertad y Progreso junto con Reason y Archbridge Institute, el funcionario aseguró que la Argentina se encuentra en una situación de mejora y sostuvo que la población “se puede quedar tranquila” porque, según su interpretación, el país avanza por el camino correcto. Sin embargo, sus declaraciones generaron repercusiones por la combinación entre el pedido de paciencia y el reconocimiento de que los beneficios de la recuperación todavía no alcanzan de manera uniforme a todos los sectores.
En ese contexto, Caputo utilizó una expresión que inmediatamente llamó la atención: afirmó que dentro del Gobierno “nos deslomamos” para lograr que el supuesto cambio llegue a todos lo más rápido posible. La frase adquirió una particular dimensión política porque remite directamente a una expresión utilizada meses atrás por Manuel Adorni, cuando el entonces jefe de Gabinete había asegurado que viajaría al exterior para “deslomarse” durante una gira oficial. Aquella declaración había generado fuertes críticas y terminó convirtiéndose en una de las frases más recordadas de la polémica que rodeó al exfuncionario. La utilización de una expresión prácticamente idéntica por parte de Caputo volvió a poner aquella controversia en escena.
Pero el aspecto más controvertido de la exposición del ministro no estuvo solamente relacionado con la elección de sus palabras. Caputo también admitió que las dificultades económicas no desaparecerán de manera inmediata y que siempre habrá personas que continúen atravesando una situación complicada. En su explicación sobre el futuro del programa económico, sostuvo que incluso dentro de dos años habrá argentinos que no necesariamente podrán llegar a fin de mes. La definición fue interpretada como un reconocimiento de que la recuperación que plantea el Gobierno no será homogénea y que una parte de la población podría continuar soportando dificultades aun cuando los principales indicadores macroeconómicos exhiban una mejora.
El planteo se produce mientras el Gobierno sostiene que la economía está ingresando en una etapa de crecimiento y que las reformas estructurales permitirán generar mejores condiciones a largo plazo. Caputo insistió en que el programa económico necesita tiempo para desplegar sus efectos y volvió a defender la estrategia oficial basada en el equilibrio fiscal, la estabilidad y el crecimiento de las exportaciones. Desde la perspectiva del Ministerio de Economía, el fortalecimiento de los sectores capaces de generar dólares será uno de los motores fundamentales para que la actividad económica pueda expandirse de manera sostenida. El problema político aparece en el intervalo entre esa recuperación proyectada y las necesidades inmediatas de los hogares.
En otro tramo de su exposición, Caputo defendió la idea de que la economía argentina puede avanzar a distintas velocidades. Para explicar su visión, recurrió incluso a una comparación futbolística y mencionó a Lionel Messi, Ángel Di María y Enzo Fernández como ejemplo de jugadores que podrían permanecer inicialmente en el banco para luego incorporarse al partido. Con esa analogía buscó explicar que el Gobierno pretende priorizar inicialmente aquellos sectores vinculados con la generación de divisas y las exportaciones, bajo la expectativa de que ese crecimiento termine derramándose posteriormente sobre el resto de la economía. El planteo refleja una de las principales apuestas del equipo económico: utilizar al sector exportador como motor de una expansión que todavía no alcanza de manera pareja a toda la sociedad.
Las declaraciones de Caputo también quedaron bajo la lupa por conocerse en paralelo nuevos datos sobre su situación patrimonial. Según la información publicada por Primereando a partir de su declaración jurada correspondiente a 2025, el ministro informó bienes, depósitos y dinero por aproximadamente $19.509 millones al cierre de ese año, frente a los $11.851 millones declarados al comienzo del período. Esto representa un incremento nominal cercano a $7.700 millones. Dentro de esa declaración, alrededor de $12.422 millones correspondían a depósitos en el exterior, mientras que los ahorros declarados en la Argentina rondaban los $600 millones. La difusión de esos números agregó otro elemento a la discusión pública sobre el contraste entre el discurso oficial y la situación económica de los funcionarios.
La expresión “nos deslomamos” terminó funcionando así como uno de los principales ejes de las repercusiones políticas de la jornada. La comparación con Adorni resultó inevitable debido a que aquella palabra había quedado asociada a una polémica anterior sobre viajes oficiales, privilegios y la situación patrimonial de funcionarios del Gobierno. En esta oportunidad, Caputo la utilizó para destacar el supuesto esfuerzo que realiza el equipo económico para consolidar el cambio que propone Milei. Sin embargo, la frase adquirió otro significado al ser pronunciada en un contexto en el que el propio ministro reclamó paciencia y reconoció que todavía existen sectores de la población que no logran alcanzar condiciones económicas satisfactorias.
El discurso del ministro deja planteado, en definitiva, uno de los principales desafíos políticos del Gobierno: convencer a la sociedad de que los resultados prometidos llegarán antes de que el costo social de la transición siga acumulando malestar. Caputo asegura que la economía está mejorando y que el rumbo elegido permitirá generar crecimiento, pero al mismo tiempo admite que la recuperación será desigual y que habrá argentinos que continuarán teniendo dificultades durante los próximos años. El pedido de paciencia vuelve a convertirse así en una pieza central del discurso oficial, mientras las expectativas del Gobierno quedan enfrentadas con una realidad cotidiana marcada por las dificultades para sostener ingresos y consumo. La frase sobre que el equipo económico “se desloma” terminó agregando una cuota de ironía a una discusión que continúa abierta: cuánto tiempo más deberá esperar la sociedad para que la recuperación prometida se traduzca efectivamente en una mejora concreta de sus condiciones de vida.
Fuente: Primereando las noticias



