La comunidad científica se manifestó contra la pérdida de puestos de trabajo y el freno a las investigaciones. Advierten que los recortes también golpean al INTI y al sector nuclear.
Bajo la consigna “Ciencia y Tecnología en Lucha”, representantes del sector científico, la comunidad universitaria y agrupaciones sindicales se concentraron en el Obelisco para rechazar el ajuste dispuesto por el Poder Ejecutivo. La movilización tuvo como eje el reclamo por mayor financiamiento, la restitución de programas de investigación y el repudio a la no renovación de 374 becas posdoctorales del Conicet tras su vencimiento a fines de julio.Durante la jornada, los manifestantes advirtieron que las bajas de becarios interrumpen líneas clave en salud, biotecnología e ingeniería, al tiempo que provocan una pérdida progresiva de profesionales altamente capacitados. La protesta incluyó la lectura de un documento conjunto y el reclamo por la continuidad de la carrera del investigador, además de la ejecución de subsidios para proyectos que permanecen paralizados.El deterioro del área se refleja en los indicadores presupuestarios y salariales. Según datos procesados por Chequeado, el presupuesto nacional destinado a la función “Ciencia y Técnica” registró un desplome real del 50,2% entre 2023 y 2026, mientras que los ingresos del personal del Conicet acumulan una pérdida del poder adquisitivo superior al 40%. Esta situación derivó en un incremento de renuncias y en una nueva ola de profesionales que optan por emigrar al exterior.
Las denuncias por desfinanciamiento también se extienden a organismos estratégicos como la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el INTA y el INTI. En declaraciones televisivas a C5N, trabajadoras y becarias del CONICET señalaron que la discontinuidad de los programas genera “un vaciamiento generalizado” y la pérdida de líneas de investigación, lo que perjudica de manera directa el desarrollo tecnológico, la salud pública y el aparato productivo nacional.A la par del CONICET, la crisis golpea de lleno a la CNEA y al INTI, donde los planteles técnicos sufren despidos y bajas voluntarias de personal especializado golpeado por los bajos salarios. Desde el sector científico advirtieron que la desarticulación de estas áreas frena el desarrollo de energía nuclear, los avances en diagnóstico oncológico y el apoyo a la industria local, en un contexto donde la inversión proyectada sobre el PBI cayó a mínimos históricos no vistos desde la década del setenta.
Fuente: Filo News


