El Frente de Sindicatos Unidos realizará este miércoles una conferencia de prensa y un acto en Rosario con dirigentes de distintos gremios de las tres centrales obreras. El espacio busca consolidar una construcción federal y coordinar acciones en defensa del empleo, los salarios y la soberanía nacional, en un contexto de fuerte cuestionamiento a las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei.
El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) desembarcará este miércoles en Rosario con una actividad que apunta a profundizar su construcción federal y ampliar la articulación entre organizaciones gremiales de distintos sectores. El espacio realizará una conferencia de prensa y un acto con la participación de dirigentes sindicales que vienen impulsando una agenda común alrededor de tres ejes: la defensa del trabajo, la recuperación de los salarios y la soberanía nacional. La elección de Rosario como escenario de esta nueva iniciativa no es casual: la ciudad santafesina se convirtió en uno de los puntos donde el frente ya había expresado públicamente su rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.
La actividad reunirá a referentes de diferentes organizaciones sindicales que integran el FreSU. Entre los dirigentes anunciados se encuentran Rodolfo Aguiar y Lorena Almirón, de ATE; Clara Chevalier, de CONADU; Pablo Biró, del sector de pilotos; Mariano Moreno, del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales; José Ramón Luque, de Papeleros; María Fernanda Boriotti, de Fesprosa; y Daniel Yofra, Ezequiel Roldán y Marco Pozzi, de la Federación Aceitera y Desmotadora. La diversidad de sectores involucrados muestra la intención del espacio de construir una coordinación que exceda los límites de una actividad económica o de una central obrera específica.
Uno de los principales argumentos que llevará el FreSU a Rosario estará relacionado con la pérdida del poder adquisitivo. La semana pasada, el frente presentó un cálculo según el cual durante julio los trabajadores necesitaron $3.065.161 para cubrir las nueve necesidades que forman parte de la definición constitucional y legal del Salario Mínimo Vital y Móvil. El cálculo contempla alimentación, vivienda, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión. Para las organizaciones que integran el espacio, esa cifra permite dimensionar la distancia existente entre el costo de una vida digna y los ingresos que percibe una parte importante de los trabajadores.
La presentación del dato salarial se produjo frente al Palacio Pizzurno, en el marco de una actividad de CONADU vinculada con el reclamo por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. En esa oportunidad, el FreSU utilizó el escenario para plantear que la discusión salarial no puede separarse del conjunto de políticas económicas y sociales implementadas por el Gobierno nacional. Desde el frente cuestionan particularmente la pérdida de poder adquisitivo, el ajuste del gasto público, el incremento de tarifas y la apertura de las importaciones, factores que consideran determinantes para explicar las dificultades que atraviesan trabajadores de diferentes ramas de actividad.
La construcción federal constituye uno de los rasgos distintivos que el FreSU busca consolidar. Desde su conformación, el espacio decidió trasladar sus reclamos fuera de la Ciudad de Buenos Aires y desarrollar actividades en distintas provincias. Entre sus primeras acciones estuvieron las movilizaciones contra la reforma laboral realizadas frente al Congreso Nacional y también en Córdoba capital y Rosario. En esas jornadas, los sindicatos reclamaron a los gobernadores que rechazaran la iniciativa impulsada por el presidente Javier Milei. La estrategia apunta a convertir los reclamos gremiales en una agenda nacional con presencia territorial.
El frente también buscó acompañar conflictos laborales específicos en distintas regiones del país. En marzo, dirigentes del FreSU viajaron a Tierra del Fuego para respaldar a trabajadores metalúrgicos frente al cierre de empresas y las dificultades que atravesaba la actividad. Esa intervención fue presentada como parte de una política destinada a vincular los problemas de cada sector con una mirada más amplia sobre la producción nacional, el empleo y la soberanía. La presencia en conflictos territoriales permite al espacio intentar construir una identidad federal y, al mismo tiempo, establecer vínculos entre organizaciones que enfrentan problemáticas diferentes pero que coinciden en sus cuestionamientos a las políticas económicas nacionales.
Actualmente, el FreSU reúne organizaciones sindicales pertenecientes a las tres centrales obreras, entre ellas la UOM, ATE, la Federación Aceitera y Desmotadora, CONADU, CONADU Histórica, Fesprosa, sindicatos aeronáuticos, marítimos, fluviales, molineros, papeleros y viales. Esa composición representa uno de los principales activos políticos del espacio, porque permite reunir a sectores que en otras circunstancias pueden desarrollar sus conflictos de manera separada. La construcción de una agenda común busca justamente superar esa fragmentación y generar acciones coordinadas frente a las reformas laborales, salariales y económicas que impulsa el Ejecutivo nacional.
El primer Plenario de Delegadas y Delegados del FreSU, realizado el 1° de Mayo, había definido además un programa denominado “Unidad, Lucha y Rebeldía para Recuperar la Patria”. Allí el espacio reivindicó el derecho al trabajo y estableció como uno de sus ejes la defensa de un Salario Mínimo Vital y Móvil que permita cubrir las nueve necesidades contempladas por el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y el artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo. El encuentro de Rosario aparece ahora como un nuevo paso en esa estrategia: ampliar la organización territorial, fortalecer la coordinación entre gremios y preparar nuevas acciones en torno a una agenda que combina salario, empleo, producción y soberanía.
La llegada del FreSU a Rosario representa, en definitiva, un nuevo movimiento dentro de la reorganización del mapa sindical argentino frente al Gobierno de Milei. El espacio intenta consolidarse como una herramienta transversal capaz de reunir sindicatos de diferentes centrales y actividades alrededor de reclamos comunes. La discusión salarial, la defensa de los puestos de trabajo, el rechazo a la reforma laboral y la soberanía sobre los recursos y la producción nacional aparecen como los principales puntos de coincidencia. La actividad rosarina permitirá medir, además, hasta dónde puede avanzar esta construcción federal y si logra traducirse en una coordinación sindical sostenida en todo el territorio nacional.
Fuente: InfoGremiales



