A dos meses del doble terremoto que sacudió el centro-norte de Venezuela, la presidenta encargada Delcy Rodríguez presentó un balance de la reconstrucción y anunció nuevas metas para viviendas, infraestructura, salud y educación. El desafío ahora es pasar de la emergencia al proceso de recuperación de largo plazo.
Dos meses después de los terremotos del 24 de junio, Venezuela atraviesa una nueva etapa: terminó la fase más intensa de rescate y comenzó una reconstrucción que promete extenderse durante los próximos años. En ese contexto, la presidenta encargada Delcy Rodríguez presentó un balance de las tareas realizadas y delineó los principales objetivos para los próximos meses.
Según el balance difundido por el Gobierno venezolano, los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 dejaron 6.509 personas fallecidas, 6.462 rescatadas con vida y más de 226.000 atenciones hospitalarias. La magnitud de la tragedia obligó a desplegar fuerzas de seguridad, equipos de emergencia, voluntarios y brigadas internacionales.
Uno de los principales frentes continúa siendo la remoción de escombros. Hasta el último reporte se habían retirado 600.790 toneladas, equivalentes al 28,61% del volumen estimado. El objetivo es liberar zonas urbanas, recuperar vías y avanzar con las obras de reconstrucción en las regiones más afectadas.
🏠 Viviendas: la reconstrucción enfrenta su mayor desafío
El panorama habitacional muestra la dimensión del problema. Las autoridades informaron que fueron inspeccionadas 60.785 viviendas, de las cuales 35.545 fueron consideradas habitables, 14.239 quedaron bajo condición restringida y 11.001 fueron clasificadas como de alto riesgo.
Hasta el momento se entregaron 335 viviendas nuevas y se rehabilitaron otras 1.001. Sin embargo, el Gobierno fijó una meta mucho más ambiciosa: superar las 4.000 viviendas nuevas antes de finalizar 2026 y alcanzar más de 10.000 durante 2027.
La distancia entre las viviendas ya entregadas y la meta anunciada evidencia la magnitud del desafío. Para alcanzar el objetivo de 2026, el ritmo de construcción deberá acelerarse considerablemente durante los próximos meses.
🏥 Salud y educación, otros dos frentes críticos
La reconstrucción también alcanza hospitales y escuelas. En Miranda, un hospital de campaña aportado por Barbados ya atendió a más de 2.700 pacientes y realizó más de 73 operaciones, mientras continúan las tareas de recuperación de establecimientos sanitarios afectados.
En materia educativa, el Gobierno puso en marcha un plan sobre 1.000 establecimientos escolares. En La Guaira fueron inspeccionadas más de 300 escuelas: 167 presentaron daños y 11 sufrieron colapsos. La meta oficial es que buena parte de los establecimientos afectados pueda estar en condiciones para el regreso a clases previsto para septiembre.
El transporte también permanece bajo presión. El aeropuerto internacional de Maiquetía retomó los vuelos de carga, mientras continuaban las obras necesarias para recuperar las operaciones comerciales de pasajeros. La reconstrucción vial avanzó en distintas zonas, aunque todavía existen puentes y rutas que requieren reparaciones estructurales.
💰 El desafío financiero y la agenda que viene
La reconstrucción tendrá un costo multimillonario. El Banco Mundial estimó US$19.600 millones en daños físicos directos, aunque existen otras estimaciones con cifras diferentes debido a las distintas metodologías utilizadas.
El esquema de financiamiento combina recursos del Gobierno venezolano, fondos de la CAF, recursos habilitados en organismos multilaterales, créditos y subsidios para viviendas, cooperación bilateral y asistencia humanitaria internacional. A la vez, Naciones Unidas mantiene un pedido de fondos para atender a las personas afectadas que todavía necesitan asistencia.
Rodríguez planteó así una agenda que ya no se limita a la emergencia: reconstruir viviendas, recuperar infraestructura, garantizar el funcionamiento de hospitales y escuelas y avanzar en una recuperación económica e institucional más amplia.
El desafío ahora será transformar los anuncios y recursos disponibles en obras concretas, con plazos verificables. El propio balance reconoce que todavía falta consolidar información sobre viviendas, personas desplazadas, obras ejecutadas y recursos comprometidos.
A dos meses de la tragedia, Venezuela comienza una etapa decisiva: dejar atrás los campamentos y los escombros para reconstruir las comunidades afectadas. La verdadera medida del proceso estará en cuántas familias logren regresar a viviendas seguras, cuántas escuelas y hospitales recuperen plenamente sus funciones y cuánto de los fondos anunciados termine convertido en infraestructura concreta.
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