Descubren que algunos osos “mienten” para parecer más grandes que sus rivales

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Documentaron por primera vez la capacidad de algunos osos para manipular las señales visuales y olorosas con el objetivo de evitar enfrentamientos.

Buenos Aires, 23 julio (NA) — Un equipo internacional de científicos descubrió que los osos pardos (Ursus arctos) son capaces de “mentir”, lo que demuestra que su comunicación es más compleja de lo que se pensaba. 

Los resultados del estudio fueron publicados en Journal of Mammalogy y muestran que los osos fueron capaces de manipular las señales que utilizan para comunicarse con la finalidad de parecer más grandes de lo que les permitía su tamaño real. 

La comunicación animal

La comunicación animal se basa en señales que transmiten información fiable sobre la identidad, el sexo, la edad o la capacidad competitiva de un individuo, explican desde el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España.

En el caso del oso pardo, la altura a la que depositan marcas visuales y olorosas parece ser un indicador del tamaño corporal y, por tanto, de su fortaleza o su rol dominante. 

Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, hasta ahora, esa información se consideraba que no se podía falsear. Sin embargo, este nuevo estudio comprobó que algo menos del 5% de los más de 100 ejemplares observados sí lo hicieron. 

Cómo fue el experimento

Los investigadores monitorearon 164 ejemplares de osos pardos a los que filmaron en 14 puntos de marcaje de la cordillera cantábrica entre los años 2021 y 2024. Además, se instalaron plataformas junto a árboles y postes utilizados habitualmente para el marcaje con el objetivo de comprobar si los osos aprovechaban estas estructuras para dejar señales a una altura superior a la que alcanzarían de forma natural. 

Tras analizar las más de 117 mil horas de grabación, encontraron que siete machos adultos y jóvenes, el 4,3% del total, realizaron marcajes exagerados, bien utilizando las plataformas o bien trepando para dejar señales químicas (olor que impregnan al frotarse) y visuales más altas de lo que les permitía su estatura real.

Asimismo, los autores del estudio aclararon que los resultados deben interpretarse como un indicio de un comportamiento nunca antes observado en esta especie, y no como una prueba definitiva de una comunicación deshonesta.

“Aunque se trata de un comportamiento excepcional, es la primera vez que se documenta en osos”, destacó el investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) Vincenzo Penteriani.

Fuente : Noticias Argentinas

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