El expresidente boliviano Evo Morales se refirió al escándalo que involucra al consultor argentino Fernando Cerimedo, detenido e investigado en Bolivia por la presunta tentativa de feminicidio contra su expareja, Nadia Beller. En diálogo con Gustavo Sylvestre, Morales aseguró que Cerimedo participó de operaciones políticas en su contra y afirmó que, durante la campaña electoral boliviana, circulaba la versión de que había sido enviado por Javier Milei.
El caso de Fernando Cerimedo provocó una fuerte conmoción política en Bolivia y también comenzó a generar repercusiones en la Argentina. El consultor político argentino fue detenido en el aeropuerto de Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, y es investigado por la Justicia boliviana en el marco del ataque armado sufrido por Nadia Beller, su expareja. La Fiscalía investiga la presunta participación de Cerimedo como autor intelectual del hecho, mientras su defensa rechaza las acusaciones.
En ese contexto, Evo Morales dialogó con Gustavo Sylvestre y vinculó al consultor argentino con una campaña política y mediática dirigida en su contra. El exmandatario recordó publicaciones y mensajes difundidos por Cerimedo en redes sociales y sostuvo que, desde hacía tiempo, advertía sobre lo que consideraba operaciones destinadas a perjudicarlo políticamente.
“Durante la campaña de Paz se decía que Milei había mandado a un tal Fernando Cerimedo”, afirmó Morales al referirse a la llegada del consultor argentino a Bolivia. Se trata de una declaración y una acusación política realizada por el ex presidente boliviano, que se produce en medio de una causa judicial todavía en desarrollo y que no implica, por sí misma, una comprobación judicial sobre la participación del Gobierno argentino.
Morales sostuvo además que Cerimedo formó parte de una estrategia de hostigamiento y polarización en su contra. Según el exmandatario, las acciones y publicaciones atribuidas al consultor se inscribieron en una ofensiva política más amplia. En declaraciones difundidas recientemente, también lo acusó de generar confrontación y enemistamiento dentro de la política boliviana.
La figura de Cerimedo ya había generado controversia en Bolivia antes de su detención. El consultor argentino fue identificado públicamente como asesor del presidente Rodrigo Paz, aunque sin ocupar un cargo oficial, y desde distintos sectores se lo acusó de intervenir en asuntos internos del país. Cerimedo había rechazado previamente esas acusaciones y negó algunas de las publicaciones que le fueron atribuidas.
El escándalo también tiene repercusiones en la Argentina debido a los vínculos políticos y profesionales de Cerimedo. Participó de la campaña presidencial de Javier Milei en 2023 y fue una figura vinculada al armado comunicacional de La Libertad Avanza, aunque desde el Gobierno nacional buscaron tomar distancia y aseguraron que actualmente no forma parte de la administración.
La situación judicial del consultor se volvió todavía más compleja con el avance de la investigación boliviana. Beller, quien sobrevivió a un ataque a balazos, acusó públicamente a Cerimedo y sostuvo que el hecho estaría relacionado con información sensible que, según sus declaraciones, poseería sobre diferentes negocios y estructuras de poder. Esas acusaciones forman parte del expediente y deberán ser determinadas por la investigación judicial.
Para Evo Morales, sin embargo, el caso también obliga a revisar el papel que, según él, tuvo Cerimedo en la política boliviana antes de su detención. El exmandatario cuestionó que sus denuncias y advertencias anteriores no hubieran sido investigadas y volvió a señalar al consultor como parte de las operaciones políticas desarrolladas en su contra.
Mientras la Justicia boliviana avanza con la causa, el escándalo continúa creciendo y amenaza con tener consecuencias que van más allá de la situación personal y judicial de Cerimedo. Las acusaciones de Nadia Beller, las denuncias de Evo Morales y los vínculos del consultor con dirigentes y gobiernos de la derecha latinoamericana colocaron el caso en el centro de la agenda política regional. Por ahora, las responsabilidades penales deberán ser establecidas por la Justicia, pero el impacto político del escándalo ya atraviesa las fronteras de Bolivia.
Fuente: Declaraciones de Evo Morales en diálogo con Gustavo Sylvestre; C5N; Radio 10 y medios internacionales.



