A ocho años del fallecimiento de José Manuel de la Sota, la histórica dirigenta del peronismo cordobés Marité Puga habló con El Informativo Cordobés de Multimedio Mordisquito y repasó el legado del exgobernador, la relación entre el peronismo cordobés y el gobierno de Martín Llaryora, el posicionamiento de Natalia de la Sota y los desafíos del peronismo frente al gobierno de Javier Milei.
El 15 de septiembre se cumplieron ocho años del fallecimiento de José Manuel de la Sota, una de las figuras centrales de la política cordobesa desde el retorno de la democracia. En ese marco, Marité Puga, histórica dirigente del peronismo de Córdoba, dialogó con El Informativo Cordobés, el programa de Multimedio Mordisquito TV, y recordó al exgobernador desde una perspectiva marcada por la nostalgia, pero también por la discusión sobre el presente y el futuro del movimiento justicialista. De la Sota murió en 2018, a los 68 años, en un accidente ocurrido sobre la Ruta Nacional 36.
Puga sostuvo que recordar a De la Sota en una fecha como esta implica pensar no solamente en su trayectoria política sino también en aquello que, según su mirada, pudo haber ocurrido si el dirigente hubiera continuado con vida. “Siempre con una añoranza y con mucha nostalgia, de lo que pudo ser y no fue y de todo lo que fue y está por hacerse”, expresó durante la entrevista. La dirigenta fue una de las integrantes del Ateneo de Pensamiento Peronista, un espacio que reunió a dirigentes históricos y jóvenes vinculados al delasotismo y que planteó la recuperación de distintas banderas de aquella tradición política.
Uno de los principales ejes de la conversación fue Natalia de la Sota y su posicionamiento dentro del escenario político actual. Puga explicó que su decisión de acompañarla estuvo vinculada fundamentalmente con su postura frente al gobierno de Javier Milei y con lo que considera una actitud firme de oposición. También destacó una característica que, a su entender, Natalia comparte con su padre: la capacidad de escuchar y mantener una relación cercana con los sectores más humildes y necesitados. “Tiene una empatía natural, muy parecida al padre”, señaló, aunque aclaró que no se trata de pretender que Natalia sea una réplica de José Manuel.
La dirigente también se refirió a la relación entre el gobierno provincial de Martín Llaryora y la administración nacional de Javier Milei. Puga consideró que existe una relación “contradictoria” con los postulados históricos del peronismo, aunque reconoció que gobernar implica asumir responsabilidades diferentes a las de quienes ejercen la oposición. En ese sentido, planteó una crítica no solamente hacia las decisiones políticas sino también hacia la comunicación entre la conducción provincial y su propia militancia. Recordó que durante los gobiernos de De la Sota, frente a momentos de crisis, se explicaban las decisiones a los cuadros políticos y a quienes sostenían territorialmente el proyecto.
“Con José Manuel pasamos crisis enormes”, recordó Puga, al explicar que el exgobernador solía comunicar a sus dirigentes las razones detrás de determinadas medidas. Para la histórica militante, esa relación entre gobierno, funcionarios y militancia debería recuperar protagonismo. “No es que nos enteremos las cosas por los diarios”, sostuvo, reclamando mayor explicación política sobre las decisiones que toma la actual conducción provincial. Su planteo aparece en un momento en que el peronismo cordobés atraviesa un proceso de reconfiguración y diferentes sectores discuten su identidad y su relación con el escenario nacional.
Consultada sobre el futuro del peronismo y las posibles candidaturas nacionales, Puga evitó reducir la discusión exclusivamente a nombres y sostuvo que prefiere observar las “actitudes” y los posicionamientos políticos. De todos modos, mencionó a Axel Kicillof como una de las figuras que considera destacadas dentro del escenario nacional, además de Sergio Massa y otros dirigentes. También expresó su expectativa de que las diferencias internas del peronismo puedan atenuarse y señaló que, a su entender, todavía existe un escenario abierto en el que podrían aparecer nuevas candidaturas. En relación con Natalia de la Sota, consideró que su pertenencia a Córdoba y su postura opositora podrían darle un lugar dentro de una eventual construcción nacional.
En cuanto al escenario provincial, Puga reafirmó su pertenencia al peronismo, aunque planteó que la conducción actual debería asumir “actitudes más claras”. Su diagnóstico fue contundente: “Así como vamos está difícil, está muy difícil”. La discusión sobre el rumbo del peronismo cordobés ocurre mientras distintas expresiones vinculadas al legado de De la Sota intentan recuperar presencia territorial y política. En septiembre también se produjo el lanzamiento de la Agrupación José Manuel De la Sota en Córdoba Capital, con dirigentes territoriales, sindicales, jóvenes y militantes históricos que reivindican la cercanía con la ciudadanía y el trabajo territorial.
Finalmente, Puga volvió sobre la figura de José Manuel de la Sota y expresó una de las definiciones más fuertes de la entrevista: “José Manuel seguramente iba a ser el próximo presidente”. Se trata de una valoración personal de la dirigente sobre un escenario político que finalmente no ocurrió, ya que De la Sota falleció en 2018. Para Puga, su muerte no solamente afectó a su familia y a Córdoba, sino que modificó un posible rumbo de la política argentina. “Quizá hubiera sido otra nuestra historia”, reflexionó. La entrevista cerró con un reconocimiento de Puga al trabajo de Multimedio Mordisquito y a la tarea de recuperar y debatir la historia política de Córdoba desde sus protagonistas



