El Presidente aseguró que dejó de tener vínculo con Fernando Cerimedo en 2023, pero registros oficiales citados por distintos medios muestran que el consultor ingresó al menos 13 veces a la Casa Rosada después de la asunción de Milei. Además, su esposa, Natalia Basil, ocupó un cargo dentro de la estructura estatal vinculada a Karina Milei. La detención de Cerimedo en Bolivia vuelve a poner bajo la lupa los vínculos entre operadores políticos, asesores informales y el entorno del Gobierno.
La detención en Bolivia de Fernando Cerimedo volvió a generar un fuerte impacto político en la Argentina y puso nuevamente bajo la lupa sus vínculos con Javier Milei y con el entorno más cercano del Gobierno. El consultor político se encuentra detenido en Bolivia en el marco de una investigación por el ataque armado contra su expareja, Nadia Beller, una causa judicial en la que Cerimedo rechaza las acusaciones. Frente a la repercusión del caso, Milei buscó tomar distancia y afirmó que Cerimedo ya no formaba parte de su espacio y que ambos habían dejado de tener relación en 2023. Sin embargo, los registros de ingresos a la Casa Rosada posteriores a esa fecha muestran una historia bastante más compleja.
Cerimedo tuvo un papel importante durante la campaña presidencial que llevó a Milei a la Casa Rosada en 2023. Su actividad estuvo vinculada con la estrategia digital y comunicacional del espacio libertario y, posteriormente, su figura adquirió una fuerte proyección dentro del universo de la nueva derecha argentina y latinoamericana. A través de su participación en medios y consultorías políticas, construyó vínculos con distintos dirigentes del continente y utilizó su cercanía con el entonces candidato Milei como parte de su posicionamiento profesional. La propia reconstrucción periodística del caso ubica a Cerimedo como uno de los operadores que participaron del armado comunicacional que acompañó el crecimiento de La Libertad Avanza.
El problema para el relato oficial aparece cuando se observan los movimientos posteriores a diciembre de 2023. Según los registros citados por Primereando y otros medios, Cerimedo ingresó a la Casa Rosada al menos 13 veces desde que Milei asumió la Presidencia. La última visita identificada habría ocurrido en junio de 2024. Es decir, las visitas continuaron varios meses después de la fecha que Milei señala como el momento en que se habría terminado el vínculo. El dato no demuestra por sí mismo cuál era el motivo de cada ingreso ni quién recibió al consultor, pero sí contradice la idea de que se trataba de una persona completamente desvinculada del entorno gubernamental desde 2023.
La situación adquiere todavía mayor relevancia por el papel que Cerimedo tuvo dentro del ecosistema comunicacional libertario. El consultor fue uno de los fundadores de La Derecha Diario, un medio que acompañó el crecimiento político de Milei y que se transformó en una de las principales plataformas de difusión de las posiciones de la nueva derecha argentina. Su influencia tampoco quedó limitada al país: Cerimedo desarrolló tareas de asesoramiento y comunicación para dirigentes de distintos países de la región. Por eso, su relación con Milei no puede ser analizada únicamente como un vínculo personal del pasado, sino también como parte de una red de operadores políticos y comunicacionales que adquirió importancia durante el ascenso del fenómeno libertario.
Otro elemento que vuelve más delicado el episodio es la situación de Natalia Basil, esposa de Cerimedo. Basil ocupó un cargo dentro de la administración nacional y posteriormente dejó su función en medio de las controversias vinculadas con la Agencia Nacional de Discapacidad. De acuerdo con la reconstrucción publicada por Primereando, su presencia dentro de la estructura estatal constituye otro elemento que dificulta presentar a Cerimedo como una figura completamente ajena al Gobierno. La discusión no implica afirmar que la designación haya sido ilegal, pero sí vuelve relevante determinar cómo se produjeron los vínculos entre el consultor, su entorno familiar y los funcionarios que tenían responsabilidades dentro de áreas sensibles de la administración nacional.
El caso también se cruza con las investigaciones y controversias alrededor de la Agencia Nacional de Discapacidad. La causa por presuntas irregularidades dentro de ese organismo ya había generado un fuerte impacto político sobre el Gobierno de Milei y alcanzado a funcionarios y empresarios vinculados con la gestión. Ahora, las declaraciones realizadas desde Bolivia y las relaciones personales y políticas de Cerimedo vuelven a colocar ese entramado bajo observación. Hasta el momento, las acusaciones que involucran a distintas personas deben ser consideradas dentro del ámbito de investigaciones judiciales y no equivalen a una condena. Sin embargo, la aparición de nuevos testimonios y conexiones puede generar pedidos de información y nuevas líneas de investigación.
La detención del consultor en Bolivia amplificó además la dimensión internacional del episodio. Cerimedo había desarrollado actividades políticas y comunicacionales en distintos países de América Latina y mantenía vínculos con referentes de la derecha regional. Su situación judicial, por lo tanto, dejó de ser un asunto estrictamente privado y pasó a tener repercusiones políticas en distintos espacios. El Gobierno de Milei intentó establecer una distancia clara respecto del consultor, mientras que los registros de sus ingresos a la sede presidencial y su trayectoria dentro del armado libertario generan preguntas sobre cuál fue realmente el nivel de cercanía que mantuvo con el poder después de 2023.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa una característica particular del funcionamiento político de La Libertad Avanza: la presencia de una zona gris entre los funcionarios que ocupan cargos formales y una red de consultores, operadores digitales, empresarios de medios y asesores que pueden ejercer influencia sin integrar oficialmente la estructura del Estado. En ese contexto, la pregunta central no es solamente si Milei conocía o no a Cerimedo, sino qué relación mantuvieron después de la campaña presidencial, por qué el consultor continuó ingresando a la Casa Rosada y qué vínculos tuvo su entorno con funcionarios del Gobierno. Mientras el Presidente intenta tomar distancia de una figura actualmente involucrada en un grave proceso judicial en Bolivia, los registros públicos y los antecedentes políticos vuelven difícil cerrar el capítulo simplemente diciendo que se trataba de alguien del pasado.
Fuente: Primereando las noticias



