El Observatorio del Salario de ATE INDEC actualizó su informe correspondiente a julio de 2026 y calculó que una familia de cuatro integrantes necesitó $2.558.677 para cubrir sus consumos mínimos. El relevamiento también señaló que un salario estatal de referencia perdió alrededor del 30% de su poder de compra desde la asunción de Javier Milei y que debería aumentar 42% para recuperar el nivel de noviembre de 2023.
El último informe del Observatorio del Salario de ATE INDEC volvió a poner en discusión la evolución de los ingresos de los trabajadores y el costo de vida de los hogares argentinos. El relevamiento correspondiente a julio de 2026 estableció que una familia compuesta por dos adultos y dos hijos en edad escolar necesitó $2.558.677 para afrontar sus consumos mínimos durante ese mes. El dato refleja la distancia existente entre los ingresos laborales y el costo de los bienes y servicios considerados indispensables para sostener las necesidades básicas de un hogar.
De acuerdo con el informe elaborado por la Junta Interna de ATE en el INDEC, de ese monto total $876.365 correspondieron a alimentos, mientras que otros $1.682.312 fueron necesarios para cubrir el resto de los bienes y servicios básicos. La metodología utilizada por el Observatorio busca establecer cuánto debería percibir un trabajador para sostener a una familia tipo y no se limita exclusivamente al valor de la canasta alimentaria. De esta manera, el cálculo incorpora distintos gastos indispensables que permiten dimensionar con mayor amplitud el nivel de ingresos requerido por los hogares.
El informe también puso el foco en la evolución de los precios. Según los datos citados por ATE INDEC, el Índice de Precios al Consumidor aumentó 2,1% durante julio, frente al 1,9% registrado en junio. En los primeros siete meses de 2026, la inflación acumulada llegó al 19,3%, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,8%. Para el Observatorio, la persistencia de los aumentos convive con salarios que no logran acompañar el ritmo de los precios, una situación que termina afectando el consumo y aumentando la necesidad de recurrir al endeudamiento familiar.
Uno de los puntos centrales del relevamiento está relacionado específicamente con los trabajadores estatales. El salario tomado como referencia por el Observatorio corresponde a un trabajador del SINEP, Nivel D, Grado 0, y según el análisis perdió aproximadamente 30% de su poder adquisitivo desde la asunción de Javier Milei. El dato representa, desde la perspectiva del gremio, un deterioro acumulado de los ingresos reales durante la actual gestión nacional y pone en cuestión el resultado de las sucesivas negociaciones salariales frente a la evolución del costo de vida.
Para recuperar el poder de compra que tenía ese salario en noviembre de 2023, el informe estimó que sería necesario aplicar un aumento inmediato del 42%. La cifra permite dimensionar la diferencia entre la evolución nominal de los salarios y la inflación acumulada durante el período. Desde ATE INDEC sostienen que no alcanza con analizar solamente los porcentajes de aumento otorgados en cada negociación, sino que es necesario observar cuánto pueden comprar efectivamente esos ingresos después de los incrementos de precios.
El deterioro salarial aparece además acompañado por otros fenómenos que el informe considera relevantes: el endeudamiento de las familias, la informalidad laboral y las distintas modalidades de contratación dentro del Estado. El Observatorio incluyó en su análisis la situación contractual de los trabajadores estatales y la realidad de los monotributistas comprendidos dentro del Convenio Colectivo de Trabajo. Desde la organización sindical advierten que la pérdida de ingresos reales puede llevar a los hogares a utilizar créditos y otras formas de financiamiento para cubrir gastos corrientes, generando una presión adicional sobre los presupuestos familiares.
Raúl Llaneza, secretario general de la Junta Interna de ATE en el INDEC, cuestionó el impacto del programa económico sobre los hogares y sostuvo que el ajuste está trasladando sus costos hacia los trabajadores. Desde la organización plantearon además la importancia de preservar la independencia técnica del INDEC frente a los gobiernos de turno, al considerar que la credibilidad de las estadísticas oficiales constituye un elemento fundamental para evaluar la situación económica y social. El planteo adquiere particular relevancia para el propio sindicato, ya que buena parte de sus reclamos salariales se construyen a partir de indicadores de precios y costo de vida.
El informe de ATE INDEC vuelve así a colocar en el centro de la discusión la relación entre inflación, salarios y condiciones de vida. Mientras el Gobierno nacional sostiene su política económica basada en el equilibrio fiscal y la desaceleración de la inflación, desde el gremio estatal advierten que la estabilización de algunas variables macroeconómicas no se traduce necesariamente en una recuperación inmediata del poder adquisitivo. Con una familia tipo que, según el cálculo sindical, necesitó más de $2,5 millones mensuales para cubrir sus consumos mínimos y con un salario estatal de referencia que perdió alrededor de un tercio de su capacidad de compra, el debate sobre ingresos, paritarias y recuperación salarial promete seguir ocupando un lugar central en la agenda sindical.
Fuente: InfoGremiales



