El Tribunal Oral Federal 5 condenó a Gonzalo “Chispa” Sánchez a 16 años y 8 meses de prisión por su participación en 178 secuestros durante la última dictadura. El represor, integrante de la estructura de inteligencia de la Prefectura que operó en la ESMA, tuvo entre sus víctimas al periodista y escritor Rodolfo Walsh.
La Justicia Federal condenó este miércoles al represor Gonzalo “Chispa” Sánchez a 16 años y 8 meses de prisión por su responsabilidad en 178 secuestros cometidos durante el terrorismo de Estado. El fallo fue unánime y constituye una nueva sentencia contra integrantes del aparato represivo que funcionó durante la última dictadura cívico-militar.
Sánchez fue integrante de la Prefectura Naval Argentina y formó parte de la estructura de inteligencia que operó en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), uno de los principales centros clandestinos de detención y exterminio de la dictadura. Su participación estuvo vinculada con numerosos operativos de secuestro y persecución política.
Entre las víctimas por las que fue juzgado se encuentra Rodolfo Walsh, periodista y escritor secuestrado y desaparecido el 25 de marzo de 1977. La condena vuelve a reconstruir judicialmente la responsabilidad de quienes participaron de la maquinaria represiva que persiguió, torturó y desapareció a miles de personas.
La investigación también incluye 19 casos vinculados con la búsqueda de Abuelas de Plaza de Mayo, lo que agrega una dimensión particularmente sensible al proceso: la represión ilegal no solamente buscó eliminar opositores políticos y sociales, sino que estuvo atravesada por un sistema destinado a ocultar el destino de las víctimas y sus familias.
La trayectoria de Sánchez había quedado expuesta años atrás, cuando fue detenido en Francia luego de permanecer prófugo durante largo tiempo. Su extradición a la Argentina permitió finalmente que pudiera ser sometido a juicio por los crímenes que se le atribuían.
La sentencia se inscribe en la continuidad de los juicios por crímenes de lesa humanidad, que siguen avanzando en distintos tribunales argentinos décadas después de los hechos. En las últimas horas, otro tribunal federal, en Neuquén, también dictó condenas por delitos cometidos durante la dictadura en esa provincia y Río Negro.
La condena de “Chispa” Sánchez vuelve a dejar una definición central: los crímenes cometidos desde el aparato estatal durante la dictadura no quedan borrados por el paso del tiempo. La reconstrucción de las responsabilidades continúa en los tribunales, mientras los organismos de derechos humanos sostienen la búsqueda de verdad, memoria y justicia.
El fallo representa así un nuevo avance judicial contra uno de los integrantes de la estructura represiva de la ESMA. 178 secuestros, una condena y una historia de terrorismo de Estado que vuelve a quedar registrada en una sentencia judicial.
Fuente: Página 12



