José Andrés Velis pidió licencia y no volverá a ocupar la titularidad de la Aduana. El funcionario pertenecía a la estructura técnica del organismo y respondía a Andrés Vázquez, titular de ARCA y uno de los funcionarios identificados con el sector de Santiago Caputo. Su salida se produce en medio del avance político de Karina Milei y los hermanos Menem sobre áreas estratégicas del Gobierno.
La interna dentro del Gobierno de Javier Milei sumó un nuevo capítulo con la salida de José Andrés Velis de la titularidad de la Aduana. El funcionario pidió licencia y, aunque formalmente todavía no se comunicó una renuncia, fuentes del organismo indicaron que no regresará al cargo. Su desplazamiento adquiere una dimensión política porque Velis era considerado un hombre vinculado con la estructura que responde a Santiago Caputo, uno de los principales estrategas del Presidente y, hasta ahora, uno de los actores con mayor influencia sobre determinadas áreas del Estado.
Velis contaba con una extensa trayectoria dentro de la Aduana. Según la información publicada por La Política Online, llevaba más de cuatro décadas trabajando en el organismo y pertenecía a su estructura técnica. Su llegada a la conducción de la Aduana se produjo bajo la órbita de Andrés Vázquez, actual titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y exjefe de la Dirección General Impositiva. La relación entre ambos ubicó a Velis dentro de un esquema considerado cercano a Caputo, ya que Vázquez es señalado como uno de los funcionarios impulsados y protegidos por el asesor presidencial.
Precisamente por esa cadena de vínculos, la salida de Velis es interpretada dentro del oficialismo como algo más que un simple cambio administrativo. La estructura de ARCA constituye uno de los espacios de poder que todavía conserva Santiago Caputo dentro de la administración nacional, y el desplazamiento de un funcionario de ese sector aparece en un momento en que Karina Milei y los hermanos Martín y Lule Menem buscan ampliar su influencia sobre distintas áreas del Gobierno. La disputa por el control de organismos estratégicos se convirtió así en uno de los principales escenarios de la interna libertaria.
La Aduana ocupa un lugar particularmente sensible dentro de esa disputa. Se trata de un organismo estratégico para el Estado porque interviene en el control del comercio exterior, la percepción de tributos vinculados con las importaciones y exportaciones y la prevención de maniobras de contrabando. Además, su funcionamiento está estrechamente relacionado con ARCA y con la política económica del Gobierno. Por ese motivo, cualquier modificación en su conducción puede tener una lectura que exceda ampliamente la cuestión administrativa y sea interpretada como parte de una pelea por el control de áreas clave de la gestión.
De acuerdo con la reconstrucción de LPO, el desplazamiento todavía no fue oficializado porque Velis solicitó licencia y su reemplazo debe ser designado formalmente. Uno de los nombres que comenzó a circular para ocupar el cargo es el de Andrés Kunisz, actual subdirector de Control Aduanero. Su eventual designación permitiría cerrar formalmente la salida de Velis y avanzar con una nueva conducción del organismo. Hasta que se concrete ese nombramiento, la situación permanece en una zona de transición.
En las últimas horas también circuló una versión que vinculaba la salida de Velis con un supuesto problema judicial relacionado con su hijo Agustín, quien también trabaja en ARCA. Sin embargo, fuentes judiciales cercanas al juez Pablo Yadarola, a quien se atribuía la supuesta investigación, negaron ante LPO que exista una causa contra el hijo del ahora desplazado titular de la Aduana. Ese dato resulta relevante porque, si bien distintas versiones pueden haber circulado como explicación de la salida, no existe por ahora confirmación judicial que permita sostener que el alejamiento de Velis esté relacionado con un expediente contra su hijo.
La salida también generó una reacción pública de Santiago Caputo. El asesor presidencial cuestionó a Clarín por haber colocado la salida del jefe de la Aduana como uno de los principales títulos de su portada. Caputo sostuvo que el medio estaba destacando una renuncia que, según su interpretación, ni siquiera había sido confirmada y vinculándola con él por tratarse de un funcionario de su espacio. Su reacción volvió a mostrar el nivel de sensibilidad que existe alrededor de los movimientos que afectan a funcionarios identificados con su sector.
El episodio se suma a otros movimientos recientes que muestran una reconfiguración del poder dentro del Gobierno. La pérdida de influencia de Caputo en el área de comunicación, la llegada de Diego Oría a ese sector y el avance de dirigentes vinculados con Karina Milei muestran que el esquema de poder que acompañó los primeros años de la administración libertaria está atravesando modificaciones. En ese contexto, cada salida de un funcionario identificado con alguno de los sectores internos adquiere una lectura política y alimenta las versiones sobre una disputa cada vez más abierta por el control de los principales resortes de la gestión.
La salida de Velis, por lo tanto, puede convertirse en otra señal de la disputa interna que atraviesa a La Libertad Avanza. Aunque formalmente se trata de un pedido de licencia y todavía falta que el Gobierno oficialice a su reemplazante, la interpretación dominante dentro del oficialismo es que el movimiento afecta directamente a uno de los espacios vinculados con Santiago Caputo. Con Karina Milei y los Menem avanzando sobre distintas estructuras de poder, la Aduana se transforma en una nueva pieza de una interna que dejó de ser exclusivamente discursiva y comenzó a traducirse en cambios concretos dentro del Estado.
Fuente: La Política Online



