El gobernador Martín Llaryora presentó este lunes Córdoba Impulsa, un programa que incorpora nuevas herramientas de financiamiento a través de Bancor para estimular el consumo, facilitar la compra de vehículos y otorgar capital de trabajo a empresas. Durante el anuncio, cuestionó el rumbo económico nacional y advirtió por el cierre de pymes, la caída de la actividad y el creciente endeudamiento de las familias cordobesas.
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, presentó este lunes el programa Córdoba Impulsa, una iniciativa provincial que busca fortalecer el comercio, facilitar el acceso al crédito y recuperar parte del consumo interno en un escenario marcado por la caída de la actividad económica. El anuncio se realizó en el Centro Cívico y contempla nuevas herramientas de financiamiento a través de Bancor, con distintas alternativas destinadas tanto a las familias como a empresas y comercios. La Provincia busca de esta manera intervenir frente a una situación que, según el diagnóstico planteado por el mandatario, está afectando especialmente al mercado interno.
El programa incorpora líneas de crédito destinadas al consumo, a la adquisición de vehículos y al capital de trabajo para empresas. La estrategia apunta a facilitar el acceso al financiamiento en un momento en el que las familias y las pequeñas empresas enfrentan mayores dificultades para sostener sus niveles habituales de actividad. Desde el Gobierno provincial plantearon que la articulación entre el sector público y el privado resulta fundamental para generar herramientas que permitan sostener el movimiento comercial y productivo, y Llaryora destacó durante la presentación que se trata de una iniciativa desarrollada bajo una lógica que definió como “a la cordobesa”.
El anuncio estuvo acompañado por una fuerte crítica del gobernador hacia la política económica del Gobierno nacional. Llaryora aseguró que desde noviembre de 2023 hasta mayo de 2026 cerraron 29.613 pymes formales y sostuvo que durante los últimos doce meses se produjo el cierre de otras 15.000. De acuerdo con su diagnóstico, la velocidad con la que se están produciendo esos cierres representa una señal de aceleración de la crisis sobre las pequeñas y medianas empresas, uno de los sectores que concentra una parte significativa de la actividad económica y del empleo.
Para el mandatario cordobés, el problema no se limita a las empresas que dejan de funcionar, sino que tiene una consecuencia directa sobre el mercado laboral. Llaryora advirtió que, cuando empresarios y emprendedores consideran que continuar invirtiendo implica asumir riesgos cada vez mayores, se frena la actividad y se profundiza la pérdida de puestos de trabajo. “Cuando esa conducta se profundiza tiene directamente un destrozo en el mercado laboral, baja de actividad y gente sin trabajo”, afirmó durante la presentación. De esta manera, el gobernador vinculó la caída del consumo, el cierre de empresas y la pérdida de empleo como partes de un mismo proceso económico.
En ese contexto, Llaryora sostuvo que Córdoba decidió avanzar con herramientas propias y cuestionó la espera de una eventual mejora del escenario macroeconómico nacional. “Estamos esperando una transición que no llega”, afirmó, para luego señalar que la Provincia no continuará esperando para tomar medidas frente al deterioro de la actividad. El planteo constituye también una definición política frente al Gobierno nacional: Córdoba busca diferenciar su estrategia económica y utilizar instrumentos provinciales para amortiguar el impacto de una situación que, según Llaryora, excede la responsabilidad directa de la administración provincial.
Córdoba Impulsa se suma además al proyecto denominado Alivio Cordobés, enviado por Llaryora a la Legislatura provincial. Esa iniciativa contempla herramientas vinculadas con la refinanciación de pasivos familiares y deducciones impositivas, en un intento por reducir la presión financiera que enfrentan los hogares. El gobernador puso el foco especialmente en el endeudamiento de las familias y aseguró que actualmente muchos cordobeses deben recurrir al crédito incluso para afrontar gastos básicos de alimentación. “Muchos cordobeses se deben endeudar hasta para pagar la comida”, sostuvo, describiendo una situación que coloca al consumo familiar en una posición cada vez más frágil.
La intervención de Bancor aparece como uno de los pilares centrales de la estrategia provincial. El Gobierno cordobés pretende utilizar la capacidad financiera del banco público provincial para generar condiciones de acceso al crédito que permitan movilizar recursos hacia el consumo y la producción. Para Llaryora, esta articulación entre el Estado provincial, el sector financiero y el sector privado constituye una de las principales fortalezas del programa. El gobernador incluso sostuvo que se trata de una herramienta con un alcance difícil de replicar por otras provincias, debido a la capacidad de Córdoba para combinar recursos públicos y mecanismos financieros propios.
El lanzamiento de Córdoba Impulsa deja así planteada una doble discusión. Por un lado, la Provincia apuesta al crédito como mecanismo para sostener el consumo, ayudar a las empresas y evitar que la caída de la actividad se profundice. Por otro, Llaryora utiliza el lanzamiento para marcar diferencias con la estrategia económica nacional y advertir sobre las consecuencias que atribuye al actual escenario para las pymes, el empleo y las familias. El desafío será determinar si estas herramientas logran generar una recuperación efectiva del consumo y de la actividad o si solamente funcionan como un mecanismo de contención frente a una crisis que, según el propio gobernador, todavía no muestra señales claras de haber quedado atrás.
Fuente: Cba24n



