El inicio de las vacaciones de invierno encendió las alarmas en el sector turístico de Mar del Plata. La ciudad balnearia comenzó el receso con una ocupación hotelera cercana al 25%, un nivel considerado muy bajo por empresarios y trabajadores del rubro, que esperan un repunte durante los próximos días para evitar una temporada marcada por la caída del consumo.
Mar del Plata, uno de los destinos turísticos más tradicionales de la Argentina, inició las vacaciones de invierno con números que generaron preocupación entre los sectores vinculados al turismo. Según un relevamiento difundido por la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG), la ocupación hotelera durante los primeros días del receso se ubicó alrededor del 25%, una cifra considerada insuficiente para una fecha clave del calendario turístico nacional.
La baja demanda impacta directamente sobre hoteles, restaurantes, comercios y trabajadores que dependen del movimiento turístico. Empresarios del sector advierten que la temporada invernal llega después de varios meses complejos, con menor circulación de visitantes, reducción del consumo y dificultades para sostener la actividad en una ciudad cuya economía tiene una fuerte dependencia del turismo.
Desde la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica señalaron que existe expectativa de una recuperación hacia la mitad de la semana y especialmente durante el próximo fin de semana, considerado uno de los momentos de mayor movimiento del receso. Sin embargo, reconocen que el comportamiento actual de los turistas cambió y que muchas familias deciden sus viajes con poca anticipación debido a la situación económica.
Uno de los cambios más visibles en el turismo actual es la reducción de la duración de las estadías. Según referentes del sector, quienes finalmente viajan suelen optar por escapadas más cortas, generalmente de dos o tres noches, buscando reducir gastos en alojamiento, gastronomía y actividades recreativas. Esta tendencia afecta especialmente a destinos tradicionales como Mar del Plata, donde históricamente las vacaciones representaban una fuente importante de ingresos para distintos sectores.
La preocupación también alcanza al empleo. Desde el sector hotelero y gastronómico vienen advirtiendo sobre el impacto de la caída de la actividad y señalaron que en los últimos meses algunos establecimientos tuvieron que cerrar o reducir su funcionamiento ante la falta de demanda. Los trabajadores del rubro sostienen que la menor llegada de turistas repercute rápidamente en puestos temporarios y contrataciones vinculadas a las temporadas altas.
Entre las causas que explican el bajo nivel de reservas, empresarios mencionan la pérdida del poder adquisitivo de las familias, el aumento de costos y la mayor competencia con otros destinos nacionales e internacionales. En este contexto, muchas personas priorizan otros gastos y postergan los viajes, incluso durante períodos tradicionalmente asociados al descanso familiar.
Otro factor que influyó en el comienzo del receso fue la agenda deportiva y social de los últimos días. Algunos representantes del sector señalaron que la final del Mundial concentró la atención del público y habría retrasado la decisión de muchas familias de viajar durante los primeros días de vacaciones.
A pesar del escenario inicial, Mar del Plata mantiene una amplia oferta turística para intentar atraer visitantes durante el invierno. La ciudad cuenta con propuestas culturales, gastronómicas, paseos costeros y actividades familiares que históricamente permiten sostener el movimiento incluso fuera de la temporada de verano. Los empresarios esperan que esas alternativas ayuden a mejorar los niveles de ocupación durante la segunda semana del receso.
El panorama del turismo invernal refleja una problemática más amplia vinculada al consumo interno y al impacto económico sobre actividades relacionadas con servicios. Mientras el sector aguarda una mejora en los próximos días, la baja ocupación registrada en el inicio de las vacaciones vuelve a poner en debate la situación de una industria clave para numerosas ciudades argentinas.
Fuente: Política Argentina



