Sergio Lecunce, presidente de la Cooperativa de Transporte Automotor La Calera Ltda., aseguró que el sector atraviesa un escenario complejo y cuestionó el impacto que tuvo la eliminación de los subsidios nacionales al transporte del interior. También habló de la caída de pasajeros, el aumento del combustible y la competencia de las aplicaciones.
El transporte interurbano atraviesa un escenario de fuerte transformación y las cooperativas deben enfrentar una combinación de problemas que impactan directamente sobre su funcionamiento. Así lo planteó Sergio Lecunce, presidente de la Cooperativa de Transporte Automotor La Calera Ltda., durante una entrevista en Informativo Cordobés, donde repasó la situación actual del sector y las dificultades que enfrenta la empresa para sostener el servicio.
Lecunce recordó que la cooperativa cumplió recientemente 68 años desde que sus socios fundadores se hicieron cargo de la empresa, una historia atravesada por distintas crisis económicas y momentos críticos. Según relató, la institución llegó a permanecer ocho meses sin actividad en otra etapa y logró salir adelante sin asistencia externa. “Estamos vivos”, resumió al referirse al presente de la cooperativa y a la necesidad de continuar prestando el servicio pese al contexto económico.
Uno de los principales puntos planteados durante la entrevista fue el impacto que tuvo la eliminación de los subsidios nacionales al transporte del interior. Lecunce sostuvo que, de un día para otro, las empresas dejaron de recibir ese acompañamiento y que la Provincia de Córdoba comenzó a implementar distintos programas de boletos subsidiados para sostener el sistema. Según explicó, los programas provinciales —entre ellos el boleto obrero y el boleto estudiantil— representan actualmente entre un 50% y un 60% de la recaudación bruta de la cooperativa.
A esto se suma el fuerte incremento de los costos operativos, especialmente el combustible. El titular de la Cooperativa La Calera señaló que el aumento de ese insumo impacta directamente sobre la estructura de costos y, por consecuencia, sobre la discusión en torno a las tarifas. En ese escenario, destacó el acompañamiento del Gobierno de Córdoba mediante los programas de transporte, aunque remarcó que sin esos recursos la situación de la empresa sería todavía más complicada.
Pero el problema no pasa solamente por los costos. Lecunce también puso el foco en la pérdida de pasajeros y el cambio en los hábitos de movilidad. El crecimiento del trabajo remoto, la pérdida de empleos, las compras online y la expansión de aplicaciones como Uber, Cabify y otras plataformas modificaron la forma en que muchas personas se trasladan. Incluso señaló que, en determinados recorridos, grupos de tres o cuatro personas pueden optar por compartir un vehículo mediante una aplicación cuando el costo termina siendo similar al del colectivo.
La competencia también impacta sobre las frecuencias. Lecunce explicó que la Cooperativa La Calera llegó a transportar aproximadamente 3 millones de pasajeros y que actualmente esa cantidad habría disminuido considerablemente. Frente a esa caída, la empresa busca sostener las frecuencias en los horarios de mayor demanda y reducir servicios en aquellos momentos en los que la cantidad de pasajeros no justifica mantener la misma cantidad de unidades circulando. Aun así, aseguró que la cooperativa procura mantener el cumplimiento de los controles establecidos por la Dirección de Transporte.
En medio de esta transformación, la tecnología aparece como una de las herramientas que podrían modificar el sistema de transporte provincial. Lecunce adelantó que se trabaja en nuevos sistemas de boletería y monitoreo que permitirían ampliar los medios de pago y sumar cámaras a las unidades. También destacó el funcionamiento de sistemas de seguimiento satelital que permiten conocer en tiempo real la ubicación de los colectivos. Según explicó, estas herramientas podrían tener utilidad no solamente para el transporte, sino también para cuestiones vinculadas con la seguridad y la identificación de pasajeros.
La entrevista también dejó un dato que muestra el potencial de estos sistemas. Lecunce relató el caso de un niño que se había perdido y que pudo ser localizado gracias al registro de la tarjeta utilizada para viajar en uno de los colectivos. A partir de ese dato, la empresa pudo reconstruir el recorrido realizado y localizar la unidad en la que había viajado. Para el dirigente cooperativo, el avance tecnológico podría abrir una nueva etapa para el transporte interurbano, con mayor control, información y coordinación entre las empresas, la Provincia y los municipios.
El debate, sin embargo, excede a una empresa y pone sobre la mesa una discusión política de fondo: ¿cómo se sostiene el transporte público del interior argentino en un escenario sin subsidios nacionales, con costos crecientes y nuevas formas de movilidad? La experiencia de la Cooperativa La Calera muestra que el desafío no consiste solamente en definir una tarifa, sino en encontrar un modelo que permita garantizar el servicio, sostener a las empresas y evitar que cada vez más usuarios abandonen el colectivo.
Entrevista a Sergio Lecunce, presidente de la Cooperativa de Transporte Automotor La Calera Ltda., en Informativo Cordobés.



