La situación judicial de Fernando Cerimedo sumó un nuevo capítulo en Bolivia, donde distintas versiones indican que el presidente Rodrigo Paz habría decidido tomar distancia del consultor argentino. El caso, que se investiga tras el ataque armado contra Nadia Beller, continúa generando repercusiones políticas en ambos países y vuelve a poner bajo la lupa los vínculos que Cerimedo mantenía con sectores de poder.
La causa judicial contra Fernando Cerimedo comenzó a generar consecuencias directas dentro del gobierno boliviano. Según la información publicada por Política Argentina, el escándalo expuso el nivel de influencia que el consultor argentino habría tenido en el entorno presidencial y abrió una fuerte crisis política para Rodrigo Paz. Incluso desde el propio oficialismo surgieron reclamos para que el mandatario explique cómo Cerimedo llegó a ocupar un lugar de tanta gravitación sin tener un cargo formal.
El vicepresidente boliviano, Edmand Lara, fue uno de los dirigentes que cuestionó públicamente la situación. Según la nota, reclamó explicaciones a Rodrigo Paz sobre el origen y el alcance del poder que habría acumulado Cerimedo dentro de la estructura gubernamental. Lara sostuvo que el consultor argentino tenía una presencia significativa en las reuniones del Ejecutivo y llegó a cuestionar que participara de instancias de decisión con mayor frecuencia que el propio vicepresidente electo.
La polémica tomó mayor dimensión luego del ataque armado contra Nadia Beller, abogada y activista boliviana que sobrevivió a tres disparos en Santa Cruz de la Sierra. Beller acusó públicamente a Cerimedo de estar vinculado con el ataque y formuló además graves denuncias sobre presuntos negocios y hechos de corrupción que involucrarían a personas cercanas al poder boliviano. Esas acusaciones forman parte de un escenario que continúa bajo investigación y deberán ser esclarecidas por la Justicia.
En ese contexto, la Fiscalía boliviana imputó a Cerimedo por el delito de tentativa de feminicidio y avanzó con el pedido de prisión preventiva. El consultor argentino fue detenido cuando intentaba abordar un vuelo hacia Buenos Aires, mientras la investigación busca determinar si tuvo participación en la planificación del ataque y si existieron otras personas involucradas. Cerimedo rechaza las acusaciones y su defensa sostiene una versión diferente sobre lo ocurrido.
La situación comenzó a impactar directamente sobre la figura de Rodrigo Paz. El analista político boliviano Diego Ayo, citado por Política Argentina, consideró que el escándalo debilitó fuertemente al gobierno y cuestionó la imagen de la administración presidencial luego de que salieran a la luz los vínculos entre Cerimedo y distintos sectores del poder. La controversia también puso bajo discusión el rol que el consultor habría desempeñado como asesor externo del mandatario.
El periodista Julio Peñaloza fue todavía más directo al analizar el escenario político posterior a la detención. “El presidente Paz ya le ha soltado la mano a Cerimedo”, afirmó, según reprodujo Política Argentina. Esa interpretación apunta a que, frente al avance de la investigación y al costo político del caso, el gobierno boliviano habría decidido tomar distancia del consultor que hasta hace pocos días era señalado como una figura de fuerte influencia en el entorno presidencial.
Hasta el momento, Rodrigo Paz expresó públicamente su solidaridad con Nadia Beller y aseguró haber ordenado una investigación “profunda, transparente y exhaustiva” para esclarecer el ataque. Esa postura marca un contraste con la cercanía política que diferentes fuentes habían atribuido a Cerimedo dentro de su entorno y refuerza la idea de que el presidente busca evitar que la causa judicial se convierta en una crisis aún mayor para su administración.
El caso de Cerimedo se transformó así en un problema que trasciende la investigación criminal. La causa por el ataque contra Nadia Beller abrió interrogantes sobre los vínculos del consultor argentino con el gobierno de Bolivia, provocó cuestionamientos desde la propia dirigencia oficialista y comenzó a afectar políticamente a Rodrigo Paz. Mientras la Justicia avanza sobre las acusaciones y busca determinar responsabilidades, en Bolivia crecen las versiones de que el presidente decidió marcar distancia de quien hasta hace poco era considerado uno de sus asesores más influyentes.
Fuente: Política Argentina



