El Ejército de Sudán anunció la recuperación de una de las rutas más importantes del país, un corredor estratégico que conecta Jartum con la ciudad de El Obeid. El avance representa uno de los mayores golpes recientes contra las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), mientras el conflicto armado continúa intensificándose y profundizando una de las crisis humanitarias más graves del mundo.
El Ejército sudanés confirmó que recuperó el control total de la autopista Al Sadarat, una vía estratégica que une la capital, Jartum, con El Obeid, capital del estado de Kordofán del Norte. La carretera resulta fundamental para el transporte de tropas, combustible, armamento y ayuda humanitaria, además de constituir un eje logístico clave para las operaciones militares en el centro del país.
La recuperación del corredor se produjo tras dos días de intensos enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF). El avance representa una importante victoria para el gobierno, que en los últimos meses logró recuperar amplias zonas de Jartum, aunque continúa enfrentando una fuerte resistencia en las regiones de Kordofán y Darfur.
Tras el anuncio del Ejército, el líder de las RSF, Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como “Hemedti”, difundió un mensaje en el que llamó a intensificar la ofensiva militar y aseguró que dejará de imponer restricciones a sus combatientes. Sus declaraciones generaron preocupación internacional debido a las reiteradas denuncias por presuntas violaciones a los derechos humanos atribuidas al grupo paramilitar.
Las Naciones Unidas y diversos organismos internacionales acusan a las RSF de haber cometido asesinatos masivos, violaciones, secuestros y de utilizar el hambre como arma de guerra en la región de Darfur. Una misión internacional sostuvo que existen indicios de actos que podrían constituir genocidio, acusaciones que la organización paramilitar rechaza.
La ciudad de El Obeid se convirtió en uno de los principales objetivos militares del conflicto por su importancia comercial y logística. En las últimas semanas, organismos humanitarios habían advertido que un nuevo cerco sobre la ciudad podría desencadenar una catástrofe para los cientos de miles de civiles y desplazados que permanecen allí con escaso acceso a agua potable, alimentos y medicamentos.
Aunque el Ejército consiguió reabrir una vía de abastecimiento hacia la ciudad, las autoridades informaron que la carretera aún no fue habilitada para el tránsito civil debido a que continúan registrándose enfrentamientos en distintos sectores del corredor recuperado. La prioridad de las fuerzas gubernamentales es consolidar el control de la zona antes de normalizar la circulación.
La guerra civil en Sudán comenzó en abril de 2023 tras la ruptura entre el jefe del Ejército, Abdel Fattah al-Burhan, y el comandante de las RSF, Hemedti. Desde entonces, el conflicto ha provocado decenas de miles de muertos, millones de desplazados internos y refugiados, además de una crisis alimentaria que afecta a gran parte del territorio sudanés.
La recuperación de esta ruta estratégica fortalece la posición militar del gobierno sudanés en el centro del país, pero está lejos de significar el final del conflicto. Mientras continúan los combates en Kordofán y Darfur, la comunidad internacional mantiene su preocupación por el agravamiento de la situación humanitaria y por la falta de avances concretos hacia una solución política que permita poner fin a más de tres años de guerra.
Con ayuda de Política Argentina



