El peronismo comenzó a mover sus piezas de cara a las elecciones de 2027 con dos escenarios de fuerte impacto en el norte argentino. Mientras Juan Manzur confirmó su intención de volver a disputar la gobernación de Tucumán, en Salta el gobernador Gustavo Sáenz logró un acuerdo para unificar al Partido Justicialista provincial y fortalecer su liderazgo político.
El escenario político del norte del país empezó a mostrar señales de reconfiguración con vistas al próximo turno electoral. En Tucumán, el senador nacional y exgobernador Juan Manzur resolvió volver al centro de la escena al confirmar, a través de dirigentes de su espacio, que buscará competir por la Gobernación en 2027. La decisión anticipa una disputa interna dentro del peronismo provincial con el actual mandatario, Osvaldo Jaldo, quien ya manifestó su intención de buscar la reelección.
La respuesta de Jaldo no tardó en llegar. Consultado sobre la reaparición política de su antecesor, el gobernador ironizó al afirmar que “ya era hora de que vuelva a Tucumán a hacer algo”. Paralelamente, dirigentes de peso del oficialismo provincial, entre ellos el vicegobernador Miguel Acevedo y la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, expresaron públicamente su respaldo a la continuidad de Jaldo, marcando el inicio de un proceso de alineamientos internos.
La decisión de Manzur representa el regreso de una de las figuras más influyentes del peronismo tucumano. Tras haber sido gobernador durante dos mandatos y jefe de Gabinete de la Nación, el dirigente busca recuperar protagonismo en un distrito donde aún conserva una estructura política importante. Su eventual candidatura abre un nuevo capítulo en la disputa por el liderazgo del justicialismo provincial.
Mientras tanto, en Salta el panorama fue muy diferente. Allí, las negociaciones internas del Partido Justicialista concluyeron con un acuerdo de unidad entre las 24 listas que se habían inscripto para participar de la elección partidaria. El consenso permitió conformar una lista única, evitando una interna y consolidando el control político del espacio alineado con el gobernador Gustavo Sáenz sobre la estructura partidaria provincial.
El entendimiento alcanzado en el PJ salteño fue interpretado como un triunfo político para Sáenz, quien continúa ampliando su influencia dentro del peronismo local pese a mantener una estrategia de autonomía respecto de la conducción nacional del partido. La unificación partidaria fortalece su posición de cara a los desafíos políticos de los próximos años y le otorga mayor capacidad para ordenar el escenario interno de la provincia.
Los movimientos registrados en Tucumán y Salta reflejan que el peronismo comenzó a acelerar su reorganización con la mirada puesta en 2027. Mientras algunas provincias anticipan disputas por el liderazgo interno, otras optan por construir consensos para evitar fracturas. Ambos procesos muestran la diversidad de estrategias que conviven dentro del justicialismo en un contexto de redefinición política a nivel nacional.
Aunque las elecciones todavía aparecen lejanas en el calendario, los principales dirigentes provinciales ya comenzaron a posicionarse. La reaparición de Juan Manzur y el acuerdo alcanzado por Gustavo Sáenz en Salta constituyen dos señales claras de que el peronismo inició una etapa de reordenamiento territorial, donde las alianzas, las internas y las definiciones partidarias serán determinantes para la construcción de la oferta electoral de 2027.
Fuente: Ámbito Financiero



