La crisis golpea a una histórica fábrica de alfajores: producía 1,2 millones por mes y entró en concurso preventivo

Alfajor
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Una de las empresas tradicionales de la industria alimenticia argentina atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia. Tras una fuerte caída del consumo y problemas financieros acumulados, la firma solicitó la apertura de un concurso preventivo de acreedores para intentar reorganizar sus deudas y garantizar la continuidad de la producción y las fuentes de trabajo.

La profunda retracción del consumo interno continúa impactando sobre la industria nacional y esta vez alcanzó a una reconocida fábrica de alfajores que llegó a producir más de 1.200.000 unidades mensuales. La empresa, con varias décadas de trayectoria en el mercado argentino, decidió presentarse en concurso preventivo de acreedores ante la imposibilidad de afrontar sus compromisos financieros en el contexto de la crisis económica.

La firma explicó que la medida busca preservar la continuidad de la compañía y evitar un escenario más complejo que pueda poner en riesgo la actividad productiva. El concurso preventivo es una herramienta prevista por la legislación argentina que permite a las empresas negociar un plan de pago con sus acreedores mientras mantienen sus operaciones y buscan recuperar el equilibrio financiero.

Según trascendió, la compañía venía atravesando dificultades desde hace varios meses como consecuencia de la caída del consumo, el incremento de los costos de producción, el encarecimiento de las materias primas y la disminución de las ventas. Ese escenario terminó afectando su flujo de caja y complicó el cumplimiento de sus obligaciones comerciales y financieras.

Durante años, la empresa fue una de las referentes del mercado nacional de alfajores, con una producción que alcanzó las 1,2 millones de unidades mensuales y una importante presencia en supermercados, kioscos y comercios de todo el país. Su crecimiento también estuvo acompañado por una expansión de la capacidad productiva y de la generación de empleo, convirtiéndose en una marca reconocida dentro del sector alimenticio.

Sin embargo, el cambio en los hábitos de consumo registrado durante el último año golpeó especialmente a los productos considerados no esenciales. La pérdida del poder adquisitivo llevó a muchas familias a reducir gastos y priorizar alimentos de primera necesidad, afectando directamente a industrias vinculadas al consumo masivo, como la elaboración de golosinas, chocolates y alfajores.

Desde la empresa señalaron que el objetivo principal del concurso preventivo es preservar los puestos de trabajo y garantizar la continuidad de la producción mientras se avanza en una reestructuración económica. La compañía confía en alcanzar acuerdos con sus acreedores que le permitan estabilizar su situación financiera y sostener su presencia en el mercado.

Especialistas en la industria alimenticia advierten que este caso refleja una problemática que afecta a numerosas pequeñas y medianas empresas del país. La combinación entre la caída del consumo, los elevados costos financieros y el incremento de los costos operativos está generando crecientes dificultades para muchas firmas que dependen casi exclusivamente del mercado interno para sostener su actividad.

La situación de esta histórica fábrica de alfajores vuelve a poner en evidencia el complejo panorama que atraviesa la industria argentina. Mientras la empresa intenta reorganizar sus finanzas para superar la crisis, el caso se suma a la lista de compañías que recurren al concurso preventivo como última alternativa para evitar una cesación de pagos y mantener abiertas sus plantas productivas.

Fuente: Minuto Uno, información judicial y empresarial.

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