Alejandro Montenegro: “Las cooperativas generan trabajo genuino, pero hoy enfrentan una crisis económica y burocrática”

image
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

El abogado e integrante de la cooperativa Otra Córdoba pasó por el programa Estamos Mal Pero Vamos Bien y explicó cómo nació el proyecto, cuál es su trabajo junto a organizaciones sociales y cuáles son los principales desafíos que enfrenta hoy el sector cooperativo en Argentina.

Alejandro Montenegro, integrante de la cooperativa Otra Córdoba, dialogó con Estamos Mal Pero Vamos Bien sobre el recorrido de la organización, el trabajo que realizan junto a cooperativas, asociaciones civiles, fundaciones, mutuales y pequeños emprendimientos, y el complejo panorama que atraviesa el sector en el contexto económico actual.

Según explicó, Otra Córdoba comenzó como un proyecto impulsado por un grupo de compañeros que compartían la militancia universitaria y que buscaban darle una mirada social al ejercicio de sus profesiones.

“Legalmente somos una cooperativa de trabajo conformada por profesionales de ciencias económicas, abogados y otras disciplinas que hacemos un trabajo interdisciplinario”, señaló.

Actualmente, la organización está integrada por alrededor de doce profesionales que brindan asesoramiento contable, jurídico e impositivo a organizaciones territoriales, permitiéndoles concentrarse en su verdadera tarea: producir, generar empleo y sostener proyectos comunitarios.

Montenegro destacó que el objetivo es acompañar a quienes muchas veces no tienen acceso a estudios profesionales tradicionales.

“Muchas organizaciones necesitan más contención que asesoramiento técnico. Hay que escucharlas, ayudarlas para que el proyecto no se caiga y acompañarlas en momentos muy difíciles.”

Una herramienta para fortalecer el trabajo colectivo

Durante la entrevista, el abogado explicó que el cooperativismo permite que los propios trabajadores sean dueños de su producción y de las decisiones que toman.

“Ya no trabajan para una empresa donde las ganancias quedan en manos de una sola persona, sino que los propios trabajadores son quienes gestionan su trabajo”, sostuvo.

Desde su creación, Otra Córdoba acompaña a unas 200 organizaciones de toda la provincia, ofreciendo un seguimiento permanente para resolver cuestiones legales, balances, regularizaciones institucionales, trámites bancarios y problemas administrativos.

Además, Montenegro resaltó el valor del trabajo interdisciplinario y aseguró que el aprendizaje también es mutuo.

“Nosotros aportamos nuestros conocimientos técnicos, pero también aprendemos muchísimo de las organizaciones y de las experiencias que viven todos los días.”

La crisis económica golpea al cooperativismo

Consultado sobre la situación actual, Montenegro afirmó que el principal problema que enfrentan las cooperativas es la crisis económica.

Según explicó, la caída de la actividad provoca menos trabajo para las organizaciones sociales y cooperativas, mientras que muchas personas que sostienen comedores, clubes o proyectos barriales deben destinar cada vez más tiempo a conseguir ingresos para sus propias familias.

“Cuando una persona tiene que trabajar más horas para llegar a fin de mes, inevitablemente dispone de menos tiempo para sostener el comedor, la escuelita de fútbol o la cooperativa.”

A ese escenario se suma la burocracia estatal, que muchas veces dificulta el funcionamiento cotidiano de las organizaciones.

“Muchas veces los problemas son comunicacionales. El Estado o los bancos utilizan un lenguaje muy técnico y las organizaciones no siempre cuentan con las herramientas para resolver esas situaciones. Ahí es donde nosotros tratamos de acompañarlas.”

El desafío de cambiar la mirada sobre las cooperativas

Montenegro también sostuvo que el sector necesita una actualización de la legislación y un cambio cultural dentro de las profesiones vinculadas al derecho y las ciencias económicas.

Consideró que las cooperativas requieren un tratamiento específico y no deberían ser controladas bajo los mismos criterios que una sociedad comercial tradicional.

Asimismo, planteó la necesidad de ampliar los equipos de trabajo incorporando profesionales de áreas como comunicación, trabajo social, psicología y salud mental para fortalecer el acompañamiento integral a las organizaciones.

Finalmente, reafirmó que el cooperativismo continúa siendo una herramienta clave para generar empleo genuino y fortalecer el entramado social en los barrios, especialmente en un contexto de crisis económica donde las organizaciones comunitarias cumplen un rol fundamental para contener a miles de familias.

Scroll al inicio