El entrenador de Paraguay, Gustavo Alfaro, destacó el carácter y la entrega de sus dirigidos luego de la histórica clasificación a los octavos de final del Mundial 2026. Tras eliminar a Alemania por penales, el técnico argentino aseguró que el sufrimiento forma parte de la identidad futbolística paraguaya y elogió el compromiso de un plantel que volvió a ilusionar a todo un país.
Paraguay escribió una de las páginas más importantes de su historia reciente al eliminar a Alemania en la primera ronda de eliminación directa del Mundial 2026. Después de empatar 1 a 1 durante los 120 minutos de juego, el conjunto guaraní se impuso en la definición por penales y avanzó a los octavos de final, provocando una de las mayores sorpresas del torneo y dejando fuera de competencia a una de las potencias tradicionales del fútbol mundial.
Al finalizar el encuentro, el director técnico Gustavo Alfaro expresó toda su emoción por el logro conseguido. “Sin sufrir no lo podíamos conseguir”, afirmó entre sonrisas, al tiempo que destacó que el equipo supo mantener la calma en los momentos más difíciles del partido y demostró una enorme fortaleza mental para quedarse con la clasificación desde los doce pasos.
El entrenador argentino señaló que el triunfo fue el resultado del esfuerzo colectivo y del convencimiento que el plantel mantuvo desde el inicio de la preparación mundialista. Según explicó, el grupo entendió que debía competir con intensidad frente a rivales de mayor poderío individual y que la disciplina táctica, el sacrificio y la solidaridad serían las herramientas para equilibrar las diferencias futbolísticas.
Alfaro también destacó el respaldo del pueblo paraguayo durante toda la campaña. Sostuvo que la clasificación pertenece a los jugadores, al cuerpo técnico y a todos los hinchas que acompañaron al equipo desde el comienzo del proceso. Para el entrenador, el apoyo recibido fue una motivación permanente y un factor determinante para afrontar un compromiso de semejante exigencia frente a Alemania.
La victoria representa un hito para el fútbol paraguayo, que vuelve a instalarse entre los protagonistas de una Copa del Mundo después de varios años sin grandes actuaciones internacionales. El equipo dirigido por Alfaro mostró una notable evolución a lo largo del torneo y logró consolidar una identidad competitiva que le permitió superar una serie de desafíos frente a rivales de gran jerarquía.
Ahora Paraguay deberá prepararse para un nuevo desafío en los octavos de final, donde enfrentará al ganador del cruce entre Francia y Suecia. Más allá del rival que le toque enfrentar, el conjunto guaraní llegará con la confianza fortalecida tras haber eliminado a uno de los candidatos al título y con la ilusión de seguir haciendo historia en el certamen.
Las palabras de Gustavo Alfaro reflejaron el espíritu de un equipo que convirtió el sacrificio en su principal bandera. La clasificación ante Alemania no solo significó un resultado histórico para Paraguay, sino también la confirmación del trabajo realizado por un cuerpo técnico que logró construir un grupo competitivo, convencido de sus posibilidades y capaz de enfrentar de igual a igual a las grandes potencias del fútbol mundial.
Fuente: Ámbito Financiero



