El capitán argentino confirmó este lunes su decisión de dejar la Albiceleste después de más de dos décadas representando al país. En un emotivo mensaje publicado en sus redes sociales, aseguró que la decisión “duele en el alma”, pero que entiende que llegó el momento de cerrar una etapa. Messi se despide luego de haber conquistado el Mundial de Qatar 2022 y dos Copas América, además de haber disputado la final del Mundial 2026.
Lionel Messi anunció oficialmente su retiro de la Selección argentina y puso fin a una de las etapas más trascendentes de la historia del fútbol nacional. El capitán de la Albiceleste comunicó la decisión este lunes a través de un extenso mensaje publicado en sus redes sociales, en el que explicó que se trata de una determinación dolorosa, pero que considera necesaria después de más de dos décadas defendiendo la camiseta argentina. A los 39 años, el rosarino decidió cerrar su ciclo internacional luego de la final del Mundial 2026, en la que Argentina cayó ante España.
La despedida de Messi llega después de una trayectoria extraordinaria con la Selección, marcada por momentos de enorme frustración y también por una etapa de gloria que terminó cambiando para siempre su relación con el público argentino. Durante años, el delantero cargó con el peso de las finales perdidas y con las críticas de una parte de los hinchas, especialmente después de las derrotas ante Chile en las Copas América de 2015 y 2016 y de la caída ante Alemania en la final del Mundial 2014. Sin embargo, ese escenario se transformó por completo a partir de la conquista de la Copa América 2021 y, especialmente, del Mundial de Qatar 2022.
El ciclo dorado continuó con la Copa América 2024, que significó otro título para una generación que había conseguido reconstruir el vínculo entre el seleccionado y los hinchas. Messi se convirtió además en el máximo referente de un equipo dirigido por Lionel Scaloni que consiguió resultados históricos y consolidó una identidad futbolística reconocida a nivel internacional. La final del Mundial 2026 frente a España, aun con la derrota argentina, terminó funcionando como el último capítulo competitivo del capitán con la camiseta nacional.
En su mensaje de despedida, Messi dejó en claro que la decisión no estuvo vinculada con una pérdida de afecto por la Selección. Por el contrario, sostuvo que su vínculo con la camiseta argentina permanece intacto y que siempre entregó todo lo que tenía para representar al país. El futbolista explicó que entiende que llegó el momento de cerrar esta etapa y reconoció que existe una nueva generación de jugadores con talento que merece comenzar a ocupar un lugar central dentro del seleccionado. La despedida, de esta manera, aparece planteada como una decisión personal y deportiva después de una carrera internacional prácticamente irrepetible.
La carrera de Messi con Argentina comenzó en las selecciones juveniles y tuvo rápidamente una consagración internacional con el Mundial Sub-20 de 2005 y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Su debut con la selección mayor se produjo en 2005 y, desde entonces, se convirtió progresivamente en una de las principales figuras de la historia del fútbol internacional. Con más de 200 partidos disputados con la Albiceleste, dejó una marca estadística y deportiva que difícilmente pueda ser igualada en el corto plazo.
Pero el legado de Messi no puede medirse solamente en títulos o récords. Su recorrido con la Selección también estuvo atravesado por una transformación profunda en la relación entre el futbolista y la sociedad argentina. El jugador que durante años fue cuestionado por no conseguir un título mayor terminó siendo el capitán que levantó la Copa América, la Finalissima y la Copa del Mundo, además de conducir a Argentina nuevamente a una final mundialista en 2026. Esa transformación convirtió su historia con la camiseta nacional en una de las grandes narrativas deportivas de las últimas décadas.
La decisión también abre una nueva etapa para la Selección argentina y para Lionel Scaloni. El entrenador deberá afrontar ahora el desafío de construir un equipo sin el jugador que durante años fue su principal referente ofensivo y emocional. Messi, por su parte, dejó entrever que continuará ligado afectivamente al seleccionado, pero desde otro lugar. El propio futbolista reconoció que los nuevos talentos deben tener su oportunidad y que seguirá acompañando al equipo como un hincha más. El recambio generacional, que ya había comenzado durante los últimos años, tendrá ahora un significado mucho mayor.
La salida de Messi representa mucho más que el retiro de un futbolista: significa el cierre de una era que comenzó a mediados de la década de 2000 y atravesó algunas de las páginas más intensas de la historia reciente de la Selección argentina. Desde las primeras críticas hasta la consagración definitiva en Qatar, pasando por las derrotas que parecían interminables y la posterior reconstrucción del equipo, Messi terminó cumpliendo el sueño que había perseguido durante toda su carrera: ser campeón del mundo con Argentina. Ahora, después de haberlo dado todo con la camiseta que defendió durante más de 20 años, el número 10 decidió cerrar el ciclo. El fútbol argentino deberá acostumbrarse, desde este momento, a imaginar una Selección sin Lionel Messi.
Fuente: Ámbito Financiero



