Mientras Milei rechaza las críticas, la posibilidad de arancelar la educación para extranjeros marca un cambio respecto del histórico principio de gratuidad de la universidad pública argentina.
El presidente Javier Milei salió este martes al cruce de la denominada campaña “anti Argentina” que circuló en redes sociales durante el Mundial 2026 y defendió al país frente a las críticas provenientes del exterior.
A través de su cuenta de X, el mandatario apeló a una frase atribuida al ex primer ministro británico Winston Churchill: “¿Tienes enemigos? Bien. Eso significa que has defendido algo en algún momento de tu vida”. Además, publicó otro mensaje en el que afirmó: “Ahora el mundo va a ver hasta dónde puede llegar un país lleno de argentinos”.
En la misma línea, Milei volvió a responsabilizar al kirchnerismo por haber contribuido, según su interpretación, a esa campaña contra el país. Lo hizo al compartir una publicación del escritor Agustín Laje, quien sostuvo que ese espacio político “validó el wokismo”, promovió críticas hacia la Selección Argentina y alimentó versiones sobre supuestos favoritismos arbitrales durante el Mundial. El Presidente respaldó esa postura al responder que el planteo era “absolutamente cierto”. También la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, intervino en la discusión con un mensaje en defensa de los argentinos.
Sin embargo, mientras el Gobierno reivindica la imagen de Argentina y destaca que el país continúa siendo un destino elegido por estudiantes extranjeros, la administración libertaria ratificó la vigencia del DNU 366/2025, que habilita a las universidades nacionales a cobrar aranceles a quienes no tengan residencia permanente. La aclaración fue realizada por el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, quien aseguró que los rectores están legalmente autorizados a implementar ese esquema desde el 28 de mayo de 2025.
La modificación introducida por el decreto establece que la gratuidad universitaria continuará garantizada para ciudadanos argentinos y extranjeros con residencia permanente. En cambio, las instituciones de educación superior de gestión estatal podrán fijar retribuciones para estudiantes extranjeros que no cuenten con esa condición migratoria, aunque mantiene la posibilidad de acceder a becas mediante convenios específicos o decisiones de cada universidad.
La decisión volvió a poner en evidencia una de las principales reformas impulsadas por el Gobierno nacional sobre el sistema universitario. Mientras Milei sostiene un discurso de defensa de Argentina frente a las críticas internacionales y destaca el prestigio del país como destino educativo, la posibilidad de arancelar el acceso para parte de los estudiantes extranjeros marca un cambio respecto del histórico principio de gratuidad que caracterizó a la universidad pública argentina y abre un nuevo foco de debate sobre el alcance de ese derecho.
Fuente : La Nueva Mañana



