Franco Oscari, un joven campesino de Jujuy, recuperó la libertad tras permanecer once días detenido e incomunicado en el marco de una causa judicial originada por una publicación en Facebook. Luego de su liberación, denunció haber recibido malos tratos durante su detención y sostuvo que nunca imaginó que un mensaje en redes sociales derivaría en un proceso judicial de esa magnitud.
Franco Oscari, un trabajador campesino de 24 años oriundo de la localidad jujeña de Palma Sola, brindó sus primeras declaraciones públicas luego de recuperar la libertad. El joven permaneció once días detenido tras una investigación iniciada por un presunto mensaje publicado en Facebook que motivó una denuncia vinculada a la entonces ministra de Seguridad y actual senadora nacional Patricia Bullrich.
En una entrevista radial, Oscari relató las dificultades que atravesó durante su detención y aseguró que fue tratado de manera inadecuada por las autoridades. “Me trataron muy mal”, expresó al recordar los días que pasó privado de su libertad, período durante el cual también denunció haber permanecido incomunicado y sin contacto con su familia durante varias jornadas.
El joven sostuvo que nunca imaginó que una publicación realizada en una red social pudiera derivar en un operativo de detención y en una investigación penal. Durante la entrevista manifestó además que considera fundamental poder expresar opiniones políticas en un sistema democrático, aun cuando esas expresiones resulten críticas hacia funcionarios públicos.
El caso generó repercusión en organizaciones sociales, de derechos humanos y referentes políticos, que cuestionaron la proporcionalidad de las medidas adoptadas por la Justicia. Diversos sectores reclamaron la liberación de Oscari durante los días en que permaneció detenido y manifestaron preocupación por las implicancias que un caso de estas características podría tener para la libertad de expresión.
De acuerdo con la información difundida, el joven fue trasladado entre distintas dependencias durante el proceso judicial antes de recuperar la libertad. Su situación despertó un intenso debate acerca de los límites entre las amenazas investigadas por la Justicia y las expresiones realizadas en redes sociales, así como sobre el alcance de las herramientas judiciales empleadas en este tipo de causas.
Tras recuperar la libertad, Oscari agradeció el acompañamiento recibido por parte de familiares, vecinos y organizaciones que siguieron de cerca su situación. También expresó que espera poder retomar su vida cotidiana y continuar con sus actividades laborales luego de la experiencia vivida.
Especialistas en derecho y organizaciones vinculadas a las garantías constitucionales señalan que este tipo de casos suelen abrir discusiones sobre el equilibrio entre la investigación de posibles delitos y la protección de derechos fundamentales, como la libertad de expresión y el debido proceso. La evolución de la causa será seguida de cerca por distintos actores políticos y judiciales debido al interés público que despertó.
Mientras tanto, el expediente continúa su curso en la Justicia y el caso se convirtió en uno de los episodios más debatidos de las últimas semanas en torno al uso de las redes sociales, la actuación de las fuerzas de seguridad y los límites de la intervención estatal frente a publicaciones realizadas por particulares en plataformas digitales.
Con Ayuda de Pagina 12



