El exasesor de Javier Milei y la empresa Numen Publicidad y Sondeos fueron intimados por la Justicia Comercial a pagar una deuda reclamada por el Banco Galicia. El expediente se originó por un pagaré de $70 millones que Cerimedo avaló personalmente.
La situación judicial y financiera de Fernando Cerimedo sumó un nuevo capítulo en Argentina. El Juzgado Comercial N.º 14, Secretaría N.º 27, le ordenó al consultor político y a la firma Numen Publicidad y Sondeos SRL responder por una deuda que, según la liquidación presentada por el Banco Galicia, ascendía a $138.977.808,22 al 16 de abril de 2026.
El origen del reclamo se encuentra en un pagaré por $70 millones, emitido por Numen el 10 de febrero de 2025 y avalado por el propio Cerimedo. El Banco Galicia sostiene que el documento fue presentado al cobro el 10 de marzo de ese año, pero no fue cancelado, por lo que comenzaron a acumularse intereses y penalidades.
La cifra prácticamente se duplicó con el paso del tiempo. El monto reclamado incluye el capital original, intereses compensatorios, intereses punitorios y costas. La Justicia, además, ordenó intimar a los demandados para que afronten el capital y estableció provisoriamente una suma adicional destinada a cubrir intereses y gastos del proceso.
Pero el dato que genera mayor impacto es la inhibición general de bienes. El magistrado hizo lugar al pedido del Banco Galicia, que argumentó que no tenía conocimiento de que Cerimedo y la empresa contaran con activos suficientes para garantizar el cobro de la deuda. La medida cautelar limita la posibilidad de disponer libremente de determinados bienes mientras avanza el expediente.
La resolución también ordenó obtener información sobre la situación registral de Numen y datos laborales de Cerimedo ante organismos públicos. Tanto el consultor como la empresa deberán presentarse en la causa y tienen la posibilidad de plantear las excepciones procesales que consideren correspondientes.
El episodio ocurre, además, mientras Cerimedo enfrenta un frente judicial mucho más complejo en Bolivia. Allí permanece detenido preventivamente durante 180 días en una causa por el presunto intento de feminicidio de su expareja Nadia Beller y, paralelamente, la Fiscalía boliviana abrió investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito y por posibles vínculos con el narcotráfico. Estas acusaciones están bajo investigación y no constituyen condenas.
La nueva causa económica vuelve a poner bajo la lupa las actividades empresariales del consultor que tuvo un papel cercano a Javier Milei durante su campaña. Investigaciones periodísticas recientes también señalaron que empresas vinculadas a Cerimedo habían acumulado deudas bancarias y cheques rechazados antes y después de la llegada de Milei al poder.
Por ahora, es importante remarcar que la intimación y la inhibición de bienes no constituyen una condena penal ni una sentencia definitiva sobre el monto final de la deuda. Se trata de un juicio ejecutivo iniciado a partir de un documento comercial que el banco considera exigible.
Sin embargo, el dato político es imposible de ignorar: mientras Cerimedo permanece detenido en Bolivia y enfrenta allí varias investigaciones, en Argentina la Justicia acaba de ponerle otro límite a su patrimonio por una deuda que ya roza los $140 millones. El exasesor de Milei suma así otro frente abierto, esta vez en los tribunales comerciales argentinos.



