Un informe basado en datos oficiales reveló que Córdoba pasó de 530.000 puestos de trabajo registrados en el sector privado en marzo de 2023 a 515.000 en marzo de 2026. La provincia perdió alrededor de 15.000 empleos formales en ese período y, solo durante el último año, desaparecieron unas 6.500 fuentes laborales, reflejando un deterioro sostenido del mercado de trabajo.
La provincia de Córdoba atraviesa un escenario complejo en materia laboral. De acuerdo con los últimos datos difundidos sobre el empleo registrado, el sector privado formal continúa reduciendo su nivel de ocupación, consolidando una tendencia que se viene profundizando desde hace varios años. Entre marzo de 2023 y marzo de 2026, la cantidad de trabajadores registrados cayó de aproximadamente 530.000 a 515.000, lo que representa una pérdida cercana a los 15.000 puestos de trabajo formales.
El deterioro no se produjo de manera repentina, sino que responde a un proceso gradual que se aceleró durante el último año. Solo entre marzo de 2025 y marzo de 2026 desaparecieron alrededor de 6.500 empleos privados registrados, una cifra que refleja las dificultades que enfrentan numerosas empresas para sostener sus niveles de actividad y sus plantillas de personal.
Los datos muestran además que una parte importante de quienes dejan un empleo registrado no logra reincorporarse a otro puesto formal, sino que termina desempeñándose en actividades informales, trabajos independientes de bajos ingresos o modalidades laborales más precarias. Este fenómeno implica una pérdida de derechos laborales, aportes jubilatorios, cobertura de salud y estabilidad para miles de trabajadores cordobeses.
La industria manufacturera continúa siendo uno de los sectores más afectados por la desaceleración económica. Córdoba posee una fuerte tradición industrial, especialmente en las ramas automotriz, autopartista, metalmecánica y de maquinaria agrícola, actividades que en los últimos meses registraron suspensiones, reducción de turnos y cierres de establecimientos que impactaron directamente sobre el empleo.
A este panorama se suma el retroceso de otras actividades vinculadas al comercio y los servicios, donde la caída del consumo interno también repercute sobre la demanda de mano de obra. La combinación entre menor actividad económica, reducción del poder adquisitivo y menores niveles de inversión configura un escenario adverso para la creación de nuevos puestos de trabajo registrados.
Especialistas en mercado laboral advierten que la pérdida de empleo formal no solo afecta los ingresos de las familias, sino también la recaudación del sistema previsional, las obras sociales y otros mecanismos de protección social que dependen de los aportes de trabajadores y empleadores. Además, el crecimiento del empleo informal incrementa la vulnerabilidad de quienes quedan fuera de la cobertura laboral tradicional.
En las últimas semanas, distintos conflictos laborales registrados en empresas cordobesas, entre ellas firmas del sector autopartista y metalúrgico, volvieron a poner en evidencia las dificultades que atraviesa el aparato productivo provincial. Los gremios sostienen que la pérdida de puestos registrados constituye una señal de alerta sobre el estado de la actividad industrial y reclaman medidas que favorezcan la producción y el empleo.
El informe concluye que el principal desafío para Córdoba será recuperar la capacidad de generar empleo privado de calidad. Mientras tanto, la reducción sostenida de los puestos registrados y el avance de formas de ocupación más precarias plantean un escenario que preocupa tanto a trabajadores como a empresarios y especialistas en economía regional.
Con Ayuda de Pagina 12



