La CGT rechazó el proyecto sobre tierras y afirmó que “el suelo es soberanía, no mercancía”

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La Confederación General del Trabajo (CGT) expresó un fuerte rechazo al proyecto de ley impulsado por el Gobierno nacional para modificar el régimen de propiedad de las tierras rurales y advirtió que la iniciativa podría favorecer la extranjerización de recursos estratégicos. A través de un documento titulado “Nuestro suelo es soberanía, no mercancía”, la central obrera reclamó al Congreso que preserve la soberanía sobre el territorio nacional y los bienes naturales.

La conducción de la CGT sostuvo que la iniciativa promovida por el Poder Ejecutivo pone en discusión aspectos centrales de la legislación vigente sobre la propiedad de las tierras rurales. Según la central sindical, eliminar o flexibilizar los límites actuales para la adquisición de tierras por parte de personas o empresas extranjeras implicaría un cambio profundo en la política de protección de recursos estratégicos del país.

En el documento difundido públicamente, la organización gremial afirmó que “la tierra no es una mercancía”, sino un recurso estratégico vinculado con la soberanía nacional, la producción de alimentos, el acceso al agua y el desarrollo económico. En ese sentido, advirtió que el debate trasciende la cuestión inmobiliaria y alcanza aspectos vinculados al futuro del modelo productivo argentino.

La CGT remarcó que el territorio nacional constituye un patrimonio colectivo que debe preservarse para las generaciones futuras y sostuvo que una mayor concentración de tierras en manos de capitales extranjeros podría afectar la capacidad del Estado para definir políticas públicas sobre recursos naturales, producción agropecuaria y desarrollo regional.

La central obrera también manifestó su preocupación por el posible impacto sobre recursos considerados estratégicos, como el agua, los minerales, las tierras cultivables y las fuentes de energía. Desde el sindicalismo sostienen que esos bienes deben permanecer bajo regulaciones que prioricen el interés nacional por encima de los intereses económicos internacionales.

El pronunciamiento se suma a otros cuestionamientos formulados por organizaciones sociales, ambientales y religiosas. Días atrás, representantes de la Iglesia Católica también expresaron reparos sobre el proyecto al advertir que una mayor flexibilización podría favorecer procesos de concentración y extranjerización de tierras rurales.

En ese contexto, la CGT exhortó a los legisladores nacionales a rechazar cualquier modificación que implique reducir los mecanismos de control sobre la propiedad de la tierra. La organización consideró que el Congreso tiene la responsabilidad de resguardar la soberanía territorial y garantizar que los recursos estratégicos continúen bajo protección del Estado argentino.

El debate se desarrolla mientras el Senado analiza distintos proyectos vinculados a la denominada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, impulsada por el Gobierno nacional. La iniciativa generó posiciones enfrentadas entre el oficialismo, que sostiene que busca fortalecer la seguridad jurídica y atraer inversiones, y diversos sectores políticos, sindicales y sociales que advierten sobre sus posibles consecuencias en materia de soberanía y control del territorio.

La discusión promete continuar en el Congreso durante las próximas semanas y se perfila como uno de los debates políticos más relevantes en torno al modelo de desarrollo, la propiedad de la tierra y la administración de los recursos naturales estratégicos de la Argentina.

Fuente: Página12

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